Capítulo 9

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Caminábamos hacía un auto, era un "Toyota" color Burdeo, me abrió la puerta del copiloto y dijo:

- Las damas primero. -dijo con su encantadora sonrisa-

- Gracias caballero. - regalandole una también.

- De nada señorita.

encendió el motor y ajusto la radio marca "Sony" y automáticamente sonó The Reason de Hoobastank, que provenía de un pendrive conectado a la radio, sonreí porque era mi canción favorita y empece a cantarla tartamudeando con mis labios, y cabezeando al ritmo de la canción dije:

- ¿Es tu auto? -con curiosidad-

- Emm... Si, eran de mis padres y ahora es mio, lo hubiera vendido pero a la universidad que voy es muy lejos desde donde estoy arrendado. -sin quitar la vista de en frente.

- Ah, me pasa lo mismo, pero no tengo auto, es de mis padres y ellos lo usan por la misma razón.

- Si quieres puedo pasar por ti en las mañanas...

- No, seguramente tu universidad queda mas cerca que la mía y te podrías atrasar.

- No es asi... voy en tu misma universidad. -con una sonrisa en rostro-

- ¡¿Que?¡, y ¿porque no me lo habías dicho ese día que me acompañaste a la universidad?, !Dios¡ ¡Thomas esto es asombroso!

- Te lo iba a decir pero te fuiste tan rápido que siquiera tuve tiempo de decirte ya que estabas atrasada así que opte solo por despedirme.

- Es cierto, y eso quiere decir que nos veremos seguido. -dije con una voz muy alegre-

- Y ¿eso te agrada? - me dijo con voz temblorosa y nerviosa-

- por supuesto que si Thomas, me agrada mucho que podáramos vernos casi todos los días!

- es cierto, no veremos muy seguido!

El camino de hizo tan corto con la conversación que llevábamos Thomas y yo que siquiera me di cuenta cuando llegamos al parque Croata, no tenía idea de porque estábamos allí, ¿Qué era lo que tramaba Thomas?

-¿Que hacemos acá Thomas? -dije muy extrañada de la situación -

- Ya verás, es una sorpresa.

- ¿Entonces no puedo saber?

- Hmm no -

Me miró y sonrió, luego tomó mi mano haciendo que mis mejillas empezaran a ruborizar y sintiéndome más nerviosa que nunca, su mano era suave y cálida, me sentía protegida al tener su mano unida a la mía, comenzó a dirigir el camino a paso firme y cuando vi, había una manta cuadrille con cuadrados de colores rojos y blancos, habían dos platos blancos, una canasta, dos copas, una botella de champaña y una rosa en un plato. Abrí los ojos tapandome la boca de impresión, era un muy lindo detalle y me encantaban éste tipo cosas y lo mejor de todo es que el escenario era un atardecer apenas comenzando, el hambiente estaba fresco y como siempre hermoso.

- sientate -me dijo, señalándome con la mano a un cojín morado que estaba sobre el pasto -

-Esta bien, todo esto está muy lindo Thomas, muchas gracias, está precioso. -sentándome en cojín con las piernas cruzadas y Thomas hizo lo mismo.

-No tienes de qué, me gusta sorprender a la chica que esta frente de mi. -clavandome sus ojos verdes y una leve sonrisita en su rostro -

- Gr..gracias -repeti, nerviosa y sin poder dejar de mirarlo, hasta que sacudió su cabeza como despegándose de mi mirada.

Atardeceres junto a tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora