CAPÍTULO XIX

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Callie

Me desperté  en la habitación de Ezra, mi mate y yo nos casaremos y completaremos el vínculo el día de hoy, él me tenía abrazada, amo cada segundo de ésto, me sentia extraña pero no le preste mucha atención;  todo iba bien hasta que escucho sonar en su telefono "perfect de ed sheeran", no parece ser el tipo de persona que pusiera algo asi de tono de llamada, se desperto de golpe tomando su telefono y saliendo de la habitación al balcón dejandome sola en la cama, cuando él salio senti un escalofrio recorrerme al perder su calor; su comportamiento es extraño y genera en mi mucha inseguridad, ¿porque hace ese tipo de cosas?, me siento en la cama con algo de dolor de cabeza, veo que hora es y comienzo a temblar, ni un beso me dio, solo salio como si su vida dependiera de esa llamada, no me gusta nada esa situación,  me volvi a acostar sobre la almohada y me quede dormida no se en que momento, me gire a revisar de nuevo el reloj y habia pasado una hora y media, Ezra aun no habia regresado conmigo y podia ver atraves de las cortinas que estaba hablando de forma muy feliz con quien quiera que fuera, mi estomago rugio entonces decidi ponerme una cobija encima y salir a buscar comida, porque a él le importa mas su llamanda, yo puedo morirme de hambre,  tenia mucho frio y comence a toser, no diosa, no puedo enfermarme el dia de mi boda, baje a la cocina para buscar algo.

- ¿estas bien? - escuche una voz tras de mi, al girarme me encontre con la luna 

-Estoy un poco hambrienta pero nada mas- dije aunque era mentira, sentia que me congelaba por dentro

-Estas muy palida Callie, ven conmigo te preparare algo- dijo mientras me abrazaba, al menos a mi suegra si le importo, aunque muy ligero su toque me dolia, se que ella pudo ver esto- llamare un medico, te ves terrible, estan organizando todo en el gran salón, hoy es tu boda querida

-No es necesario Luna, soy medico, hare una receta, es muy extraño pero puede ser un resfriado- ella asintio no muy convencida, acerco a mi una libreta y un boligrafo, saque mi mano para escribir y temblaba, tenia mareo, nauseas y un dolor tan intenso que sentia mis huesos se romperian en cualquier momento, decidi sentarme antes de desmayarme, ella me acerco un te caliente, tome un poco mientras sentia recorrer el liquido caliente por mi garganta

-¿Donde esta Ezra?- pegunto la luna, ante este cuestionamiento hice una mueca, me pude estar muriendo y a él no podia importarle menos

- En una llamada muy importante al parecer, lleva mas de una hora hablando por su celular de lo mas feliz- ella me miro extrañada, pero la vi sonreir

- Las lobas somos muy celosas- me sonrroje ante esta declaración y me senti apenada- pero no te sientas mal es solo tu naturaleza, yo tambien era asi- se me revolvio el estomago y camine lo mas rapido que pude para vomitar en el baño mas cercano, la luna me siguio de cerca 

- es mejor que te acuestes un rato y descanses, quizas es mejor posponer la boda- dijo muy preocupada, la voltee a ver y con lo ojos le rogaba que no

- no por favor, me pondre mejor, solo necesito medicina -ella asintio no muy convencida y me ayudo a levantar, ibamos a subir las escaleras pero mi cuerpo tenia otra idea por lo que termine acostada en la sala de estar sintiendo que me iba a morir, lo se soy muy dramatica, pero odio la gripe, me hace sentir tan debil 

-Voy por tu enfermero para que te suba a la cama, no es buena idea que estes aca, te puedes poner peor y necesitas descansar si quieres casarte hoy con él- ella me sonrio con amabilidad y algo de complicidad, se que se esta refiriendo a su estupido hijo que me abandono, si queria volver a la cama y sus brazos pero no porque su mamá le recuerde mi existencia, me recosté cerrando los ojos tratando de olvidar los horribles síntomas, no se exactamente en qué momento me dormí hasta que sentí que alguien me levantaba, cuando abrí los ojos, me encontré con la preocupada mirada de Ezra, su rostro reflejaba una mezcla de emociones: ansiedad, culpa y algo que no podía descifrar del todo, me senté lentamente, sintiendo el dolor en cada parte de mi cuerpo.

-¿Qué... qué pasó? - pregunté con voz débil, luchando contra el mareo que amenazaba con hacerme desmayar de nuevo.

-Lo siento, soulmate, hubo un problema urgente en el trabajo y necesitaba resolverlo, no quería dejarte sola, pero...

Sus palabras se desvanecieron en el aire mientras mi mente luchaba por procesar la información. ¿Cómo podía estar tan preocupado por una llamada mientras yo estaba aquí, enferma? La decepción y el dolor se apoderaron de mí, pero traté de mantener la compostura.-

-¿Y la boda? - pregunté, intentando mantener la calma.

Ezra suspiró y se sentó a mi lado, tomando mi mano con ternura.

-¿No crees es mejor posponerla?, no me siento  del todo comodo al casarme contigo sabiendo que te sientes asi, quizas es mejor que  primero te recuperes, no voy a ningun lado.

Su respuesta me golpeó como un puñetazo en el estómago. Posponer la boda... ¿Acaso todo lo que habíamos planeado juntos no significaba nada para él? Sentí un nudo en la garganta y luché contra las lágrimas que amenazaban con escapar.

-Entiendo - murmuré con desdén, forzando una sonrisa que sabía que no llegaba a mis ojos.

Ezra me miró con preocupación, como si pudiera leer mis pensamientos.

-Lo siento soulmate, mi intención no es que las cosas sean asi, te prometo que una vez te sientas mejor lo resolveré y que haremos la boda tan pronto como sea posible, pero solo si estas de acuerdo- levanto su mano para tomar mi rostro- ¿trato?-No respondí, en lugar de eso, me levanté con dificultad y me dirigí hacia la habitación, me sentia indignada, para él es muy fácil dejarme de lado, necesitaba tiempo para procesar todo lo que acababa de suceder, se que estoy siendo dramatica con la situación, pero Ezra se comporta como si no me quisiera en lo absoluto

Ingrese a la habitación azotando la puerta y mientras me deslizaba bajo las sábanas, las lágrimas finalmente encontraron su camino por mis mejillas. Me sentía perdida, confundida y más sola que nunca. Y en medio de todo eso, una pregunta seguía resonando en mi mente: ¿realmente Ezra quiere estar conmigo o esta obligado por las circustancias, con quien habla tanto?"

RECHAZADA POR MI MATEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora