-Se ve tan tierno – comento Toru observando al peliverde con Saki a su lado – Es un poco extraño, verlo más pequeño, bueno a ambos – agrego señalando a Bakugo
-Si lo sé, en esencia son el mismo, su personalidad es idéntica, aunque aún le falta madurar yo sé que será un gran héroe – comentó Saki orgullosa por el tiempo que había convivido con él.
Un suspiro escapó de los labios de Izuku, indicando que estaba despertando lentamente. Todos los presentes se volvieron hacia él, esperando que no se asuste.
Los ojos verdes del peliverde se abrieron lentamente, parpadeando varias veces para ajustarse a la luz. Miró a su alrededor con una expresión confundida antes de enfocarse en Bakugo y Saki.
- ¿Dónde estoy? - preguntó Izuku, mientras se sentaba en el sofá.
- Estás en Celestria, en la casa de Toru - respondió Saki, acercándose al peliverde con una sonrisa – Me alegra que te hayas encontrado a mi hermano
- Saki – se levantó de golpe - ¿Cómo llegue aquí? Estaba en tu habitación, el caballero me dejo ahí y luego...
-Tranquilo Izuku, mi hermano abrió el portal mientras dormías no te quiso despertar – respondió intentando tranquilizarlo – Mira te presento a los que no has conocido, a estas alturas ya sabes que existen una versión de cada uno te presento a las versiones de Eijiro, Tenya, Toru y Yagi
-Es un placer conocerlos a todos. Perdón por no haber estado despierto.
-No agradezcas joven Izuku – tomó la palabra Yagi – lo importante es que estas bien
-Ire a romper la burbuja de mi hermano y el príncipe, espero que no estén haciendo sus cosas en estas circunstancias – comentó Saki acercándose a la habitación del príncipe
-Suerte – dijeron al unísono Eijiro y Hanta
Saki entró en la habitación con un toque ligero, esperando no encontrar una escena desagradable para ella, para su suerte ese par solo estaba abrazados como si temieran que uno de los dos desapareciera.
-Disculpen por interrumpir, chicos - habló Saki con una sonrisa. - Pero necesitamos hablar de nuestros planes, Izuku acaba de despertar.
Kats gruño en respuesta y abrazo con más fuerza al príncipe, quien solo soltó una suave risa. Saki por su parte ignoro a su hermano.
-Alteza, ¿está listo para conocer a una versión más joven? Es un chico tierno – bromeo un poco Saki
- Por supuesto, estaré encantado de conocerlo
Kats se puso de pie, ayudo a su omega a ponerse de pie y luego lo rodeo con su brazo sosteniéndolo de la cintura con ternura, se negaba a separarse de su amado. Le dio un beso en la frente antes de seguir a Saki a la sala.
Cuando entraron a la sala, las sonrisas de Hanta y Shoto quienes no habían cruzado palabras con el príncipe cuando llegaron eran las más notorias. Shoto se acercó a la pareja, estiro su mano tomando suavemente la del príncipe, se inclinó y dejo un suave beso en el dorso de su mano.
-Alteza, es un alivio verlo despierto y bien. – comentó Shoto con sinceridad.
-Muchas gracias Sho, aun no me queda claro toda la situación, pero Toru y mi tío se han encargado de informarme lo que ellos saben.
-Hola, Zuzu, me alegra verte bien – saludo el pelinegro
Izuku sonrió hacia Hanta - Gracias Han, estoy feliz de estar despierto y de poder ayudarlos a despertar a los demás.
-Alteza – habló Saki – le presento a Izuku Midoriya del otro mundo, Izuku – llamo viendo al peliverde que acababa de despertar - te presento al príncipe Izuku Midoriya de nuestro mundo.
Izuku se sorprendió, aunque ya sabía no podía evitar sentirse extraño al ver a contraparte.
- Es un honor conocerle, Alteza - habló el peliverde, extendiendo su mano hacia el principe Izuku, estaba un tanto confundido era igual a él pero ligeramente mayor y su aura desprendía una seguridad que nunca había visto en el mismo.
El príncipe Izuku sonrió con calidez y estrechó la mano del otro Izuku con firmeza. - El honor es mío. Me alegra ver que estás bien.
Se formo un silencio que no era incomodo ni malo, pero nadie se atrevía a hablar, hasta que escucharon un grito furioso cerca del sofá donde había estado dormido Izuku.
-Maldita lagartija con alas, que te has creído – maldijo Bakugo lanzando chispas en sus manos dispuesto a lanzarse contra Solaris.
Mientras que el pequeño dragón volaba alrededor del cenizo moviendo la cabeza de una forma que parecía que se estaba burlando de Bakugo
- Solaris, cálmate. No es momento para juegos. – el príncipe Izuku regaño al pequeño dragón quien se dirigió a él posándose en su hombro y comenzó a restregarse contra su rostro en un gesto cariñoso.
-Tranquilo, Bakugo. Solaris es solo un dragón juguetón. No vale la pena enojarse por algo así -habló Saki
Bakugo gruñó un poco, pero finalmente relajó sus manos, dejando de lanzar chispas. Miró a Saki con cierta molestia.
-Esa lagartija voladora le gusta molestarme
-Lo siento, Bakugo. Solaris a veces puede ser un poco travieso - comentó Saki con una sonrisa,
Bakugo bufó, pero no dijo nada más.
Solaris poso sus ojos en Izuku y revoloteo del príncipe a la versión más joven de este. Repitió el gesto que había hecho con el príncipe, se posó en su hombro y empezó a restregarse de forma cariñosa lo que saco una suave risa del peliverde
-Así que te llamas Solaris – comentó acariciando suavemente la cabeza del pequeño dragón.
Solaris emitió un chirrido feliz y se acomodó en el hombro de Izuku, disfrutando de las caricias.
-Es un pequeño travieso, pero tiene un buen corazón - comentó el príncipe Izuku con cariño, observando a Solaris con ternura.
-Sí, es un compañero leal y valiente - agregó Saki, acercándose un poco para observar al dragón. - Me ha salvado más de una vez.
Bakugo observó la escena con curiosidad intentando disimularlo. Aunque aún estaba un poco molesto por la travesura de Solaris, no podía evitar sentir cierta fascinación por el dragón.
-Bien basta de presentaciones y juegos – habló Toshinori – es mejor hablar sobre lo que sabemos y lo que tenemos que hacer ahora.
-Los ancianos han estado extraños, hable con Torino días atrás le conté a medias de nuestras sospechas sin decir nombres ni nada referente al tiempo en el que estuvimos en el otro mundo – Habló Tenya – me prometió que nos ayudaría a investigar que estaba pasando, pero... - Guardo silencio un momento tratando de encontrar las palabras correctas – cuando le pregunte después me dijo que ese tema no le interesa y que mejor buscara la manera de convencer al rey de regresar y se buscara un omega a su altura, que debía olvidarse del tema del hechizo que recaen en los omegas.
-Como se atreven a decir eso – exclamo molesto Kats mientras intentaba contener la ira - ¿Creen que alguien puede estar más arriba que mi omega?, esos desgraciados los voy a...
El príncipe Izuku coloco una mano en el pecho de su Alfa - Tranquilo Kacchan, es sospechoso, pero... si Tenya dijo que primero los iba a ayudar me suena a que los están manipulando, un hechizo tal vez.
- Creo que tienes razón, Alteza. Parece que alguien está manipulando a los ancianos de alguna manera - intervino Shoto - Es preocupante que estén actuando de esta manera, especialmente si están ignorando algo tan importante como el hechizo que afecta a los demás omegas.
-Además, ellos habían aceptado al príncipe desde mucho antes de que se comprometieran, ellos lo veían como alguien que lograría la prosperidad de Draconia – agrego Yagi
-Bien, ¿Qué haremos primero? – pregunto Hanta
-Lo primero es regresar a Bakugo a su mundo, Izuku me gustaría hacer lo mismo contigo, pero por algún motivo el enemigo esta tras de ti, no nos podemos arriesgar – hablo Kats
-Tsk, si el inútil de Deku se queda yo también lo hare
ESTÁS LEYENDO
Cambiando el destino
FantasyIzuku tenia un sueño que era imposible de cumplir, ser un heroe profesional, solo que habia un problema, el era un sin don, las cosas cambian cuando alguien lo salva de una locura y todo comienza a tomar el rumbo que el deseaba, pero... ese misterio...
