𝑪𝒂𝒑.30

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El alemán cuando entro se encontró al chileno mirándolo fijamente con una mirada de enojo mientras se mantenía entre su plumaje, sus ojos estaban de un color rojo intenso y sus pupilas negras en medio de una estrella color blanca resaltaban bastante, sus plumas comenzaban a erizarse hasta el punto de volver a verse en doble de su tamaño real. Era obvio el enojo del chileno

Ale: Chile yo-

Chi: Voy con los otros dos ¡Ni se te ocurra seguirme!

Ale: Okey, comprendo, pero igual me gustaría que pudiéramos hablar un poco sobre lo sucedido hoy día, puede ser cuando tú quieras, pero quiero aclarar algunos mal entendidos contigo

Chi: ...

Ale: Si no quieres hablar no hay problema, comprendo que te sentiste amenazado y todo y por eso pido hablar contigo

El latino se quedó mirando la puerta sin siquiera decir ni una palabra o siquiera asentir algo, después de algunos segundos de silencio el mayor se retiró de la casa en dirección a donde se encontraban sus amigos dejando a un alemán triste, ya que este sentía que había herido los sentimientos del chileno al haberlo enserado en la cocina, las preguntas del ruso y el hecho de haber hablado con el ruso a solas demostrando que no le tenía la suficiente confianza como para hablar sobre otras cosas en frente de este. Pero el chileno era otra cosa, este estaba enojado, no estaba triste, había abierto demasiado la boca y por consecuencia de eso ahora el ruso y el alemán sabían que hay más y podrían ir por ellos. Eso era lo único que quería que no pasara, porque eso significaría que lo iban a matar por haber dado información a extraños ante la especie del continente. Al llegar al lugar donde los tenían encerrados los primeros días entro sigilosamente para poder asegurarse de que los otros siguieran dormi8dos y valla la suerte que tenía, seguían durmiendo. 

Chi: Espero que ese mastodonte mantenga el pico serrado y cumpla con lo prometido- el chileno mientras se acomodaba entre las alas del mexicano y el argentino para siquiera poder calmar un poco de su ira, cuando iba serrando sus ojos sintió como es que el mexicano lo abrazaba acercándolo más hacia su cuerpo, el sudamericano podía sentir la respiración del norteamericano en su nuca dándole un escalofrió que le recorrido todo su cuerpo

Mex: Sé que saliste para el exterior chile

Chi: ¡México! ¡¿Estas despierto?!

Mex: Sip, el don pingüino te vino a buscar ¿no?

Chi: Si

Mex: ¿Y que hicieron?

Chi: Fui a ver a victoria y terminamos por aclarar un trato que asimos 

Mex: ¿y puedo saber de qué trata?

Chi: Podremos salir de este lugar con total libertad, pero con la condición de que ellos puedan examinarnos, con algunas excepciones claro

Mex: ¿Ellos?

Chi: Resulta que son mas 

Mex: Era obvio, si llegaron otros hombres cuando nos pusieron a dormir

Chi: No, hablo de que hay más personas como Alemania, en su casa conocí a otro, creo que se llamaba rusia 

Mex: ¿Y cómo era? ¡¿No me digas que te conseguiste otro macho?!

Chi: ¡NO! Yo no tengo ningún macho

Mex: Sigue mintiendo

Chi: Dijo que hablara contigo

Mex: Y por qué conmigo

Chi: Porque tú eres mi líder y yo no le respondí todas las preguntas que el me izo

Mex: ¿Le respondiste menos de la mitad?

Chi: Si 

Mex: *sigh* Okey, no tienes remedio, eso es lo que me agrada de ti


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✦palabras:  556

.•✦𝐏𝐥𝐮𝐦𝐚𝐬 𝐃𝐞 𝐎𝐫𝐨✦•.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora