Fuertemente Debilitada

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La policía ya se encontraba en el lugar.

Los tipos malos estaban ya enmarrocados.

La gente me miraba asustada y horrorizada. Tenía el vestido lleno de grandes manchas de sangre.

Me paré en una esquina a observar lo que sucedía.

Hoy, el día de mi cumpleaños, el día que se supone que tenía que ser feliz. Termina así.

¿Porqué me alejaron de mis padres? Las únicas personas que en verdad me querían ni siquiera están conmigo.

Diann, ¿que sucedió? —Mica me abrazó

Entraron unos delincuentes, todo está bien ahora

—¿Porqué papá está con los policías?

—El no es tu papá

—¿Porqué dices eso? —se sorprendió

Mi "madre" vino y alejó a Mica de mi.

Micaela si es nuestra hija. Tu no lo eres

—No. Ella es mi hermana

—Claro que no. Ella no es una pobre llorona como tú. Ella si tiene clase y no es una tipeja que esta con cualquier tipo

Mica nos miraba sin saber que hacer.

No quiero que ella crezca y se vuelva como tú —me miró con repudio

¿Tal malo es ser como yo? —no podía evitar llorar

Ella empezó a reír.

Diann es mi hermana, yo la quiero —Mica me abrazó

Ella es una niña adoptada, no es tu hermana

Tu no me quieres a pesar de ser mi madre, creo que hasta Margot me quiere más —hizo pucheros

Niñas estúpidas —nos miró con asco y se fue

La ambulancia ya se encontraba en el lugar, se encaminaron directamente hacia Johnny y Steven quienes resultaron más heridos.

Caminé hacia ellos. Vi a Steven que parecía totalmente inanimado, como un cadáver.

No quiero perder a la única persona que me quiere.

¿Estará bien? —le pregunté a un médico

La bala impactó en una zona crítica, las posibilidades son pocas —respondió

¿Y él? —señalé a Johnny

Solo necesitamos sacarles  las balas a él, cayó en una zona de músculo por lo que no es tan grave

—Está bien, gracias

Me senté en las escaleras, Mica estaba con Dan.

Mi supuesto padre me miraba sonriendo.

Corrí hacia el rápidamente para que nadie pudiera detenerme, me tiré contra el haciendo que cayera al piso y le di un par de puñetazos.

Los policías reaccionaron después de unos segundos y me separon de él.

Mis manos estaban ensangrentadas. Pero él a pesar de todo seguía riéndose.

Te veré después hija —dijo

Púdrete en la cárcel imbecil —me senté en las escaleras

¿Por que?

Si estas conmigoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora