HOUSE OF BLACK || Theodore Nott fanfic!
"Ser una Black digna de su apellido".
Madelyn siempre había tenido esos pensamientos, especialmente al recordar que su padre, Sirius Black, traicionó el legado familiar al irse a los Potter.
Detrás del árbol...
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TREINTA Y CINCO «La muerte de Sirius Black»
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—¿Creías que después de dos escarbatos... —susurró Umbridge, tirando del cabello de Harry con tanta fuerza que este terminó mirando al techo— iba a permitir que otra inmunda y carroñera criatura entrara en mi despacho sin que yo lo supiera? Quítale la varita. —ordenó a Madelyn con un tono agudo y seco.
Madelyn avanzó un paso y hurgó en el bolsillo interior de la túnica de Harry para extraer su varita.
—Y no te olvides de ella. —añadió Umbridge, señalando a Hermione.
Madelyn se acercó a Granger y le quitó la varita de la mano sin encontrar resistencia. Se apoyó contra el alféizar de la ventana, sopesando ambas varitas en la mano con gesto aburrido. La escena le resultaba bastante tediosa de por sí.
—Quiero saber qué hacían en mi despacho. —exigió Umbridge, zarandeando a Harry.
—¡Quería recuperar mi Saeta de Fuego! —repuso Harry con voz ronca, intentando mantener la compostura a pesar del dolor.
—¡Mentira! —Umbridge volvió a zarandearlo con fuerza, disfrutando visiblemente de su angustia—. Tu Saeta de Fuego está custodiada en las mazmorras, como sabes muy bien, Potter. Tenías la cabeza dentro de mi chimenea, ¿con quién te estabas comunicando?
—Con nadie. —contestó Harry, forcejeando inútilmente para liberarse.
—¡Mentira! —gritó de nuevo Umbridge. Le dio un empujón violento y Harry chocó contra el borde de la mesa, gimiendo de dolor.
Antes de que la profesora pudiera volver a gritar, la puerta del despacho se abrió de golpe. Los miembros de la Brigada Inquisitorial entraron en tropel, arrastrando al resto de los chicos.
—Los tenemos a todos —anunció Draco con una sonrisa de suficiencia, empujando a Ron hacia el centro del lugar—. Este —añadió, señalando a Neville, que se limpiaba un hilo de sangre del labio— intentó evitar que hiciéramos nuestro trabajo.