Habían pasado ya 3 meses en el cual Jungkook seguía en coma, Taehyung lo iba a visitar todos los días junto a los señores Jeons, quienes al enterarse de él accidente se deprimieron de una manera horrible, lloraban sin cesar, pero luego de la semana, todo se calmó para bien, sabían que no serviría nada lamentar lo sucedido, que tenían que ser fuertes para ayudar y apoyar a kook, sin embargo, estaba la duda de quien habría atropellado a este par.
- Tae... se que no quieres hablar del tema, pero necesito que me digas algo. - La señora Sully estaba preocupada por ambos, era difícil hacer hablar a Tae.
- Dígame señora Sully. -Taehyung estaba devastado, sin ánimos de nada, por mucho que se diera aliento el mismo, aún seguía viendo a Kook en esa cama.
- ¿No viste de casualidad quien fue el causante de su accidente? - Sully debía hacer algo al respecto.
- La verdad es que no recuerdo... lo que se es que era un auto negro... y por alguna razón, siento que el dueño de ese auto era conocido. - La voz de Tae se quebraba cada vez que hablaba de ello, pero en el fondo, tenía la leve sospecha de que la persona la cual causó el accidente, era sospechosamente conocido.
- Mmm.. haremos todo lo posible para encontrar a el culpable cariño. - Sully pasó su mano por la espalda de Tae, para pasar un poquito de tranquilidad a su hijo.
- Muchas gracias señora Sully, por todo, sim su apoyo yo estaría peor aún. - Tae agradecía el estar acompañado en ese momento, porque quien siempre estaba para el, ahora se mantenía en un sueño profundo.
A medida que pasaban los días, la incertidumbre crecía. Taehyung se sentía abrumado; No solo estaba preocupada por Jungkook, sino también por la sombra del misterio que rodeaba el accidente. Cada visita a la sala del hospital se volvía más pesada, pero la presencia de los señores Jeons le daba algo de consuelo.
Una tarde, mientras se sentaba junto a Jungkook, Taehyung miró su rostro sereno y se preguntó cuántas cosas había dejado de decirle. Decidió hablarle en voz baja, como si así pudiera conectarse con él.
-No sé cómo seguir sin ti. La casa no es lo mismo sin ti y ya no quiero ir al colegio solo, por favor despierta Kook.. - Las lagrimas caín por las mejillas de Tae.
La angustia se acumulaba en el pecho de Taehyung mientras hablaba, deseando que sus palabras llegaran a Jungkook, donde quiera que estuviera. Cada día, el silencio en la habitación se tornaba más pesado, y el monitor que marcaba el ritmo de la vida de su lindo Kook era un recordatorio constante de la fragilidad de todo.
-A veces siento que deberíamos haber sido más cuidadosos... -continuó Taehyung, su voz apenas un susurro.
- No sé si podré enfrentar el mundo sin ti.
Fue en ese momento que la puerta se abrió, y la señora Sully entró, su expresión era de preocupación.
-Tae, tengo algo que decirte. - La voz de la señora Sully no era para nada tranquila, se notaba exaltada.
-¿Qué sucede? - Tae estaba preocupado de lo que pudiera estar pasando.
-He estado investigando un poco sobre el accidente. Hablé con algunas personas y parece que han visto el auto negro. Hay un testigo que podría saber más.
El corazón de Taehyung se aceleró.
-¿En serio?
-Sí, pero debemos ser cuidadosos, porque no sabemos porque ese tipo llevo el auto a un lugar abandonado.
La determinación de Taehyung se hizo palpable, su mirada reflejaba una mezcla de angustia y resolución.
-No puedo quedarme de brazos cruzados. Jungkook necesita justicia, y yo necesito respuestas -repitió con firmeza.
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Hermanos (no) de sangre
RandomTaehyung siempre cree que su no hermano arruina todo lo que alguna vez está a su alcance
