Nota de la autora: Encantamiento anti-litigios: Ninguno de los personajes me pertenece. Pertenecen a JK Rowling, quien dejó que toda mi razón para leer la serie de Harry Potter se desangrara en el suelo de la Casa de los gritos. Estoy construyendo un mundo mejor.
Muchas, muchas gracias a Talesofsnape y lilyevans_snape por sus habilidades alfa y beta. ¡¡¡No puedo imaginar cómo sería esto sin sus invaluables aportes!!!
Este capítulo contiene escenas de carácter altamente sexual.
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Hice lo mejor que pude, no fue mucho, no podía sentir, así que traté de tocar, te dije la verdad, no vine a engañarte.
Y aunque todo salió mal, estaré ante el Señor de la canción, sin nada en mi lengua más que un Aleluya...
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Severus cerró los ojos y los abrió lentamente, sus penetrantes ojos se clavaron a Hermione con oscura intensidad. Su agarre alrededor de su cintura se volvió al mismo tiempo más flojo y más posesivo.
"¿Qué quieres, Hermione? ¿Qué anhelas, qué... deseas?"
Hermione cerró los ojos. ¿Cómo podría una palabra, pronunciada desde sus labios pecaminosos y perversos, tener tantos colores, significados y formas? ¿Cómo podía cada color y forma hacer que su piel se sintiera como si estuviera en llamas?
Miró su reflejo en el espejo y Hermione realmente pudo sentir cómo ardía bajo su mirada. Él era como una llama ardiente y fascinante que ella sabía que la quemaría hasta convertirla en cenizas. En lo profundo de ella había un anhelo indefinible por la posesión que sus insondables ojos prometían.
Sus manos la acariciaron suave y provocativamente. Sus labios eran suaves contra su oreja; su voz más suave, más mágica aún. "No tienes que responder, pequeña, lo sé. Sé lo que quieres. Quieres las mismas cosas que yo quiero."
"Quieres que te desnude, lentamente. No hay prisa, te dices a ti misma. Hemos esperado mucho tiempo y los pocos minutos que gastemos en ligeros roces serán parte del disfrute". Su voz ronroneante e hipnótica era sensual e irresistible. "Puedes ser paciente. Te dices a ti misma que puedes ser paciente, Hermione, porque nunca te has acostado con un hombre."
"Acabas de descubrir lo que es anhelar el contacto de un amante y por eso crees que la paciencia es una virtud. Nunca has sentido el hambre de querer arrancarle la ropa a un hombre, sólo para tocarlo, para saborear su piel".
Hermione estaba negando con la cabeza. "Eso no es cierto", susurró, "te deseo ahora". Ella gimió cuando su agarre se hizo más fuerte y él le gruñó suavemente al oído.
"Mis reglas, pequeña. Estoy aquí para ti ahora, pero una vez que hagas lo que quieras conmigo, nunca más volverás a tener paciencia. Oh, puedes tomarte tu tiempo para prolongar el acto, para torturarme, pero no tendrás la paciencia, bruja."
Hermione intentó girar en sus brazos, pero él la abrazó con fuerza. "Paciencia, pequeña. Paciencia. Nunca has sabido cuántas noches te dije buenas noches y tuve que encargarme del asunto con mis propias manos, mientras gritaba tu nombre. Nunca he sido un hombre paciente, pero felizmente seré paciente contigo".
Hermione cerró los ojos, casi sintiendo que su bata se abría sólo por la pura voluntad de sus palabras. Su voz sedosa y pecaminosa bromeaba: "Quieres que te quite la ropa y quieres ser admirada; tu hermosa piel, las curvas de tu cuerpo, la suave y madura firmeza de tu carne, todo esperando bajo mis dedos."
"Y quieres que te toque, ¿no, pequeña? Deseas con ansías que te toque. Es una sensación profunda entre tus muslos, duele y se siente maravillosa, y sabes que solo necesitarías el mas mínimo toque para hacerte gemir y gritar". Su voz, oscura, rica y amarga como el mejor chocolate, fluyó sobre ella, como si planeara lamerla de su cuerpo después.
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Ocúltame
FanfictionLa ira de Severus ante los intentos de Sirius Black de seducir a Hermione plantea dudas sobre sus propios sentimientos hacia ella. El pasado y el presente se entrelazan en una historia de protección, traición y confianza. Traducción autorizada de La...
