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"Entre este mundo tan basto, donde existen millones de personas y donde solo es cuestión de segundos para poder observar a alguien, ¿qué tan alta era la probabilidad de encontrarte?
Realmente no existía. La posibilidad de hacerlo era inferior al 1%, pero el destino se apiadó de nosotros y decidió unirnos. Por ponerte en mi camino, es que le estaré eternamente agradecido.
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Yuuji quería volver a su antiguo hogar y visitar a sus viejos amigos, pero Satoru se negaba a separarse de él así que no lo dejó ir.
Él menor cedió ante aquellos ojos de cachorro y tuvo que pasar la noche en su departamento, toda la noche estuvieron poniéndose al día con sus asuntos y todo aquello que habían hecho durante esos años.
Yuuji le contó como sus hermanos lo habían apoyado en todo su proceso y en la creación de su empresa, también el hecho de que ahora estaba estudiando una nueva carrera aunque aún anhelaba retomar el arte, le explicó lo importante que fue conocer personas con su misma condición y lo sencillo qué era comunicarse con ellas al utilizar el lenguaje de señas.
La vida de Yuuji había cambiado mucho en tan solo un par de años, pasó de ser un jóven soñador e inmaduro a un adulto responsable y realista, pero a pesar de eso seguía manteniendo el brillo qué lo caracterizaba.
Satoru veía con emoción todas las señas o frases qué escribía el pelirrosa, podía notar qué a pesar de haber crecido seguía manteniendo un poco de aquel lado infantil y eso lo hacía sentir contento.
No solo estaba feliz al verlo bien, sino que estaba orgulloso. Gojo Satoru estaba muy orgulloso de Itadori Yuuji, de todo lo que había logrado en tan poco tiempo, de como había logrado superar un evento tan difícil, de como se adaptó a un nuevo estilo de vida, de como aún conservaba su esencia como persona, estaba orgulloso de todo lo que era.
Yuuji no era diferente, ver como Satoru asumió todas las responsabilidades de la empresa e incluso la elevó a un nivel mayor era algo digno de admirar, saber que cambió para mejor como persona, también el hecho de que fuera capaz de tener un conocimiento tan amplio del lenguaje de señas a pesar de no necesitarlo, también se sentía orgulloso porque Satoru demostró a su familia ser más que un niño mimado y ser un verdadero líder.
Itadori Yuuji estaba orgulloso de Gojo Satoru, estaba orgulloso de ver la clase de persona en la que se había convertido su gran y único amor.
"Satoru, sé que puede ser algo egoísta de mi parte y tal vez sea tarde para preguntar, pero... ¿podrías darme una nueva oportunidad para amarte?"
Yuuji aún recordaba como en el pasado había tomado la decisión de terminar con Satoru creyendo qué esa era la mejor solución. La realidad era que ni por un solo segundo lo había dejado de amar, incluso la distancia le hizo darse cuenta que ya no podía sobrellevar una vida sin la presencia del albino; Gojo se había convertido en su razón de vivir.
"Mi pequeño y adorable Yuuji, tan inocente como siempre." Se rio suavemente al ver la expresión de vergüenza qué tenía el menor al hacer aquella pregunta. "Para mí, tu y yo jamás hemos terminado."
Y es que él nunca aceptó aquella ruptura, al inicio fue por el estado de shock y la negación a la que se enfrentaba, pero luego entendió que si su amado había hecho todo aquello era por un motivo importante que no le podía revelar en ese momento, con esa idea en mente era menos capaz de poner fin a su noviazgo.
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Love signs ♡
RomanceSatoru Gojo lo tiene todo: dinero, popularidad, belleza, juventud y suerte. Posee todo lo que cualquiera desearía, menos su tan anhelada libertad. Odia su vida monótona donde no puede hacer ninguna elección propia, odia a los viejos de su familia y...
