・*:..。♡*゚¨゚゚・*:..。♡*゚¨゚゚・*:..。♡*゚¨゚・
"Aún no soy suficiente para merecerte, pero seguiré esforzándome para ser digno de tu amor."
・*:..。♡*゚¨゚゚・*:..。♡*゚¨゚゚・*:..。♡*゚¨゚・
Satoru ya lo sospechaba, tenía el presentimiento de que en algún punto de su vida Yuuji había sido capaz de escuchar.
No es como si el padecer sordera congénita impidiera completamente la capacidad de hablar, pero eran eacasos los casos donde esto sucedía. Las personas sordas cuentan con las facultades necesarias para emitir sonidos y palabras, pero requieren de ayuda de logopedas y de un arduo trabajo para lograrlo.
–En realidad ya intuía eso.-La voz de Yuuji siempre estaba a un volumen adecuado, como si fuera consciente de que tan alto o bajo debería de hablar, esto solo era posible si en algún punto de su vida lo hubiera experimentado.
–Sabía que eras bastante inteligente.- Yuuji se sintió feliz sin ninguna razón en especifico.– ¿Cómo lo descifraste?
–Si hubieras padecido de sordera prelocutiva tu dicción no sería tan clara, tampoco serías capa de leer tan fácilmente los labios y tendrías mayores complicaciones para comunicarte con otros, pero resulta que eres muy sociable.- Itadori quedó muy sorprendido por la respuesta, esas cosas solo se podían determinar al ponerle mucha atención.
–¿Cómo sabes tanto del tema?
–Estudié mucho, quería entenderte.- Tal vez el pelirosa jamás lo descubría, pero Satoru había estudiado arduamente.
Desde aquel Viernes donde sus caminos se cruzaron, Gojo empezó a investigar más sobre los problemas auditivos, aprendió la diferencia entre la sordera congénita y adquirida, entendió que no todas las personas sordas eran mudas, conoció los distintos aparatos auditivos qué existían y comenzó a memorizar el lenguaje de señas.
Las salidas de los fines de semana se volvieron en días donde se la pasaba encerrado en su habitación viendo vídeos informativos de como expresar ciertas frases. Las citas con chicas se convirtieron en citas con Shoko y Geto donde práctica sus señas y estos lo ayudaban a corregir sus errores. El dinero que antes deatinaba para comprar ropa cara ahora se utilizaba para comprar libros extranjeros qué brindaban reportes e investigaciones especializadas en estos temas.
Desde aquel viernes la vida de Satoru había hecho un cambio.
–Según mis conclusiones tu sordera es portnatal, aunque no podría ser la causa por la cuál la adquiriste.
–Estás en lo correcto, yo fui capaz de escuchar hasta los 12 años.- Yuuji sonreía, pero no era esa cálida expresión de siempre.
Gojo conocía esa expresión, era una qué demostraba toda la tristeza, dolor y sufrimiento qué había experimentado una persona, una expresión qué indicaba cuando alguien se encontraba sumido en la soledad. Gojo conocía esa expresión, porque esa era la expresión qué siempre tenía antes de haber conocido a Yuuji.
–Cuando tenía 12 años tuve un fuerte accidente.- Satoru solo lo escuchaba en silencio y no decíapalabra alguna, pero él sabía que su senpai estaba prestando atención y continuaba con su historia.
-Mis padres y yo íbamos a celebrar mi ingreso al secundario en una pizzeria con temática de pokemon que acababa de abrir en Shibuya, invitamos a mis hermanos mayores pero ellos dijeron que era algo muy infantil y que el viaje era demasiado largo y no valia la pena, así que no fueron con nosotros, no sabes cuanto me alegro.- Poco a poco su voz se iba apagando, cerca de diez años habían trancurrido, pero el dolor jamás disminuyó.-Pero cuando íbamos de camino empezó una fuerte lluvia, creíamos qué sería algo temporal, pero no fue así, mi padre siguió manejando y la visión del parabrisas se iba nublando cada vez más.
ESTÁS LEYENDO
Love signs ♡
RomanceSatoru Gojo lo tiene todo: dinero, popularidad, belleza, juventud y suerte. Posee todo lo que cualquiera desearía, menos su tan anhelada libertad. Odia su vida monótona donde no puede hacer ninguna elección propia, odia a los viejos de su familia y...
