1

1.5K 123 0
                                        

- Taehyung ¿cierto?

- S-si.

- No seas tímido niño bonito, aquí todos somos familia, pero recuerda algo, nunca pero nunca nadie desobedece, ¿si me oíste?

- Si señora..

- Muy buen niño, ahora sube a tu habitación.

- Esta bien señora.

Kim Taehyung, era un pequeño niño indefenso y muy tímido, a sus 3 años fue dejado sin ninguna piedad humana de parte de sus padres; en un orfanato, pobre aquel niño que fue a parar a ese terrible lugar.

- Nunca le creas a la señora Park.

- ¿Por qué ?

- Porque ella es mala...

Alguna vez, Kim taehyung fue un dulce niño, criado por las personas más bellas del mundo, pero solo era así a los ojos del pequeño Tae, lamentablemente sus padres eran personas de bajos recursos, los cuales poco a poco se deterioraban más, es así como por acto de soberanía, fue entregado a el orfanato de la señora Park, una mujer muy recta para nunca llegar a ser una señora dulce y considerada, jamás en sus 30 años siendo directora del orfanato a tenido un comportamiento digno de amor y felicidad, todo en ese lugar era una condena, una que los pequeños e indefensos niños pagaban cada día de su vida, a no ser que fueran adoptados, más bien, rescatados para poder al fin salir de ese oscuro lugar al cual por obligación llamaban "hogar".

- Ya tienes 16 años Taehyung, al fin fuiste adoptado. - La voz firme de la señora Paek resonaba en los oidos de Taehyung, quien estaba demasido feliz de poder al fin salir de ese espantoso lugar.

- Si señora Park. - Taehyung miraba el rostro de la mujer quien le hizo tanto daño, con una media sonrisa, una que representaba lo mucho que necesitaba salir de ahí.

- Hola Taehyung, yo soy Sully. - La mujer de nombre tan lindo y una sonrisa que transmitía tranquilidad, se le acercó, mirandolo fijamente a los ojos, unos ojos que Taehyung si pudo ver, sin miedo y con las ganas enormes de abrazarla.

- Hola señora Sully. - Si bien Taehyung ya conocía a esta hermosa mujer, nunca imaginó que si lo adoptaran. Después de tanto tiempo, él pensaba que ya no estaba en edad para ser elegido y tener una familia. Sin embargo, los señores Jeon le devolvieron las esperanzas.

- Eres muy lindo Taehyung, estoy muy feliz de que puedas ser parte de mi familia. - Sully tomó de los hombros a Tae para así darle un fuerte abrazo, quizás para ella era un simple apretujón, para Taehyung era calidez.

- Muchas gracias señora Su- Antes de que pudiera hablar, la melodía del piano lo interrumpió, sabía perfectamente de donde provenía y de quién eran esas perfectas notas.

- ¿De dónde proviene esa melodía? - La cara de la señora Sully era todo un poema, no se lograba decifrar si estaba feliz? O quizás cautivada. Pero lo que si sentía él, era un gran enojo hacia Jungkook.

- El es... el es Jungkook. - La voz de Tae era de enojo, ira, no podía creer que el día, que se supone que sería de él, también fuera el de Jungkook.

- Pero que maravilloso niño, señora Park, quiero hablar de la adopción de este niño también. - Como si el Karma, la mala suerte y el destiempo, escucharan a Tae, Jungkook volvía a ser el centro de atención.

- No creo.. no creo que Jungkook quiera esa oportunidad. - La señora Park estaba preocupada, su único tesoro y por el cual tenía una fijación, era este adolescente rebelde que solo se metía en problemas.

- ¿ Siquiera le ha preguntado? - La señora Sully miró a la directora del orfanato, con una cara de pocos amigos, la sensación de que la Señora Park no estuviese dispuesta a ayudar, la hizo enojar e incluso dudar de esta.

- Lo haré en seguida. - Pero como bien es dicho, aquí los que adoptan son ellos, así que no tuvo más remedio que presentarles a Jungkook.

Hermanos (no) de sangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora