-Entiendo tu preocupación, Bakugo. Pero no podemos arriesgarnos a poner en peligro a ninguno de ustedes. Lo mejor es que te vayas a tu mundo primero, asegurémonos de que estés a salvo, y luego encontraremos una manera de lidiar con la situación de Izuku aquí - respondió el príncipe Izuku
-No, me niego a irme y dejar a este inútil con ustedes
- Bakugo, entiendo que estés preocupado por Izuku, pero lo más sensato es que regreses a tu mundo por ahora. No podemos correr el riesgo de que te ocurra algo en este mundo. Prometo que nos encargaremos de cuidar a Izuku y resolver esta situación juntos - intervino Saki.
-No, no lo acepto me quedare si él se queda – aseguro cruzándose de brazos, no lo iba admitir en voz alta, pero estaba preocupado por él.
Kats suspiro, había notado las miradas que le lanzaba a Izuku cuando no lo veían – Bien, enano – habló dirigiéndose a Bakugo – Te quedaras, pero no podrás salir de aquí hasta resolver el problema, de todas maneras, ese era el plan con Izuku, uno más aquí no creo que haga daño.
-Ademas, no deben saber que estamos aquí – agrego Hanta – habrá que disfrazarnos para salir y reunir información
- Exacto, no podemos llamar la atención mientras investigamos lo que está sucediendo, si nos descubren los problemas aumentaran - concordó Shoto – creo que Dabi está detrás de esto, Overhaul no actuaria de la forma en la que se están dando las cosas. Pero no creo que este actuando solo, ¿Qué hechiceros no fueron atrapados después de la muerte de Shigaraki?
-Kurogiri sigue prófugo, pero no hay indicios de que esté involucrado en esto. - Aportó Yagi, - Sin embargo, deberíamos considerar todas las posibilidades.
-Bien Tenya, Eijiro ustedes intenten averiguar si los ancianos tienen algún tipo de hechizo – Hablo el príncipe Izuku – creare un amuleto que los ayudara a identificar si tienen algún hechizo, pero me llevara tiempo, pero por el momento tomen esto – Hizo un gesto con la mano y aparecieron unos anillos de anillos entregándole uno a cada uno – esto los protegerá si alguien intenta hechizarlos.
-Shoto, Hanta, ustedes vayan a investigar la montaña de las sombras. Necesitamos averiguar porque Bakugo y Saki aparecieron ahí, Saki, se que puede ser complicado para ti por los malos recuerdos, pero ¿puedes acompañarlos? – preguntó el príncipe Izuku – eres la única de nosotros que lamentablemente conoce mejor el lugar.
- Por supuesto, Alteza. No se preocupe por mí, después de todo estoy para ayudar a resolver esto. Se lo debo aun a usted, a Denki, Shinso, Momo y Ochaco.
-Alteza – habló Toru – creo que es mejor que se quede aquí un tiempo más, sería peligroso si lo descubren
- Toru tiene razón, Alteza. No sabemos de qué son capaces si se enteran de que ha despertado- intervino Saki.
– Entiendo que estén preocupados, pero no puedo quedarme de brazos cruzados mientras ustedes corren peligro – respondió el principe
- Alteza, yo como principe del reino del hielo lo entiendo perfectamente, pero necesitamos que estés a salvo, hasta que sepamos quien está detrás de esto - agregó Shoto.
–Zuzu perdóname, pero estoy de acuerdo con ellos, por el momento no quiero que salgas, te acabo de recuperar no quiero perderte de nuevo – intervino Kats
El príncipe Izuku miró a todos, pero, finalmente suspiró resignándose pues sabía que los demás tenían razón. – De acuerdo, ustedes ganan, me quedaré aquí por el momento, pero quiero estar involucrado en la planificación y en la toma de decisiones. No puedo quedarme de brazos cruzados mientras otros están en peligro.
-Está bien, Zuzu. Te mantendremos informado y te incluiremos en todas las decisiones importantes. Pero tu seguridad es mi prioridad.
-Gracias, Kacchan. – agradeció lanzándose los brazos de su Alfa quien lo recibió gustoso y le dio un suave beso en los cabellos – ese gesto para todos era algo normal excepto para ambos chicos que no pertenecían a ese mundo, Bakugo sintió algo parecido a los "celos" mientras que Izuku no comprendía como es que el caballero y el príncipe fueran pareja, se preguntaba ¿Él podría ser así como Kacchan?, pero hizo a un lado esos pensamientos, Kacchan no era así.
-Además, Alteza contigo aqui podemos investigar más a fondo sobre el hechizo utilizado por Shigaraki – agrego Toru – quien mejor para el tema de hechizos que el gran mago de Draconia, con tu ayuda Denki, Ochaco, Momo y Shinso podrán despertar pronto.
-Tienes razón, Toru. Además, tenemos dos mentes brillantes con nosotros – agrego el príncipe señalando al otro Izuku y a Bakugo
-Bien ya todos tienen sus actividades, manos a la obra. – ordeno Kats
-Solaris, quédate aquí, no hagas travesuras – le ordenó Saki pues el pequeño dragón ya se disponía a salir con ella.
El pequeño dragón emitió un sonido de asentimiento y se acomodó en el hombro del príncipe Izuku, como si prometiera que se comportaría. Cada grupo comenzó a moverse a sus tareas asignadas.
El silencio comenzó a reinar conforme todos se retiraban, Bakugo estaba sentado en un sofá, solo, ya que Deku, el príncipe y Kats fueron a la habitación donde Toru y Yagi tenían su equipo de investigación. Toru le estaba explicando lo del libro donde descubrieron lo del hechizo que recayó en los omegas. Izuku los siguió aunque dudaba que podría ser de ayuda, él no sabia nada de magia.
Bakugo seguía con su conflicto interno pues, pensaba en su contra parte y la de Deku, veía el amor que se tenían, notó como su contra parte era un posesivo con el príncipe, no quería aceptar que Deku y él podrían también ser pareja. Y si en verdad él sintiera eso por Deku, no podría estar con él por el simple hecho de todo lo que le había hecho durante tantos años donde fue el causante de mucho dolor y sufrimiento. Pero al mismo tiempo, no podía evitar sentir algo más por él, algo que iba más allá de la amistad o la rivalidad.
Suspiró, sintiéndose abrumado por la confusión de sus propios sentimientos. Sabía que no podía resolverlo todo de la noche a la mañana, pero también sabía que no podía ignorar lo que estaba sintiendo. Por el momento decidió evitar pensar en eso, había algo más importante que era resolver el embrollo en el que los ineptos de este otro mundo de fantasía no pudieron hacer y evitar que los maten a ellos.
Solaris revoloteaba por la sala hasta que se posó en las piernas de Bakugo viéndolo con curiosidad. Eso hizo que Bakugo dirigiera la vista al pequeño dragón. Por un momento, se quedaron observándose el uno al otro, como si estuvieran tratando de entenderse mutuamente.
- ¿Qué miras, lagartija alada? -preguntó Bakugo, con un tono entre curioso y desafiante.
Solaris emitió un chirrido suave y luego se acurrucó en las piernas de Bakugo, como si buscara calor y compañía. El rubio frunció el ceño, no estaba acostumbrado a la cercanía de la criatura, pero algo en el gesto del dragón lo hizo sentir un poco más tranquilo.
-Ahora, ¿qué demonios estás tramando? -murmuró, más para sí mismo que para el dragón.
Solaris simplemente se acomodó aún más, cerrando los ojos con aparente intentando dormir acurrucado en las piernas de Bakugo mientras que al ver la acción solo rodó los ojos, pero no apartó al dragón.
ESTÁS LEYENDO
Cambiando el destino
FantasyIzuku tenia un sueño que era imposible de cumplir, ser un heroe profesional, solo que habia un problema, el era un sin don, las cosas cambian cuando alguien lo salva de una locura y todo comienza a tomar el rumbo que el deseaba, pero... ese misterio...
