✦ Capitulo 11 ✦

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AL DIA SIGUIENTE


Los rayos del sol entraron por la ventana despertando a Félix. Este abrió los ojos y lo primero que pudo sentir fue la respiración de Hyunjin en su nuca. Amaba tanto esa sensación de calidez que Hyunjin le daba a Fefi y a él. Estaban en la pose de cucharita, hasta que escuchó que Hyunjin hizo un sonido de quejido y ahí fue donde Félix se acordó de que Hyunjin estaba herido y no podía estar moviéndose mucho.

Sí, puede que ayer en la noche hayan tenido sexo, pero tuvo cuidado de no lastimarlo y de no lastimarse a sí mismo, pues llevaba un cachorrito al que debía cuidar.

Félix no se había dado cuenta de que Hyunjin estaba tocando su pancita. Por un momento se relajó entre los toques, pero luego se asustó al recordar el porqué Hyunjin quería un cachorro suyo.

Fue en ese momento en el que Félix se movió para levantarse de la cama y Hyunjin habló con su ronca y sexy voz de recién despierto:

—No te muevas, voltéate.

Félix hizo caso de una a esa voz. Últimamente estaba cediendo a todo lo que Hyunjin le pedía fácilmente... bueno, el embarazo lo tiene así: sensible, a veces odiaba eso.

—¿Qué pasó, Jinnie? —habló Félix acurrucándose en el pecho herido del mayor, tratando de no tocar su herida, por lo que se mantuvo un poco alejado.

—Nada. ¿Cómo amaneciste, Lix? ¿Te duele algo? —se quedó pensando—. ¿Te gustó? O sea... lo que hicimos anoche, ¿te gustó? —Félix se sonrojó al recordar todo lo que hicieron anoche.

—Estoy bien... y también amanecí bien... y sí, sí me gustó —se escondió sonrojado en el cuello del mayor, Hyunjin rió por la acción.

Hyunjin lo separó y lo miró a la cara. Este empezó a darle besitos por toda la cara a Félix.

—Te ves tan lindo sonrojado —besó por último sus labios—. ¿Vas a bajar? —preguntó, a lo que Félix asintió, y el mayor lo soltó.

—Gracias, Hyun —Félix, sin más, salió de la habitación y fue hacia la suya a prepararse para bajar a ayudar a la nana.

Por su parte, Hyunjin quedó sonriendo como un bobo, aún acostado en la cama. La verdad es que no se podía parar ni mover, pero aún recordaba todo lo que él y Félix hicieron, a lo cual su lobo tampoco paraba de recordarlo. Estaba vuelto loco por aquello.

Félix salió de su habitación ya listo y con una sonrisa de oreja a oreja, que tuvo que disimular un poco para llegar a donde estaba la nana.

—Buenos días, nana —saludó un poco alegre.

—Buenos días, Félix. ¿Ya despertó Hyunjin?

—Sí, nana, despertó hace poco. Puede ir a verlo si quiere mientras que yo limpio acá.

—Está bien, Lixxie. Limpias y luego vuelvo, voy a ver cómo está mi niño.

Respondí con un sonido como "mjmm" y la nana fue hacia la habitación de Hyunjin, que por cierto me encargué de limpiar para que la nana no sospechara lo que había pasado anoche.

Estaba limpiando cuando llegó Minho y la nana venía bajando.

—Buenos días, Minho. ¿Cómo amaneciste? —pregunté cuando lo vi pasar a mi lado. Él también respondió.

—Buenos días, Félix. Bien, gracias —respondió con una sonrisa.

Me parecía raro que, de la noche a la mañana, me estén tratando así de bien, pero de seguro es la costumbre de verme aquí.

—Hola, Min —habló la nana—. Justo te iba a llamar. Hyunjin me dijo que te hablara para que, apenas llegaras, fueras a su habitación.

—Gracias, nana. Justo venía a eso. Ahorita vuelvo —salió de aquella sala dejando a solas a la nana y a Félix.

Minho entró a mi habitación y sin rodeos le pregunté si tenía información.

—Dime que tienes información de quién me hizo esto, por favor, Minho. Yo mismo quiero acabar con esa persona —habló con un tono molesto.

—Mmmm... podría tener una pista, pero aún sigo investigando. En cuanto tenga la información, te la daré. Ahora dime, ¿cómo vas con la herida?

—Mmm... pues duele un poco, pero ya no como ayer.

—Sí, ya veo —dijo con obviedad—. ¿Qué pasó con Félix anoche? —lo miró con una ceja alzada.

—Nada, simplemente se quedó aquí porque alguien me tenía que estar cuidando y tú sabes que la nana ya no está para eso, Min —habló sabiendo que las cosas no eran así.

—Mmm, si tú lo dices... ojo con eso —los dos se echaron a reír y luego Minho lo ayudó a bañarse un poco para cambiarse el vendaje.

—Señorita, ¿qué debemos hacer ahora? Está diciendo que Minho tiene pistas. ¿No le da miedo que la descubran y que las cosas se pongan feas? —preguntó uno de sus empleados más fieles.

—Si tan solo esos idiotas hubieran hecho bien su trabajo, ellos no tendrían pistas de lo que pasó —dijo seria—. Pero si yo caigo, ustedes caen conmigo.

—Debemos esperar un tiempo para que ellos no nos descubran. Dejemos pasar algunos meses y esperemos, y lo volvemos a intentar. ¿Qué le parece?

—Pues no me queda de otra, ¿verdad? Pero la próxima vez lo haré yo misma. Hyunjin tiene que caer sí o sí. Si quiero que las cosas salgan bien, lo voy a hacer por mi cuenta —sonrió de lado.

La mirada siniestra de Jennie se posó en algún punto de la sala. Estaba más que dispuesta a terminar con Hyunjin, sea como sea, quería quitarlo de su camino.

¿Lo lograría?





Holissssss, como estan? 

Que piensan ustedes? Jennie podra lograr eso que tanto desea? 

Sin mas que decir.

Gracias por leer💞

Capitulo 11, editado

|𝑬𝑴𝑩𝑨𝑹𝑨𝒁𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬𝑳 𝑴𝑨𝑭𝑰𝑶𝑺𝑶| 𝑶𝒎𝒆𝒈𝒂𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora