Cap. 72

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Tanto chile como Perú se giraron a mirar al mexicano sorprendidos por la información que soltó, ellos no habían visto aquella imagen del más alto

Argentina, aun adormilado, intentaba recomponerse lo más rápido posible al no saber de que habían hablado o siquiera del tema que se había abordado como para que lo metieran en la conversación de repente

— que me meten a mi— cuestionó el argentino restregando con su mano uno de sus ojos

Perú mostro una sonrisa burlona al argentino, se fue acercando lentamente al contario dejándolo confundido por su comportamiento

En eso el de menor estatura se abalanzó sobre el más alto, el argentino alcanzó a detener un poco al peruano sosteniéndole las manos para que no lo tocara

Debido al forcejeo el peruano se encontraba sobre el abdomen del de plumaje de hornero, aun intentaba llegar al cuello de este pero en realidad su idea no era tocarle el cuello con las manos, si no que con la cola

Mientras ambos forcejeaban con sus manos, el peruano aprovecho la concentración del peliceleste en sus manos, movió su larga cola por el suelo con lentitud con tal de no ser descubierto

Una ves a un lado de su cuello, espero unos segundos en los que seguía forcejeado con sus manos y acaricio el cuello del argentino con su cola

Inmediatamente Argentina comenzó a temblar, un leve color rosa se poso en sus mejillas, su plumaje y pelaje se esponjo, sus ojos cambiaron de forma tomando la de un sol y una coronilla de laurel apareció en su cabeza

—Oh, tenían razón! Que bacan—

— todos tiene algo así, y tu chile? Que es lo que te aparece— pregunto con entusiasmo, al no pasar tanto tiempo con el más delgado se le era normal sentir tal curiosidad por este

— yo? Ni idea, solo reconozco mis cuernos y orejas de guanaco— 

— na, imposible que no sepas tus reacciones, debes de tene— no lo podía creer, y como creerlo, todos a su alrededor tenia mas de 3 extensiones de su cuerpo, lo único que se le había pasado por la cabeza en ese instante era que le estuviesen haciendo una broma

—Perú, de verdad, sólo conocemos sus cuernos-orejas de huanaco nunca le ah aparecido nada más— interrumpió el mexicano, sabia que al chileno le llegaba a dar cierta molestia hablar del tema

—que?! Como es posible, ósea solo eres capaz de presentar en tu cuerpo a lo más dos extensiones?! —

— yo creo que es porque nunca eh experimentado ningún otro sentimiento extremó que no sea el enojo—

—¡¿nada de nada?! ¿Enserio, ni siquiera una felicidad extrema?— el peruano seguía sorprendido, el había presentado más extremidades aparte de con las que nacido a los pocos años, pero chile, teniendo una edad similar a la suya seguía solo con su extremidades infantiles

— ¿Por que debería de sentir una felicidad extrema si estoy en constante acoso? —mencionó con obvio desinterés, le molestaba recordar aquello ya que lo ponía en un rango cada vez más bajo dentro de la especie

— yo digo que la vieja del pe causa esta enamorada del flaco— soltó Argentina, los otros tres miraron con asco al argentino

—ugh que asco, que mierda acabas de decir, estas loco— México comenzó a patear el estomago del argentino en forma de disgusto mientras este solo soltaba carcajadas graves al darle risa su cometario, pero también con un leve sabor amargo en su garganta debido a lo desagradable de este.

.•✦𝐏𝐥𝐮𝐦𝐚𝐬 𝐃𝐞 𝐎𝐫𝐨✦•.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora