Quizás ese chico creyera q la llama volvió a surgir en aquel salón vagabundo, como cualquiera de un país tercermundista. Y es que las escuelas públicas son feas, al menos la mía. De haber tenido dinero no lo hubiese conocido, y eso me alegra un poco, ahora mismo no estaría dudando entre relatar esta historia o dejarla en el recuerdo.
Y es que cuando alguien escribe un libro basado en hechos reales, debe tener mucho cuidado, porque esta tocando los recuerdos de alguien más.
En este caso mis recuerdos pasados.
Pero a ella la llamaré Becca Thompson:
Becca no era una chica como cualquier otra, era de aquellas que siempre estan solas. Leyendo algún libro o escribiendo algo que no mostraría a nadie. Y si esto te parece tierno, permíteme subir el telón. En realidad estaba llena de traumas de infancia, arta de una madre poco presente, y un padre alcohólico. Sin duda alguna lo mejor de su vida era su pequeño hermano Bratt y su amiga Valeria. Pero mejor sigue leyendo y te darás cuenta de su caótica vida.
Nuestra chica de carácter muy fuerte, por cierto, y extremadamente rebelde, dejaría aquel mundo para sumergirse en el de Luka. Ese chico era otra historia, ojos marrones claros, cabello color miel, y unos labios perfectos, esos labios rosas resaltaban su tés clara, y su cara tallada por los dioses. No lo suficientemente atractivo, sino hubiese aprendido esas técnicas de seducción de las que carecía cuando lo conocí en el nivel medio, a lo que aquí llamamos secundaria.
Él fue mi primer novio, mi primer beso. Sin embargo nada importante. En aquel momento era demasiado tímido e inseguro, como para conseguir llevar a su pequeño témpano de hielo, como solía llamarme, a la cama. Todo volvió a empezar tres años después, en el último año de la preparatoria.
Nuestro amor siempre fue miserable, pero el deseo que llevamos en la piel, hizo inmortal las ganas de rompernos, cada vez un poco más.
Luka se había mudado cerca de mi hermanastra, y luego de tantas veces de frecuentar el lugar donde vivía, y jamás coincidir. Ella decide llevarme justo a su casa.
—Acompáñame a ver al artista, al que compré el cuadro —bastante falto de talento, para nada se compara con su actual trabajo.
—Te acompaño —nunca imaginé que se tratara de él, después de tanto tiempo.
Ella toca el timbre y he quedado anonadada, definitivamente no es como un protagonista de televisión. Es delgado, con aquella mirada penetrante, la espalda erguida, y los hombros relajados. Como si no fuese una falsa total. Lo mejor es su rostro, falto de expresiones, y definitivamente hermoso. Y ni hablar de esos tatuajes que alcanzan a verse en sus brazos; serpientes enroscadas entre si con grandes colmillos, estilo neotradicional y bastante colorido. La lágrima de lucifer y otros que no me detuve a mirar. La mirada de sus ojos marrones sin duda alguna, me provoca nervios. Simplemente es magnetismo puro lo que desprende. El villano perfecto con que toda mujer sueña alguna vez... Ahí fue donde resurgió esa llama, donde todo volvió a empezar.
Así seguí perpleja mientras ellos se ponían al día, hasta que él decide acabar con la tensión a mi alrededor.
—Señorita no esperaba verla por aquí —me dice con aquel tono sarcástico que lo caracteriza y una voz ensayada a pulso, sin altibajos, el tono perfecto, ni fina, ni áspera.
Aquella escena, acompañada de una mirada, para nada disimulada y extremadamente deseosa. Fueron suficientes para sentir la lujuria arder dentro de mí, con tanta intensidad, como nunca antes había sentido.
Me miró a los ojos, los labios, mis pechitos y con excelente descaro se alargó mirando mis muslos y mi entrepierna, marcada por aquel shorts de mezclilla. Típico de un país veraniego; Cuba.
—No sabía que te habías mudado —respondí, con las manos frías y una sensación rara, que me hacía sudar.
—Y yo no sabía que se conocían.
—Sheila es mi hermanastra.
—Ah, que chiquito es el mundo, nunca las había visto juntas —comenta asombrado.
—No se como, siempre estoy por aquí.
—¿Y de dónde se conocen? — interrumpe Sheila, bastante curiosa.
—Estuvimos en la misma secundaria —respondo.
Sinceramente no se que pasó después, ella volvió a interrumpir, llevando la conversación donde quería. Solo buscaba seducir al artista, por alguna razón a pesar de su mala reputación, es una amante del arte. Sobre todo si no tiene que pagar por ello. En un momento, él, intento desviar la conversación nuevamente.
—Señorita ese shorts es un descaro, le queda bien. Se ve bastante cambiada desde la última vez.
Obvio se refería a mi cuerpo, ya esto era acosó.
—Ja, ja, ja —solo me dió tiempo a reírme de manera sarcástica, antes que Sheila me tomará del brazo, y se despidiera.
Ya en su casa, no pudo evitar tratar de indagar más, y le conté que fuimos novios en la secundaria. Quería el chisme completo, pero para mí suerte mi madre llamo en aquel momento. Ya nos íbamos a casa.
Pase días pensando en esto, hasta que lo busque en facebook y le escribí con la escusa de querer que me pintara ¡Sí!, soy más vanidosa de lo que muchos creen. En eso siempre tuvo razón.
—Escríbeme al WhatsApp, por aquí no atiendo a nadie.
Me dió su número, y la sorpresa llegó cuando le escribí.
WhatsApp:
—Hola, como te explicaba quiero un cuadro mío.
—Sigues siendo bastante vanidosa Becca, ¿Exactamente qué quieres?
—Lo quiero del tamaño de la pared, algo que llame la atención,y muchos colores. Me gustaría que fuese abstracto. No lo sé, simplemente hermoso ¿Dime, qué crees? Eres el artista —noten el sarcasmo.
—Wow.
—No que soy vanidosa, ¿O no puedes hacerlo?
—¿Me estás retando?
—No te preocupes, buscaré alguien más.
—Deberías tener más cuidado con lo que dices niña, yo creo que pintarte desnuda estaría a la altura de tú insolencia.
—No soy ninguna niña, y no me verás desnuda.
—¡Te voy a pintar desnuda Becca!
Su falta de respeto me dejó con la boca abierta, y el corazón acelerado por la impotencia de no saber que responder a esa afirmación. Que lo volvió mil veces más interesante.
No volví a escribir, su sarcasmo y seguridad era algo con lo que no había lidiado, hasta el momento . Una persona más intolerante que yo, no sabía que existiese y se llamaba Luka Winslow.
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Comenten y déjenme saber su opinión, espero q les guste 😽

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Inefable
RomanceSe supone que esto sería un relato erótico, y por momentos lo es. Pero por alguna extraña razón ella ganó esa apuesta y aquel chico narcisista se enamoro. ¿Pero a qué precio? Becca perdió su estabilidad emocional, los ataques de pánico no eran para...