✦ Capitulo 15 ✦

5.5K 357 183
                                        


El caos reinaba en la mansión. El olor a pólvora impregnaba el aire, los gritos se mezclaban con el estruendo de los disparos. Muebles destrozados, cristales por el suelo, paredes agujereadas. La guerra estaba dentro de casa.

Hyunjin y Minho se cubrían tras un muro, disparando sin descanso contra los hombres de Jennie. Pero la mente de Hyunjin no estaba en la batalla... estaba en Félix.
Podía sentirlo. El lazo no mentía: miedo, angustia, desesperación.

—Min, ¿dónde está la nana? ¡Tampoco veo a Lix! —su voz era un rugido de pura ansiedad. Sus manos temblaban, no por miedo... por la idea de perderlos.

—No lo sé, hyung, no los veo por ningún lado.

Hyunjin apretó la mandíbula, la rabia carcomiéndolo por dentro.

—Cúbreme. Voy a buscarlos. Tengo que encontrarlos.

Recargó su arma, dispuesto a salir, pero un disparo impactó tan cerca que sintió el calor rozarle la piel.
Alzó la vista... y ahí estaba.

Jennie.

Con esa maldita sonrisa arrogante que tanto odiaba. Pero no venía sola.

Ella tenía a la nana sujeta por el cuello, y dos de sus hombres apuntaban a Félix, que se retorcía intentando liberarse.

—Hola, cariño —Jennie habló con un veneno dulce que le heló la sangre—. ¿Qué prefieres primero? ¿Que acabe con la nana... o con ese omega estúpido? Quiero que disfrutes el espectáculo.

Hyunjin sintió cómo el mundo se le nublaba de rabia. El rugido de Sam resonaba en su cabeza, empujándolo al borde.

¡SUÉLTALOS, JENNIE! —su voz retumbó como un trueno, autoritaria, letal—. ¡SUÉLTALOS AHORA O TE JURO QUE ESTO SERÁ PEOR PARA TI!

Jennie arqueó una ceja, divertida por su desesperación.

—¿Sacrificio, Hyunjin? ¿El gran mafioso arrodillándose? —rió con frialdad—. Nada de lo que digas me conmueve. Para mí, todo es poder. Y para ganar... debo borrar lo que estorba.

EL PROBLEMA ES CONMIGO, MALDITA PERRA. VEN Y ACABA CONMIGO. —Hyunjin bajó el arma, extendiendo los brazos, ofreciendo su vida—. ¡¡NO LOS TOQUES!!

—Hyun... —la voz de Félix lo interrumpió, temblorosa, rota por el llanto—. Mátame a mí, Jennie. Pero déjalos. Por favor.

Hyunjin giró el rostro, incrédulo, al escuchar a su omega.

—A mí nadie me extraña... no tengo familia... —Félix sollozaba, arrodillado, con un arma fría en la sien—. Ellos son mi única familia ahora. Si quieres sangre, tómala de mí.

El corazón de Hyunjin se quebró en mil pedazos al verlo así. ¿Por qué... por qué Félix siempre pensaba que valía menos que todos?

Jennie sonrió, saboreando el dolor ajeno. Se acercó a Félix y lo golpeó con la culata del arma, abriéndole la ceja. La sangre le corrió por el rostro, pero Félix no gritó. Solo apretó los labios, temblando.

Jennie lo tomó del cabello, inclinándolo hacia su oído.

—¿Así que sacrificio humano? —rió con crueldad—. ¿Qué harías si también le quito la vida a ese mocoso que llevas dentro?

Félix se congeló.

—¿Q-qué...? —sus ojos se abrieron de par en par.

Jennie sonrió, acariciando el vientre abultado que había notado desde hacía tiempo.

—Sí, pequeño. Creías que podías ocultarlo, ¿eh? Ropa ancha, olor dulce, ese instinto pegajoso de Hyunjin... estás embarazado.

Hyunjin escuchó cada palabra. Sintió cómo el mundo se derrumbaba. Su corazón dejó de latir por un segundo.
¿Qué...? ¿Un cachorro? ¿Mío?

Pero no tuvo tiempo de reaccionar. Jennie apuntó a la cabeza de Félix.

—Hora de despedirse, mi amor. Disparen.

¡BANG! ¡BANG!

El tiempo se detuvo.

Los cuerpos de los guardias cayeron al suelo, agujeros en la frente. Hyunjin y Minho habían disparado primero, sin dudarlo. La última bala atravesó la frente de Jennie, borrando esa sonrisa de su rostro para siempre.
Su cuerpo cayó sobre la alfombra, tiñéndola de rojo.

—¡¡NANA!! —Minho corrió hacia la mujer que se desplomaba inconsciente.

Hyunjin, en cambio, se lanzó hacia Félix. Su omega estaba en el suelo, pálido, con los ojos cerrados. Hyunjin lo tomó entre sus brazos, sacudiéndolo con desesperación.

¡FÉLIX! ¡FÉLIX, DESPIERTA, POR FAVOR! —su voz se quebró—. No me hagas esto, Lix... por favor...

Entonces lo vio. La mano de Félix reposaba sobre su vientre. Hyunjin tembló. Lentamente, levantó la sudadera... y lo vio.
El bulto evidente. Su cachorro.

Un nudo le cerró la garganta. Lágrimas calientes cayeron por sus mejillas.

—Está embarazado... —susurró, con la voz rota—. Mi omega... está esperando un hijo mío...

Se giró hacia sus hombres, rugiendo:

—¡TRAIGAN UN DOCTOR YA!

Lo alzó en brazos y lo llevó a la habitación. No iba a perderlo. No a él, no a su cachorro.

Más tarde...


El médico habló con calma, tras examinarlo:

—Solo fue un desmayo por el estrés. Está estable. Tiene aproximadamente cuatro meses de embarazo. Pero... no se ha cuidado bien. Necesito hacerle estudios mañana mismo.

Hyunjin asintió, con el corazón en la garganta.

Cuando quedaron solos, Hyunjin se sentó junto a Félix. Le puso una pijama de seda que dejaba ver su vientre, tan redondo, tan hermoso. El alfa acarició esa curva con ternura, mientras las lágrimas seguían cayendo.

—Perdón, cachorro... —susurró contra su piel—. No sabía que existías. No sabía... lo feliz que me harías. Te juro que nunca más te voy a soltar.

Félix comenzó a moverse, abriendo lentamente los ojos.

—¿Hy... Hyunjin? —balbuceó. Bajó la mirada y vio su vientre expuesto—. No... no me lo quites, por favor... —sus lágrimas comenzaron a caer—. Haré lo que quieras, pero no me alejes de mi bebé... te lo suplico...

Hyunjin lo abrazó fuerte, besando su cabello.

—No te lo voy a quitar, Lix. Es nuestro cachorro. Nuestro. Perdóname por haberte hecho creer lo contrario. Juro que voy a cuidarlos... a los dos.

Pero las palabras quedaron cortas cuando Félix se retorció con un quejido, llevándose la mano al vientre.

—¡Hyun... me duele...!

Hyunjin palideció. La nana entró corriendo.

—¡Hay que llevarlo al hospital ya!

Hyunjin lo tomó en brazos sin dudarlo, como si fuera su tesoro más valioso. Y por primera vez, el alfa que todos temían tuvo miedo de perderlo todo.


Heslouuuuu, como tannnnn? juerte el asunto en este capitulo, espero que les haya gustado.

Gracias por leer💞

Capitulo 15, editado


|𝑬𝑴𝑩𝑨𝑹𝑨𝒁𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬𝑳 𝑴𝑨𝑭𝑰𝑶𝑺𝑶| 𝑶𝒎𝒆𝒈𝒂𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora