Todo el acto de entrar al Listón acompañado de Kaz fue un evento digno de mención.
El ambiente cambió por completo, Nico había escuchado la fiesta desde la calle, el hogar de los Dregs era animado, él ya lo sabía. Lo había oído muchas veces mientras investigaba, porque no planeaba decirle de otra manera, a Kaz. Además de que Jordie hablaba hasta por los codos del lugar, de como era antes y después de que SU hermano llegara.
— ¡El jefe está en casa! —anunció el fantasma divertido por los acontecimientos.
Nico negó con la cabeza ligeramente, pero se mantuvo callado y mayoritariamente escondido, feliz de que el miedo no fuera hacia él por primera vez en su vida. Nico se preguntaba cómo es que viviendo en un lugar como el barril la gente seguía temiéndole a Kaz Brekker. Claro, el adolescente había hecho cosas... no iba a decir mala, él entendía que algunas veces sobrevivir era más importante que la decencia o valores, sobretodo en el mundo en el que se encontraba actualmente; pero si cosas moralmente dudosas y crueles.
Nico entendía que los actos de Kaz podrían poner a alguien a la defensiva, aunque estando en el barril había visto a estos tipos hacer cosas igual o peores de las que Jordie le había dicho que su hermano había hecho. Las leyendas exageraron todo, pero al final, él suponía que todos sabían que eran eso, leyendas.
Así que si, no entendía del todo el miedo a Kaz, no viniendo de estas personas.
Fue poco después de que entraran en el Listón que la gente empezó a rodearlo, aunque él fue un accidente que nadie notó. Todos estaban extasiados por la victoria, cautelosamente extasiados.
— Se rumorea que Geels ya está formando una banda para atacarnos—gritó una chica
— Ella es Anika—informó Jordie
—¡Que lo haga! Tengo un hacha con su nombre en el mango. —"Dirix" informó Jordie
— ¿Qué eres? ¿La sección amarilla del bajo mundo? —Nico susurró lo suficientemente bajo como para que la exaltada multitud de alrededor no lo escuchara, pero Jordie sí. Los fantasmas estabas obligados a escucharlo.
Aunque no a entenderlo. El niño fantasma hizo la cabeza a un lado sin comprender que le había dicho
— ¿Sección amarilla? ¿Eso es algo del más allá? —Nico suspiró, por supuesto que la referencia se le escaparía, no sabía por qué había pensado lo contrario
— Te lo explicaré luego—negó con la cabeza
— Geels tardará un tiempo en actuar —aseguró Kaz mientras bajaba el pasillo— No tiene gente suficiente para enfrentarse a nosotros en las calles, y sus arcas están demasiado vacías para contratar a nadie más. ¿No deberían estar de camino al Club Cuervo?
Nico regresó a conversación cuando tuvo que esquivar varios cuerpos para llegar a Kaz de nuevo.
Algunos captaron la indirecta y se fueron a trabajar, otros siguieron felicitando a Kaz o amenazaron a la banda contra la que habían ido hoy.
Nico miró al espectro de Kaz alejarse sin acercarse a felicitar o hablar con su jefe, aunque él lo sabía mejor ahora, ella estaría espiando. Él estaba bien con eso, tenía su propio espía... uno más silencioso e invisible que ella.
Kaz llegó a la oficina de Per Haskell, tocó un par de veces antes de entrar. Al parecer quedaban vestigios de educación en el adolescente.
— ¿Vivito y coleando? —preguntó el anciano. Per estaba sentado en un desgastado sillón, jugueteando con la maqueta de un barco, se veía muy concentrado en su tarea con una botella de cerveza al alcance de su mano.
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Seis de cuervos y un fantasma
FanfictionUn viaje de sombras mal calculado y Nico termina en un mundo completamente diferente. Buscará su lugar en este nuevo mundo y tal vez encuentre una familia en el camino
