Confianza

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(Hola, chandosos. Ayer una nueva maestra llegó a mi escuela, es increíble. Es buena y muy interesante, pregunto sobre quién amaba escribir o leer y yo hablé, ahora me está dando clases y aunque no le dije de que iba la historia para que no me metiera al loquero pero me dio consejos y quiero que vean si esto ha influenciado de buena manera o si les gusta o no. Hablen plss)

(Quiero aclarar que voy a usar todas las maneras que me están enseñando para escribir)

Después de resolver sus problemas, la pareja inefable volvió a vivir junta, y todo parecía ir bien... Bueno, eso no duró mucho.

Era cerca de las 11:00 de la noche; Crowley seguía despierto viendo videos de gatos, mientras Aziraphel estaba profundamente dormido. Esa noche era extraña. Aziraphel parecía tener dificultades para respirar y ocasionalmente emitía ronquidos, algo inusual en él.

Aziraphel se revolvía inquieto en la cama, lo que llevó a Crowley a despertarlo al notar su incomodidad.

"Hey, ¿estás bien?", le llamó Crowley. Aziraphel se levantó sobresaltado y le confesó jadeante: "No... No puedo respirar bien".

Preocupado, Crowley respondió: "Tranquilo, ¿qué te pasa? Cálmate. Vamos al hospital", y acto seguido lo tomó en brazos y lo llevó hasta el Bentley.

Crowley... Yo... Yo - No podía articular ni una palabra -

- Tranquilo, ángel. No hables demasiado -

Llegaron al hospital en unos diez minutos; Aziraphel estaba empezando a ponerse morado. Crowley captó la atención de los médicos, quienes atendieron rápidamente a Aziraphel.

"El tiempo pasaba y nadie daba información sobre Aziraphel. Llamaron a los padres del joven, por lo que Crowley no podía hacer demasiadas preguntas sin levantar sospechas.

"Crowley estaba angustiado al ver a Aziraphel en esa condición. Al llegar al hospital, Crowley intentó asegurarse de que Aziraphel recibiera atención médica de inmediato. A pesar de los obstáculos con el personal del hospital, Crowley insistió en que se ocuparan de Aziraphel, incluso ofreciendo pagar por los servicios médicos si fuera necesario."

"¿Es usted su padre?" preguntó un doctor, impidiendo que el pelirrojo entrara a la sala de urgencias. "No puede pasar".

"No, no soy su padre", respondió Crowley.

"¿Cuál es su relación con él? ¿Tiene sus documentos?"

"Usted, vaya y haga algo por él", le agarró de la camisa.

"No sabemos si tiene se...seguro", titubeó al hablar.

"Yo pagaré, maldita sea. Vaya y haga su trabajo", dijo con la voz ronca.

Pasaba el tiempo.

El hombre pelirrojo fue a tomar un café y se encontró con la madre de Aziraphel.

- Oh... Señor Crawley, ¿qué hace por aquí? - preguntó la mujer.

- Eh... Señora Phel - Fingió sorpresa - Vine a ver... A los niños enfermos - Sonrió.

- ¿A esta hora? -

- Sí, ya sabe cómo soy... ¿Usted qué hace aquí?

- Es mi hijo, Aziraphel. Tuvo un ataque de asma.

- ¡¿Tiene asma?! - Le gritó.

- Eh... Sí, desde niño, pero redujimos sus medicamentos hace varios meses, ya que parecía estar mejor... Fue una mala decisión - Le confesó.

- Entiendo... ¿Cuándo saldrá del hospital? - Iba a sacar toda la información posible.

La mujer se puso la mano en la frente y se le notó preocupada, lo que a su vez preocupó a Crowley.

Caprichoso.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora