Diann
Desperté en la camilla de hospital, me sentía confundida al no saber el porqué estaba aquí.
Entonces recordé lo que había ocurrido en el restaurante y como Diego me había golpeado, yo sabía que no había sido su intención pero tenía que disculparse apropiadamente por lo que había hecho.
Yo sabía que no era muy romántico en cuanto a detalles se trataba, así que, él debía de esforzarse.
—Señorita Reed, veo que ya despertó
—Si —respondí —por cierto, ¿cuanto tiempo llevo aquí?
—Seis horas exactamente, hace un rato vino una visita —me sacó el medidor del pulso
—¿Dijo cual era su nombre? —pregunté ansiosa
—No, pero tenía cabello negro, era algo musculoso y muy atractivo —habló como una adolescente recién enamorada —y además tenía un moreton en el ojo derecho
Suspiré al saber de quien se trataba. Era Carson, ya que el único golpe que le encestó Diego fue en el ojo.
Pero, ¿porque el vendría a visitarme? ¿acaso se preocupaba por mi? ¿o solo tenia sentimiento de culpa por involucrar a alguien más en su estúpida pelea?
—Por cierto... —dije tratando de sonar casual —¿cuando voy a salir de aquí?
—¿Acaso no te gusta mi compañía? —sonrió
—No es eso, simplemente ya me siento mejor
—Pues eso es bueno. Saldrás de aquí en un par de horas, pero te recomiendo no pensar en eso porque la espera de hará larga
—Lo haré —fingí una sonrisa
Pasaron las horas hasta que Diego entró a mi habitación, yo ya me encontraba cambiada.
—Hola —murmuró
Su sentimiento se culpa era notorio. Pero no respondí, él me miraba con tristeza.
—Yo no quería golpearte, fue un impulso pensé que era Steven quien estaba ahí, no tú. Yo nunca te haría daño
—Ya lo sé —dije fría
—¿Entonces porque estas así? —preguntó acercándose lentamente hacia mi rostro
Me alejé bruscamente empujándolo, el me jaló del brazo acercándome a su lado.
—Dime por favor —me acarició la mejilla
—¡Suéltame! —lo aparté de mi —siempre cuando tratas de disculparte dices cualquier excusa menos un perdón o un lo lamento, odio eso
—Perdoname, lamento ser un idiota
—Lastima que necesites más que eso para que te disculpe
Me alejé más de él.
—Pero ya hice lo que me dijiste, no se que otra cosa hacer
—Esa es la razón por la que estoy molesta, nunca sabes que hacer, nunca haces nada —grité —estoy harta de ti, estoy harta de tu estúpido orgullo, te odio
Salí del lugar rápidamente para no verlo, por lo menos hasta que me recupere lo suficiente.
Holaa, no se olviden de comentar y votar ;) ❤️
ESTÁS LEYENDO
Si estas conmigo
RomanceDiann es una chica de 18 años que tiene una vida muy sola, sus padres son unos empresarios que no pasan tiempo con ella pues viajan constantemente. Pero tiene buenos amigos, así que para ella su vida es singularmente feliz. Un día un chico nuevo vi...
