Steven
Las luces se apagaron, aproveché la confusión de la gente para ir a buscar mi arma en las mesas del buffet.
Pero estaba tan oscuro que no veía en absoluto. Tuve que revolotear todo y aun así todavía no lo encontraba.
Maldición el tiempo se acababa. Sentí algo duro de metal debajo del mantel, saqué lo más rápido que pude la pistola y subí por las escaleras.
Las luces se encendieron antes que pudiera subir por completo.
Rogué porque nadie me haya visto.
Acordé encontrarme con Johnny en la habitación cinco. Entré agitado.
—Pensé que no vendrías... ¿Porque demoraste?
Es la segunda vez que me dicen eso en una noche ¿tanto desconfían de mi palabra?
Lo miré despectivamente.
—¿Cuantos hombres son? —pregunté
—No lo sé —se pasó la mano por la cara —espero que salgamos de esta
—¿Porqué te metiste en esto para empezar? Tu sabias que era peligroso... Y ahora pides que todo salga bien. Habrá heridos de todas formas
Bajó la cabeza.
—Necesitaba el dinero. No conozco otra forma de ganar dinero
No dije nada. El sin embargo susurraba cosas inentendibles. Supongo que está hablando con él mismo.
—Vamos ya —dije
Salimos de la habitación sigilosamente. Ahora teníamos que buscar una habitación que esté marcada con una "X".
La mejor parte era que estaba en el cuarto piso, donde no hay luces.
Nos encontrábamos caminando por los largos pasillos.
Escuché unas pisadas que provenían de atrás nuestro.
—¿Alguien está ahí? —preguntó una voz muy familiar —llamaré a seguridad si no responde
Era Diann, su voz reflejaba inseguridad y algo de temor.
—Tenemos que evitar que nos vea —le susurré a Johnny
—Sería más fácil noquearla —dijo sin remordimiento
—Atrévete a hacer eso y aparecerás con una bala en la espalda —amenazé
Al parecer lo dije en voz alta porque se escuchó el eco.
—Muéstrate ahora —insistió Diann —se que estas aquí
Empezaba a acercarse más.
Nos escondimos en la habitación más cercana cerrando la puerta con cuidado sin hacer ruido.
—¿Que hacemos ahora? —Johnny preguntó frustrado
—No me iré de aquí hasta que se muestren —Diann seguía insistiendo
Esta chica es demasiado persistente.
—Esa tipa no se irá, tenemos que hacer algo. Ellos no esperarán mucho tiempo
—¡Trato de pensar! —le grité
Hay dos opciones. La primera es salir, dejar que me vea y explicarle lo que estoy haciendo, se que le dolerá pero es la opción más pasiva, la segunda es noquearla para evitarle un sufrimiento,pero aún así le dolería el golpe. Vea por donde lo vea ella saldrá dañada. Por mi culpa. Siempre es por mi culpa.
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Si estas conmigo
RomantikDiann es una chica de 18 años que tiene una vida muy sola, sus padres son unos empresarios que no pasan tiempo con ella pues viajan constantemente. Pero tiene buenos amigos, así que para ella su vida es singularmente feliz. Un día un chico nuevo vi...
