Había soñado tantas veces con encontrarlo en el metro. Nuestra relación había sido 3 años a distancia, él en Temuco y yo en Santiago. Cuando menos lo esperaba, llegó.
Fue un día amargo de marzo, lleno de tristeza. Empezó con un mensaje que decía "te espero en Baquedano, sorpresa". Fue la única sorpresa que me dio en toda nuestra relación. Legó tarde lo que yo tanto había esperado y, como el trigo en verano, se me secó el corazón. Nuestra relación había estado sobreviviendo un año completo, pero el hecho de que él terminara conmigo cada vez que se veía agobiado o estresado por sus estudios hizo que quisiera poner el punto final a la situación.
Conversamos, reímos, discutimos y lloramos. Él me prometió el cielo, la luna y las estrellas, mientras yo pensaba "¿llegará a ser realidad eso alguna vez? o es lo que él quiere creer nomás". Finalmente decidí lo inesperado, eso que nunca le había planteado decir al "amor de mi vida", mi primer amor: rechazarlo.
El día lo pasamos entre micro y metro, parques y calles de Santiago.
En Escuela Militar fue nuestro último beso.
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Historias de metro
Krótkie OpowiadaniaEl recorrido a la universidad puede resultar simple para un Santiaguino común, sin embargo para una magallánica resulta ser un mundo de historias cada día. Esta es una recopilación de las historias que viví en mis viajes de metro...
