El movimiento que se produjo en el palacio fue de una magnitud que todos estaban alterados. No importaba si Jiang Wanyin todavía no tenía toda la opinión pública a su favor, o si pocos nobles estaban de su lado. Seguía siendo el consorte imperial y un ataque de ese estilo bien podría haberse dado hacia el mismo emperador.
En otra parte del palacio, un guardia llamo a una de las habitaciones. Tenía instrucciones de no molestar, pero todos tenían otras instrucciones también.
— ¡Majestad! ¡Lamento molestar, pero ocurrió algo urgente!
La puerta se abrió de repente dejando ver a Lan Xichen con la camisa algo desarreglada, y si uno llegara a mirar hacia el interior podría ver a otra figura en el interior. Pero el soldado sabía muy bien que no debía hacerlo.
— ¿Qué ocurrió? Espero que en verdad sea importante...
— Atacaron al Consorte Jiang Wanyin mientras entrenaba – hizo una reverencia – La doctora Wen Qing ya lo está atendiendo, ha recibido un golpe directo y...
— Entiendo, iré enseguida. Busquen a los responsables y mátenlos. – y pareció pensar unos momentos- No los maten antes de obtener información.
— ¡Si señor!
El soldado hizo una reverencia y se marchó. El emperador no cerró la puerta, simplemente se apresuró a buscar su espada.
— ¿Qué sucedió? -pregunto la figura de la cama.
— Atacaron a Wanyin – no era momento de perder tiempo. Tenía una cierta capacidad para estar listo y pulcro en cosa de minutos así que no le tomaba mucho- Debo ir.
— ¿Por qué debes ir? – cuestionó- ¿No nos estábamos divirtiendo hasta hace unos momentos? – se levantó de la cama para acercarse – Además seguro ya están los guardias y el médico, no creo que...
Apenas colocó una mano sobre el pecho del emperador, este lo agarró para empujarlo hacia atrás sin ningún cuidado haciendo que se tambaleara.—Te lo dije antes: no seas codicioso, y es mejor que te vayas. Esto se ha terminado. Lárgate.
No esperó respuesta antes de salir de la habitación con pasos apurados. Si habían llevado a un doctor, es porque realmente era algo serio. Por los informes que recibía, Wanyin ya no exigía medicamentos para dolor. A lo sumo llegaba a pedir algo para la garganta, pero más allá de eso no pasaba. Cuando se dio cuenta, había corrido hasta el campo de entrenamiento. No recordaba la última vez que había estado así de angustiado, bueno sí. Cuando supo que estaba en coma. Al llegar pudo ver como la doctora lo estaba vendando, y a unos costados estaban los pedazos de la flecha. Y la punta llena de sangre. La habían tenido que quitar de un tirón...
— Wanyin...-
No obtuvo respuesta más que el saludo de la doctora. Jiang Wanyin no le dirigió la mirada en absoluto. Tenía la tez más pálida de lo usual, y lucía exhausto.
— Él estará bien -le explico Wen Qing- He limpiado la herida, además de administrar unos antídotos. Debe descansar completamente, por un día y medio deberán interrumpir el entrenamiento para que la herida cierre. Luego tendrán que esperar otro día más para movimientos fuertes.
— Me aseguraré de que así sea...- asintió y volvió a mirar hacia el otro- ¿Puedes pararte? Te ayudaré. Vamos, te llevaré a la habitación.
Aunque cuando intentó tomarlo del brazo fue recibido con un golpe. Finalmente lo miró, pero a diferencia de los otros días... Estaba furioso. Completamente furioso.
— Majestad... - lo llamó con total frialdad, incluso la mirada que antes le había dedicado donde podía notar un atisbo de cariño no estaba, solo había enojo– No necesito su ayuda. Debe tener cosas mucho más importantes que atender... -se puso de pie y se llevó una mano a la herida, le dolía además que sentía como palpitaba. Wen Qing había mencionado que era mejor no usar anestesia mientras limpiaba la herida, y ahora entendía: para que no tuviera ningún efecto contra el veneno.
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Seducirte para vivir - Vivir para seducirte
FanfictionDespués de una pelea con su prometido en la mañana previa a Navidad, Jiang Cheng sufre un accidente. En un momento estaba en el frío pavimento deseando no haber sido tan terco y obstinado, con el frío calando entre sus huesos, y en un parpadeo, desp...
