CHAPTER ELEVEN
"Pociones"
La conversación entre Frey y Abraxas había sido impulsada por un encuentro mucho más siniestro que Abraxas había tenido con Tom Riddle días atrás en un rincón sombrío de la biblioteca. Tom, con su habitual aire de frialdad calculadora, había hablado de Frey de una manera que había dejado a Abraxas inquieto. Mientras manipulaba un viejo tomo entre sus manos, Tom había insinuado que si Frey se acercaba demasiado a la verdad sobre ciertos asuntos oscuros de Hogwarts, especialmente aquellos relacionados con la muerte de Lily, su destino podría ser tan trágico como el de la desafortunada chica.
Tom había dicho esas palabras con una indiferencia glacial, como si discutiera el resultado de un experimento más que el posible futuro de una compañera de estudios. Abraxas, aunque frecuentemente compartía el desdén de Tom por lo que consideraban inferiores o inadecuados, no pudo evitar sentir una sacudida de preocupación por Frey. A pesar de sus diferencias, había algo en ella que lo afectaba de manera diferente.
Para Abraxas, molestar a Frey había comenzado como un simple juego, una forma de llamar su atención sin comprometer su orgullo o revelar la profundidad de su interés. Sin embargo, la constante interacción había evolucionado su percepción de ella, pasando de ser una mera rival a alguien cuya seguridad genuinamente le importaba. A pesar de las barreras de linaje y lealtad, Abraxas había comenzado a reconocer que sentía algo más por Frey, algo que iba más allá de la simple provocación o el interés pasajero.
Esta comprensión había hecho que las palabras de Tom resonaran con una alarma que no pudo ignorar. Sabía que enfrentarse a Tom podría tener consecuencias severas, pero también comprendía que no podía permitirse el lujo de dejar a Frey desprotegida ante la verdad que la acechaba. No cuando sus sentimientos comenzaban a profundizarse, tornándose en algo que Abraxas todavía luchaba por definir completamente pero que sabía que no podía ignorar.
Así, cuando vio a Frey esa noche en el pasillo, la necesidad de protegerla de lo que Tom podría planear se convirtió en la prioridad, a pesar de la fachada de indiferencia que mantenía ante el resto del mundo. El impulso de advertirla sobre Tom y de cuidarla, incluso a costa de revelar su preocupación por ella, se había convertido en algo imposible de reprimir, impulsado por una conexión que, aunque Frey quizá no la viera aún, para Abraxas se había vuelto ineludiblemente real.
•••
El aula de Pociones vibraba con el murmullo habitual de los estudiantes que se preparaban para la clase. El profesor Horace Slughorn, con su habitual entusiasmo, caminaba entre los calderos humeantes, su expresión rebosante de anticipación por la lección del día.
-¡Atención, atención! -anunció, con una sonrisa que le iluminaba todo el rostro-. Hoy, vamos a hacer algo un poco diferente. Quiero que trabajen en parejas para la poción de hoy, y he decidido que los emparejaré yo mismo.
Los estudiantes intercambiaron miradas de curiosidad y nerviosismo. Algunos esperaban ser emparejados con sus amigos, mientras que otros temían ser asignados con compañeros menos deseables.
-Miss Evergreen, tú estarás con Mr. Riddle hoy. Creo que la combinación de vuestras habilidades puede resultar en algo muy especial-dijo Slughorn, guiñándole un ojo a Frey.
-Entendido, profesor -respondió Frey, aunque no pudo evitar la tensión que se formó en su estómago al oír su asignación.
Tom Riddle se acercó con su paso calmado y medido, una sonrisa suave pero calculadora adornaba su rostro. Frey notó la mirada de algunos de sus compañeros, mezcla de envidia y sorpresa. Tom era conocido por su brillantez en la clase, y muchos hubieran deseado estar en su lugar.
-Bueno, Frey, parece que seremos compañeros hoy -dijo Tom, su voz baja y serena-. Espero que estés lista para trabajar.
-Por supuesto -respondió ella, intentando sonar más confiada de lo que se sentía.
Mientras comenzaban a preparar los ingredientes, Frey no podía evitar notar cada movimiento que Tom hacía. Era meticuloso y preciso, cada gesto calculado y eficiente. De repente, su atención se desvió hacia un pequeño cuaderno que Tom había dejado abierto junto a su caldero. Las notas que contenía estaban escritas en una letra elegante y precisa, difícil de ignorar.
Tom se alejó por un momento para recoger más ingredientes, y Frey aprovechó para observar más de cerca las notas. Memorizó rápidamente los rasgos distintivos de su escritura: las "t" cruzadas con un trazo firme y las "g" que terminaban con un bucle elegante.
-¿Todo bien? -preguntó Tom de repente en cuanto volvió. su voz suave interrumpiendo los pensamientos de Frey.
Ella parpadeó, llevando su atención de vuelta al presente.
-Sí, solo estaba pensando en algunas cosas -respondió, tratando de ocultar su inquietud.
-¿En qué estabas pensando? -insistió Tom, su mirada penetrante fijándose en Frey.
Ella vaciló por un momento, preguntándose si debería confiar en él con lo que estaba pasando por su mente. Pero finalmente decidió mantener las cartas cerca del pecho.
-Nada importante, solo cosas de la clase -mintió, forzando una sonrisa.
Tom la observó por un momento más, como si estuviera evaluando sus palabras, pero luego asintió con una ligera sonrisa.
-Bueno, si necesitas ayuda con algo, no dudes en decírmelo -ofreció, regresando a su trabajo.
Al finalizar la clase, mientras caminaba sola hacia la biblioteca, Frey reflexionaba sobre lo sucedido. Tom había sido el compañero ideal, demostrando competencia y consideración. No era solo su habilidad lo que lo hacía destacar, sino la forma en que manejaba el poder y el control, incluso bajo presión.
Decidida, Frey sabía que debía seguir observando a Tom más de cerca, quizás extendiendo sus sospechas a otros que podrían haber notado fluctuaciones en el comportamiento del joven Riddle. Con cada revelación, la necesidad de descubrir la verdad se volvía más imperiosa.
Más tarde, en la biblioteca, mientras repasaba un libro antiguo sobre la historia de Hogwarts, Frey encontró una nota escrita al margen sobre la Cámara de los Secretos. La escritura en el margen, apretada y angular, le resultó familiar. Al compararla mentalmente con la escritura de Tom, se dio cuenta con un escalofrío que coincidían perfectamente.
El descubrimiento la dejó helada. Frey cerró el libro con cuidado, su mente corriendo a toda velocidad. ¿Debía confrontar a Tom con lo que había descubierto? ¿O debía esperar y recabar más pruebas?
-Así que, ¿cómo fue la clase con Tom? -la voz de una compañera la sacó de sus pensamientos, causándole un sobresalto leve.
-Interesante, por decir algo -respondió Frey, guardando sus cosas.
Se levantó, sintiendo la pesada carga de su descubrimiento mientras pasaba al lado de Tom en el pasillo. Sus ojos se encontraron por un instante, y Frey se preguntó si él sabía que ella sabía. Con un nudo en el estómago, decidió guardar silencio por el momento, planeando cuidadosamente su próximo movimiento.
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House of Evergreen | Tom Riddle
FanfictionNuevo capítulo todos los lunes y miércoles! 𝐇𝐨𝐮𝐬𝐞 𝐨𝐟 𝐄𝐯𝐞𝐫𝐠𝐫𝐞𝐞𝐧 Freya Evergreen, la última descendiente de la prestigiosa Casa Evergreen, se enfrenta a su último año escolar después de la misteriosa muerte de su mejor amiga, Lily Blac...
