✦ Capitulo 13 ✦

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Bajé corriendo de aquella habitación. Me dolió tanto que Hyunjin me haya dicho esas palabras... pero, ¿qué podía esperar? Aunque... yo de verdad pensé que estaba cambiando, pensé que algún día sí podríamos ser una familia feliz. Mi lobo estaba llorando y mi pecho dolía como la mierda.

—Lix... no le digas que vamos a tener un cachorro, ¿sí? No quiero que me quiten a mi cachorro, de verdad no quiero —le dijo Fefi sollozando.

—Cálmate, Fefi, no voy a dejar que nos quiten a nuestro cachorro. Voy a hacer hasta lo imposible para que no nos quiten a nuestro pequeño cachorrito, ¿sí?

—E-es... está bien, Lix. No entiendo cómo el humano puede ser así con nosotros... incluso no nos ha dejado conocer a su lobo, Lix. Yo quiero ver a mi alfa.

—Sabes que eso ahora mismo es imposible, Fefi. No digas más...

En ese momento me encontraba en el jardín, dejando salir mis lágrimas, con una mano en mi pecho para calmar a mi omega, cuando escuché unos pasos acercándose. Sequé mis lágrimas y busqué un regadero para hacer como que estaba regando las plantas.

—Félix, ve a la cocina y lleva la bandeja que está en el mesón a la habitación de Hyunjin. De seguro ya tiene hambre, ponte pilas y llévala —habló la nana y asentí diciendo:

—Ya mismo voy.

Aunque en realidad no quería ni toparme con Hyunjin, fui a la cocina y agarré la bandeja para subir a aquella habitación.

Cuando llegué di un largo suspiro antes de tocar y escuchar un "adelante". Entré a la habitación con la mirada baja, de verdad no quería verlo.

En su lugar, Hyunjin estaba teniendo una discusión con su alfa.

—¡Hyunjin, acabas de lastimar a mi omega! ¿Cómo te atreves? ¡Eres un idiota!

—¡A mí no me estés gritando, Sam! Es la verdad. ¿Qué querías que le dijera? Y aún no le he dicho todo.

—¡Y no lo vas a decir! Porque te juro, Hyunjin, que soy capaz de tomar el control aunque no quieras.

—¡No vas a tomarlo si yo no te dejo, así que no me retes, Sam!

—¡Tú tampoco me retes, Hyunjin! —Sam sentía que le corría fuego por la sangre, odiaba que Hyunjin no lo dejara conocer a su omega y a su humano.

En ese momento Hyunjin escuchó un toque en la puerta y, por el aroma de Félix cerca, supo que era él. Aunque su aroma estaba cargado de miedo y tristeza. Por su lazo también se sentía ansiedad, frustración, decepción, tristeza y miedo. No había nada de felicidad en su omega.

—Aquí está su almuerzo, señor Hwang —Hyunjin sintió que le habían enterrado un cuchillo en el pecho. Estaba acostumbrado a los apodos que le ponía Félix, que ya no le gustaba que lo llamara tan formal.

—Félix... —Hyunjin lo llamó y Félix por instinto lo miró, haciendo que Hyunjin sonriera.

—Dígame, señor Hwang.

—No me digas señor Hwang, Félix. No me gusta —Hyunjin suspiró antes de hablar—. Voy a dejar salir a mi lobo.

Félix en ese momento abrió los ojos como platos. ¿Estaba escuchando bien? ¿Hyunjin le permitiría ver a su lobo? No, no, no, eso sería imposible. Pero... ¿ahora mismo puede ser posible?

—¿Q-qué acabas de decir?

—Que voy a dejar que conozcas a mi lobo. Puede que nuestros lobos también se conozcan, Lix.

—Pero... —Hyunjin lo interrumpió.

—Pero nada —el alfa dio un suspiro, cerrando los ojos y dándole permiso a un ansioso Sam por salir a darse a conocer a su omega.

|𝑬𝑴𝑩𝑨𝑹𝑨𝒁𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬𝑳 𝑴𝑨𝑭𝑰𝑶𝑺𝑶| 𝑶𝒎𝒆𝒈𝒂𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora