Capítulo VIII

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"Nuestro amor ha florecido, pero debemos seguir cultivandolo para estar listos y enfrentar los obstáculos qué se puedan presentar."
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"Me gustas, Satoru"

No dejaba de repetir esa frase en su mente y recordando el beso qué se acababan de dar todo de volvía más intenso, eran demasiadas cosas que procesar.

–Yuuji, ¿estás hablando en serio? -Sabía que el chico jamás le mentiría con algo así, pero es que no podía creerlo.

–Si, en verdad me gustas.- Sus mejillas estaban tan sonrojadas qué parecía que tenía fiebre.

–¿Esto significa qué ahora podemos convertirnos en una pareja? -Sus ojos demostraban la emoción qué sentía.

–Solo si tu quieres... -No precisamente por gustarte debían volverse pareja, pero siendo honestos él también lo deseaba.

–¡Claro que quiero! ¡Es lo que más anhelo! -No pudo contenerse más y lo abrazó fuertemente.

–Senpai, me estás asfixiando.- Satoru estaba tan emocionado qué no media bien su fuerza.

–Perdón, es solo que estoy demasiado feliz.- Soltó ligeramente su agarre y lo miró a los ojos.– Yuuji, ¿te gustaría salir conmigo? No como compañeros o amigos, sino como amantes.

–Eso me encantaría.- El pelirrosa aceptó gustoso, con Satoru a su lado no tendría miedo al futuro.

–¡Dijo que si! ¡Yuuji aceptó ser mi novio! -Gritó a todo volumen, poco le importaba que los estudiantes de alrededor lo voltearan a ver.

–Senpai, no hace falta que grites.- Yuuji trataba de callarlo, le daba pena llamar la atención.

–Quiero que todo el mundo sepa que te amo y que por fin estamos juntos.- Itadori solo pudo ocultar su rostro en el pecho de Gojo, la vergüenza lo consumía.

Después de haber causado tanto alboroto Satoru se calmó y les contó a Shoko y Suguru qué ahora tenía una relación sería con Yuuji. Sus amigos lo felicitaron con honestidad, desde hace meses eran consientes qué de verdad estaba enamorado y no era solo un juego.

Yuuji también fue con Megumi y Nobara, ellos también sospechaban que el pelirrosa tenía sentimientos románticos por aquel senpai, lo apoyaron en su decisión y le desearon lo mejor.

Yuuji y Satoru empezaron a tener citas más frecuentes, no escondían ni disimulaban qué eran pareja y ya fuera en la universidad o fuera de ella, siempre estaban juntos. No sería una exageración decir que todo el mundo sabía que estaban juntos, bueno, casi todos.

Satoru confrontó a la familia Gojo y declaró que estaba seriamente en una relación con un chico y que por nada del mundo lo pensaba dejar, los viejos no lo tomaron bien y se opusieron inmediatamente, pero él albino era firme ante su decisión y no les quedó de otra que aceptarlo bajo la amenaza de perder a su único sucesor y llevarlos a la ruina.

Ese día la joven pareja se encontraba en un parque teniendo un lindo y tranquilo picnic bajo los árboles de cerezo, era él ambiente perfecto para charlar.

–Yuuji, ¿Puedo saber que te gustaba de Nanamin? -En realidad esta pregunta siempre rondaba su mente, no eran simplemente celos, sentía una verdadera curiosidad de saber que atrajo un sol a la luna.

–¿Recuerdas qué te había comentado que Nanamin fue quien me enseñó lenguaje de señas?

–Si, lo recuerdo bien.

–Bueno, resulta que durante ese periodo comencé a pasar mucho tiempo con él, siempre qué terminaban sus clases iba a visitarme a mi casa y nos volvimos muy cercanos, luego empecé a desarrollar una clase de sentimientos por Nanamin y me le confesé.

–¿Y el te rechazó?

–Lo hizo, Nanamin me dijo que lo que yo sentía por él no era justamente amor, sino agradecimiento o admiración, dijo que lo pensara con detenimiento y si lograba estar seguro de que lo amaba me volviera confesar y el me daría una respuesta seria.

–¿Y lo volviste a hacer? -Le interesaba conocer las experiencias románticas de su pareja.

–No, no lo hice. Cuándo lo analicé me di cuenta que él tenía razón, yo no estaba enamorado, solo me sentía atraído hacia su persona porque era alguien que me había ayudado mucho y siempre estaba dispuesto a apoyarme, era más como una relación entre hermanos qué como amantes.

–Entonces realmente nunca te gustó, ¿verdad? -De alguna forma trataba de apaciguar su ansiedad.

–Gojo-senpai, ya sé lo que piensas.- Soltó una leve risa, su novio se veía adorable en ese momento.– Tú eres la primera persona que me gusta.

Yuuji lo abrazó y deposito un tierno beso en su mejilla, sabía que su pareja estaba un poco celoso de Nanami, pero no había motivos reales para estarlo, pero para evitar cualquier tipo de problemas prefería contarle toda la historia.

–Yuuji también es la primera persona que me gusta.- Recargó su cabeza sobre el hombro del menor, le gustaba estar cerca de él y oler esa sutil fragancia a fresas.

–Eso no te lo puedo creer, Suguru-senpai me contó que eras todo un casanova.

–Yo no... no es como piensas.- Ahora se arrepentía de todas las malas decisiones que tomó.

–Tranquilo, no me molesta para nada, entiendo bien qué eso es cosa del pasado, sé que él actual Gojo Satoru es completamente diferente.

Yuuji tenía mucha razón, Satoru había cambiado drásticamente y todos a su alrededor lo percibían, pasó de ser un mujeriego a un t0nto perdidamente enamorado.

–Pero no miento cuando digo que eres el primero en gustarme, aquellas relaciones eran solo como una broma, nunca fueron serías. Ellos solo me buscaban por dinero o popularidad, pero nunca porque me amarán de verdad.

–¿Nuestra relación también es una broma? -Itadori conocía la respuesta, pero a veces le gustaba jugarle bromas y hacerlo entrar en pánico.

–¡No! ¡Nunca jugaría contigo! -Hizo una muy mala elección de palabras, creía que ahora Yuuji estaría molesto, pero lo escucho reír y entendió que solo estaba bromeando.- Eres cruel conmigo.

–Es que eres demasiado adorable cuando no sabes que decir.

–Yo amo tanto a Yuuji qué incluso me enfrenté a los viejos para que no se interpusieran entre nosotros, me ofende qué dudes de mi amor.- Ahora el albino comenzaba su drama.

–Si, mi novio es muy serio con nuestra relación, jamás podría dudar de su amor.- Yuuji acarició suavemente su cabeza, Satoru resultó ser muy cariñoso y empalagoso, amaba recibir mimos.
–Hablando de familia, ¿qué opinan tus hermanos de nosotros? -Pudo percibir como el cuerpo de Yuuji se tensaba y dejaba de acariciarlo.– ¿Pasa algo?

El pelirrosa se quedó callado por unos instantes y Satoru se preocupó, ¿no estaban a favor de su relación?¿No querían que su hermano saliera con un hombre? ¿O era qué no les había pedido permiso?

–Ellos aún no lo saben.- Susurró por lo bajo.

–¿Qué? -Creyó no haber escuchado bien.

–Aún no les he dicho que tengo pareja.- Su voz perdía volumen con cada frase.

Definitivamente esa revelación impactó a Satoru, el pobre chico desconocía lo que le preparaba el futuro al conocer a sus cuñados.

Love signs ♡Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora