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Por segunda vez en su vida, Felix sintió que, por fin, podía ser feliz.
La primera vez fue cuando Hyunjin apareció en su camino. Aunque al principio no aceptó aquel vínculo por miedo, terminó cediendo... y amando.
Todos habían aceptado su relación. Una historia que empezó como venganza y terminó siendo amor puro. Una relación estable. Dos hermosos cachorros. Un hogar lleno de vida. Por fin, Felix podía sentir paz.
Esa noche, mientras dormía, navegó en sus sueños hacia un lugar hermoso.
El sueño
Sus pies se hundían en la arena mojada. El agua salada del mar rozaba sus tobillos. Vestía un pantalón blanco y una camisa ligera del mismo color. Frente a él, el sol resplandecía en el horizonte.
—¿Pero... no estaba durmiendo? ¿Qué hago aquí? —pensó, confundido.
Entonces escuchó una voz conocida.
—Hola, Felix.
Giró de inmediato y ahí estaba él. Yeonjun.
El hombre al que tanto había amado... y al que, sin querer, había lastimado hasta el punto de que decidiera quitarse la vida.
Yeonjun estaba frente a él, vestido de blanco, con esa sonrisa cálida que siempre lo caracterizó. Las lágrimas llenaron los ojos de Felix cuando el otro tomó sus manos con suavidad.
—Perdóname, Yejo... por favor. Nunca quise hacerte daño, mucho menos que... que acabaras con tu vida por mi culpa. No sabes cómo me consume la culpa.
El mayor sonrió y secó sus lágrimas con sus pulgares.
—Déjate de culpar por eso. Fue mi decisión. No fui lo suficientemente fuerte para enfrentar un desamor. Ya has pasado demasiado, Felix... ahora sé feliz. Yo ya te perdoné.
Felix intentó hablar, pero Yeonjun lo interrumpió.
—No sufras más por mí. Déjame ir en paz. Mírame... soy feliz aquí, ¿lo ves? Desde aquí voy a cuidarte. Cuida de Jeongin y Ni-Ki junto a Hyunjin. Sé que van a ser los mejores padres del mundo, que les darán todo el amor que merecen.
Las lágrimas de Felix caían sin control, mientras Yeonjun continuaba.
—Dile a Minho que, a pesar de las peleas tontas, siempre lo quise. Que también sea feliz con Jisung. Y a mi abuela... dale un beso de mi parte. Dile que me perdone por dejarla sola. Sé que aún no supera mi muerte, pero no quiero que sufra más por mí. Cuídala. Dile que nunca fue mi intención lastimarla.
El nudo en la garganta de Felix era insoportable.
—Y nunca olvides esto, Felix: siempre fuiste mi gran amor. Aunque no éramos destinados, te amé con todo mi ser.
Yeonjun lo abrazó con ternura, y por primera vez en mucho tiempo, Felix sintió paz. Se liberó del peso de la culpa. Pero el abrazo terminó, y cuando abrió los ojos, lo vio alejarse lentamente por la orilla del mar, volteando de vez en cuando para regalarle su sonrisa. Hasta que desapareció.
—Adiós, Yejo. Gracias por todo tu amor. Prometo cuidar de Hyunjin, de la nana, de Minho, de mis cachorros, de Jisung... de mi familia. Siempre estarás en mi corazón.
Y con eso, Yeonjun se fue definitivamente.
El despertar
Felix abrió los ojos. No sentía miedo ni tristeza, solo paz. Sonrió suavemente, y entonces notó los brazos de Hyunjin rodeando su cintura. Levantó la vista, lo observó dormir y, sin pensarlo, dejó un beso en sus labios.
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|𝑬𝑴𝑩𝑨𝑹𝑨𝒁𝑨𝑫𝑶 𝑫𝑬𝑳 𝑴𝑨𝑭𝑰𝑶𝑺𝑶| 𝑶𝒎𝒆𝒈𝒂𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 |
Fanfiction𝐒𝐨𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞𝐫𝐢𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐟𝐞𝐜𝐭𝐚, ¿𝐩𝐨𝐝𝐫𝐢𝐚 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫𝐥𝐚? EN EDICIÓN | 𝐩𝐚𝐫𝐞𝐣𝐚𝐬 | --𝐇𝐲𝐮𝐧𝐥𝐢𝐱 --𝐌𝐢𝐧𝐬𝐮𝐧𝐠 | 𝐀𝐝𝐯𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬 | 𝐄𝐬𝐜𝐞𝐧𝐚𝐬 +18 𝐏𝐚𝐥𝐚𝐛𝐫𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐞𝐬𝐞𝐬 𝐕𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 �...
