Capitulo 40

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Eras estudiante en la U.A. Desde temprana edad, aspirabas a convertirte en un héroe. Superaste con éxito el examen de admisión y fuiste asignada al aula 1-B, donde entablaste amistades, aunque te distanciaste de aquellos de la sección A debido al desagrado expresado por Monoma. A pesar de creer en sus descripciones negativas, descubriste la amabilidad de tus compañeros y estableciste una sólida amistad con Mina, con quien mantenías una comunicación exclusiva.

En tus momentos de descanso, frecuentabas un camino bordeado de cerezos, tu refugio preferido. Aunque no contabas con muchos amigos en la escuela, tus resultados académicos eran sobresalientes. Mientras te sentabas diariamente en una banca disfrutando de tus libros favoritos, tu vida dio un giro al conocer a alguien especial: un compañero de la U.A. que, vestido con el uniforme característico, mostraba signos de desánimo. Experimentaste nerviosismo al verlo acercarse a ti.

Izuku: H-hola, espero no te moleste mi presencia.

Tn: para nada... — le sonreiste y te sonrojaste.

Izuku: gracias...

Lo identificaste por su uniforme y consideraste entablar una conversación, pero optaste por permanecer en silencio, concentrada en la lectura. Ajena a tu entorno, no notaste que el joven te observaba, apreciando la elegancia de tu cabello mecido por la suave brisa, tus ojos enfocados en las páginas del libro y un evidente rubor en tus mejillas. Esa jornada transcurrió en silencio; él se retiró y tú también, cada uno por su cuenta.

En los días subsiguientes, se encontraron con frecuencia en la U.A. Aunque él pertenecía a la clase 1-A, no fue un impedimento para ti, ya que apreciabas a los estudiantes de dicha sección. Con el tiempo, entablaron amistad y, después de meses, Izuku reunió el valor necesario para invitarte a una cita en el parque de cerezos.

Tn: Izuku! Es muy importante lo que tienes que decirme?

Izuku: si, es importante.

Tn: es que me preocupé un poco, te veías muy nervioso, creí que te había pasado algo.

Izuku: no te preocupes, no es eso.

Tn: de acuerdo, y porque hasta ahora quieres verme?

Cuando Izuku empezó a desarrollar sentimientos hacia ti, adoptó una actitud más distante y reservada, desconociendo la razón detrás de su cambio de comportamiento. Por temor a incomodarle o considerar que sus asuntos eran privados, optaste por respetar su espacio y alejarte, a pesar de la aflicción que ello te causaba.

De manera inesperada, recibiste un mensaje de él, convocándote a los árboles, el sitio donde se conocieron, con la intención de confesarse. Al encontrarte en ese lugar, percibiste su nerviosismo; una empresa que, a pesar de sus habilidades heroicas, le resultaba más desafiante que enfrentar al villano más poderoso.

Izuku: se que estuve distante, y todo tiene una explicación.

Tn: no, esta bien, te entiendo, las tareas y los entretenimiento de la U.A te tienen cansado, es entendible el hecho que me hayas dejado a un lado —no lo estabas reprochando, lo que decías era con total normalidad y sinceridad—

Izuku: no fueron las tareas, no quería dejarte a un lado, pero era necesario.

Tn: ya no quieres que seamos amigos?

Izuku: a eso me refiero, yo ya no te puedo ver como una amiga.

Enserio era tan difícil que entendieras su punto? Notabas su nerviosismo, pero pensabas que era el temor de que le hicieras algo después de terminar su amistad.

Tn: entiendo... vale... no se que hice mal, pero si quieres que dejemos de ser amigos, esta bien...

Izuku abrió los ojos sorprendido, no entendias a lo que él se refería, negó varias veces, estaba al borde del llanto por la ansiedad de tenerte cerca.

Olvídate de mi.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora