PRIMERA CITA

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La tarde se veía iluminada por el cálido abrazo del sol, sus rayos dorados acariciaban las antiguas piedras de la gran plaza mayor, haciendo que estas brillaran con un tono dorado. El murmullo de la gente paseando por las calles empedradas creaba una melodía suave y animada, mientras el aroma de las flores frescas invadía el aire, mezclándose con el suave perfume del agua que brotaba de la fuente de mármol...

Ansioso lleno de felicidad, el joven rey Damián esperaba a su amada sobre el mármol de aquella gran fuente, en sus manos cargaba un gran ramo de rosas. El corazón nervioso del rey repentinamente dejó de latir cuando al levantar su mirada notó a su amada acercarse lentamente ante él.

Liz portaba un hermoso y delicado vestido color rosa pastel, sus bellos ojos esmeralda resaltaron ante su hermoso cabello negro. Lentamente continuó acercándose a su amado y mientras el aire desprendía un bello aroma a rosas.

Al llegar ante él, lentamente se inclinó en señal de respeto, pero este le tomó delicadamente de la mano y anonadado por su gran belleza se puso de rodillas para alabar su gran belleza mientras sostenía su mano.

Con una pequeña sonrisa, la joven aceptó aquel acto de amor, el rey entregó las flores a su amada para luego extender su brazo y guiarla a un lugar realmente mágico.

__¿Dónde vamos?__exclamó la joven curiosa.

Pero el rey no respondió, con una gran sonrisa señaló un gran camino de flores. Bellos pétalos color rosa sobre un puente de piedra guiaban a la joven al otro extremo donde una pequeña balsa blanca les esperaba.

__¿Es seguro?__consultó nerviosa.

__¿No confías en mí?__ rió y extendió su mano, la joven un poco nerviosa se dejó guiar.

__Te noto un poco nerviosa__ señaló mientras remaba por el gran lago.

__No me gusta el agua__expresó nerviosa.

<<¿Una villana tiene miedos?, qué tontería, es humana, por supuesto sentirá miedo, aunque se ve linda, pensó Damián mientras reía.>>

__Sé lo que piensas, pero no es que sea poca cosa, solo...__tragó saliva __...cuando era niña mi tío materno me contó sobre el mar y sus aventuras__ miró el lago__me contó de grandiosas pero aterradoras criaturas, como las sirenas, anguilas gigantes y tiburones.

__¿Tiburones?__arqueó una ceja y rio.

__Sí, tiburones__expresó un poco molesta, "los odio."

<<Qué bonita,>>__ bueno aquí solo hay peces y...__ la miró con ternura, __estamos juntos."

Liz se sonrojó y pensó __qué idiota jaja, no puedo creer que estoy diciéndole algo como esto, debería no, disfrutar el momento Liz.

__¿Hay algo que te guste hacer?

__mmm, bueno,__ frunció un poco el ceño__sí, me gusta el ajedrez.

__¿Ajedrez?.

__Así es, lo encuentro fascinante, pero dime Damián__tomó una de las rosas que le había dado en sus manos__y al rey de Aetheria ¿qué le interesa?

__Bueno__dejó de remar__me gusta montar a caballo y soy un gran esgrimista.

__Eso suena bien__ río con ternura mientras lo miraba , para luego decir un poco nerviosa la mirada __ por cierto, ¿dónde vamos?

__Bueno__ soltó para mantener un poco el misterio __vamos a un lugar que creo te gustará...

Mientras continuaba remando, nos hablaban y reían, hasta llegar a un gran árbol con flores de cerezo y mientras lo atravesaban se creó un camino repleto de miles de árboles con pétalos rosa cayendo del cielo. De pie en el bote, Liz tomó entre sus manos una de aquellas flores para luego verlas convertirse en pequeñas y parpadeantes luces doradas.

__Son...__ expresó anonadada por su belleza.

__La familia real viene aquí a menudo, ellas nos tratan muy bien__ rió.

__Hadas__ posó su mano y una de ellas se acercó, __son muy hermosas.

__No tanto como tú, Liz__ con sus manos sobre Liz colocó un bello collar en su cuello.

__¡Esto!__asombrada lo tomó entre sus dedos __es demasiado, no puedo...

__Es para ti, era de mi madre, me dijo que debía dárselo a la mujer que amaba__se acercó lentamente hacia su rostro, __¿puedo besarte?

Ante su dulce sonrisa, el rey tomó a su amada dulcemente de sus mejillas y lentamente comenzó a acercarse a sus labios. Una pequeña hada curiosa se acercó a la feliz pareja y les otorgó una bella flor.

__Parece que les agradas__expresó al ver la flor.

__No creo que deba agradarles, aún así espero que esto no termine__en su mente Liz deseaba con ansias que aquella hermosa velada jamás terminase. __Eso parece.

Poco a poco los amantes entrelazaban sus miradas.

__Liz, yo te amo.

<<No deberías, no me conoces, ¿qué pasará cuando sepas quién soy?, no quiero lastimarte, no puedo, por favor no me odies, Si supieras lo que he hecho, cuantas veces yo...>> sus pensamientos fueron brevemente interrumpidos por un suave beso.

<< Nose si me odies, tampoco si esos bellos ojos solo me miran a mi, pero no dejaré que no una sola lágrima caiga de ellos , ni mucho menos dejaré de amarte>> pensó Damián, mientras un dulce y cálido aroma floral los rodeaba.

En ese momento, en ese pequeño y dulce momento miles de flores junto a las pequeñas hadas volaron a su alrededor, bendiciendo la bella unión del joven rey de los héroes y la dulce villana.

TRONOS : Entre El Odio Y El Amor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora