Dos días después, Hanta, Shoto y Saki estaban cerca de su destino, no quisieron usar a Eclipse el dragón de Hanta ya que llamaría mucho la atención, al igual que Solaris podía cambiar su tamaño, pero sus habilidades eran diferentes, Eclipse podía generar una gran cantidad de sombras y oscuridad, lo que los hacía prácticamente invisibles, pero llamaría mucho la atención cuando dejara de producir las sombras.
- Estamos cerca - susurró Hanta, mirando a su alrededor con atención.
- Lo sé – respondió Saki con melancolía en su voz
- Tranquila Saki, sabemos que regresar aquí es complicado, pero todo estará bien ahora - Hanta intentaba animar a Saki, quien parecía sentirse un poco abrumada por regresar a un lugar lleno de malos recuerdos. Shoto asintió en acuerdo con las palabras de su amigo, mostrando su apoyo silencioso.
Saki respiró profundamente, tratando de controlar sus emociones. -Lo sé, chicos. Solo necesito un momento para calmarme. Estoy bien, de verdad.
Shoto puso una mano en el hombro de Saki en señal de apoyo. -Estamos aquí contigo. No tienes que enfrentar esto sola.
Saki le dio una pequeña sonrisa de agradecimiento. -Gracias, Shoto. De verdad lo aprecio.
Hanta observó a Saki con preocupación, notando lo difícil que era para ella volver a este lugar. Sabía que había pasado por mucho y entendía por qué regresar podría ser doloroso para ella.
- ¿Estás lista para seguir adelante? -preguntó Hanta con suavidad.
-Sí, estoy lista. Tenemos un trabajo que hacer y no podemos permitir que mis emociones nos detengan.
Llegaron a una de las salientes a la entrada de la cueva donde todo lo del hechizo comenzó. Se escondieron con la ayuda de Eclipse, mientras observaron por varias horas desde su escondite, esperando ver algún indicio de actividad sospechosa pero el lugar parecía abandonado.
-Creo que deberíamos entrar – sugirió Hanta
-Está bien, pero debemos tener cuidado -advirtió Shoto. -No sabemos qué podemos encontrar adentro.
Hanta asintió – Eclipse, por favor, apóyame con tus sombras para los tres
Eclipse emitió un sonido de asentimiento y comenzó a generar sombras a su alrededor,
envolviendo a los tres en un manto oscuro que los ocultaba de la vista de cualquier observador. Con cautela, se dirigieron hacia la entrada de la cueva, manteniendo sus sentidos alerta ante cualquier peligro.
Una vez dentro, la oscuridad era total, pero gracias a Eclipse, podían ver con cierta claridad. Avanzaron con cuidado, manteniendo silencio mientras exploraban el interior de la cueva. Se detuvieron en varias ocasiones para escuchar cualquier sonido sospechoso o detectar cualquier señal de actividad.
-La cueva parece estar desierta – murmuro Hanta
-Eso parece, pero no se confíen. – agrego Shoto
Saki quien conocía un poco mejor la cueva comenzó a avanzar con un poco mas de velocidad, llego al punto donde el hechizo golpeo a todos y donde el príncipe Izuku la protegió del impacto del hechizo, los recuerdos de aquel día la inundaron, pero se obligó a mantener la compostura.
Observó detenidamente el lugar, buscando cualquier pista que pudiera ayudarlos en su investigación.
-Aquí es donde todo comenzó - murmuró, más para sí misma que para sus compañeros.Hanta y Shoto se acercaron a ella, mostrando su apoyo silencioso.
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Cambiando el destino
FantasíaIzuku tenia un sueño que era imposible de cumplir, ser un heroe profesional, solo que habia un problema, el era un sin don, las cosas cambian cuando alguien lo salva de una locura y todo comienza a tomar el rumbo que el deseaba, pero... ese misterio...
