Soy Un Cobarde

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Steven

Acababa de salir del hospital, huí como un idiota después de besarla. No sabía que más hacer.
Además mi intención nunca fue besarla, solo se presentó la oportunidad y la aproveché.

Pero hize mal, ella debe estar odiandome en este momento por salir de ahí sin darle explicación alguna después de hacer eso.

No estoy seguro si Diann en verdad me gustaba. Pero disfruté ese beso.

Tenía que recoger a Tommy de la casa de Nicolás temprano, así que me eché a dormir.

El maldito despertador sonó, me levanté apenas lo escuché para que la flojera no me gane.

Cogí mi celular y llamé a Nicolás.

-Aló -contestó con voz apagada

-Nicolás, soy Steven. Solo te quería decir que iré a recoger a Tommy en media hora

-Son las seis de la mañana y es domingo, estas loco hermano -dijo enfatizando la palabra domingo -pensé que te quedarías acompañando a Diann
-Pasó algo entre nosotros, y quedé como un completo imbecil

-No me sorprende, siempre terminas malograndola cuando estas con ella -dijo

-Gracias -dije irónico

Pero lo que dijo era verdad, siempre la hacia llorar por mi puto carácter.

-Llego ahí en media hora -colgué rápido para que no diga nada

Me bañé y cambié rápido, no tenía auto así que tendría que caminar hasta la casa de Nicolás, por suerte no está lejos.

Llegué y toqué la puerta.

Su madre que estaba ya cambiada abrió la puerta.

-Steven, hijo. Hace mucho que no te veía. Has crecido -me dió un abrazo

-Señora un gusto verla de nuevo -sonreí y le di un beso en la mejilla

Me invitó a pasar.

-¿Ya desayunaste? - preguntó entrando a la cocina

Me sentía incómodo cuando me ofrecía comida.

-Si ya desayuné -mentí -Pero gracias de todos modos

-Bueno -puso la hervidora

-Vine por mi hermano, seguramente está con Nicolás

-Claro. Puedes subir, supongo que sigue durmiendo

-Gracias

Subí las escaleras y entré a su cuarto.

Estaban profundamente dormidos. Cogí una almohada y lo tiré juguetonamente contra Nicolás.

El despertó al instante exaltado.

-¿Que demonios te sucede? -me tiró la almohada de nuevo

-Es mi manera de despertar a un vago -reí -y gracias por dormir en el suelo y dejar que Tommy duerma en tu cama -tendí mi mano para ayudar a pararlo

-Somos amigos -me dió una palmada en el hombro

Me senté al filo de la cama y desperté a Tommy, pero no de la misma manera que hice con Nicolás.

-Stev... -dijo alargando la letra e, seguía somnoliento

-Levántate ya o te tiraré agua helada

Si estas conmigoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora