Capítulo 23: Tio Enzo

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- Julián 30 -

Despues del amistoso del Viernes, este Domingo libre había sido una muy buena idea. Mi familia había llegado de Córdoba antes de lo originalmente planeado, ya que yo había pedido que vengan así podía ir con Nachito al cumpleaños del hijo de Cuti.

Nos acomodamos para comer una ricas pastas en mi departamento. Nos había quedado chico el depto con tantas personas, mis padres, mis hermanos, mi abuela, Emilia, Nico y mi hermoso nachito estaban presentes.

- Es lindo tenerlos a todos acá conmigo. Hace mucho no estabámos todos juntos - dije mirando a la larga mesa con una sonrisa.

- Ay mi arañita, el gusto es nuestro. Cada momento con vos es muy apreciado - soltó mi abuela con voz llorosa. Yo hice un puchero y le tomé la mano. Extrañaba demasiado a Tita, sobre todo ahora que había enfermado. Me gustaría que ella se venga a vivir conmigo en Manchester. Mis padres habían tenido que volver a Argentina para cuidar de ella y lo mismo pasó con mi hermano Rafael quien ya me había hecho tío por primera vez por lo que tambien tuvo que volver al país. Mi familia crecía año a año y eso era emocionante. Esto siempre fue mi deseo, crecí bastante alejado de mi familia extendida, me gustaría tener un par de niños más y que ellos crezcan junto a sus primos acá en Argentina.

- Cómo va esa concentración hijo? - preguntó mi padre mientras terminaba de tragar una buena porción de fideos con tuco.

Yo hice lo mismo antes de constestar... - Bien - Contesté aún masticando, cosa que hizo a mi madre chasquear su lengua en señal de molestía.

- Julían, tragá antes de hablar - retó mi madre.

Yo reí con mis hermanos ante la actitud de ella, recordando cuando eramos chicos.

- ¿Cuando Viajan a Estados Unidos? - preguntó papá volviendo al tema.

- El Miercoles, va sería cómo Martes porque el vuelo sale a las 00hs 

- Ya tenés todo listo? 

- Si Pa, ya dejé todo listo para que Emi viaje y bueno obviamente ya están sus pasajes disponibles por si pueden viajar - respondí. Obviamente que papá y mamá se iban a quedar a cuidar a mi abuela. No quisieron viajar. Yo había ofrecido pasaje a mi abuela tambien, despues de todo en Estados Unidos tambien había hospitales, y de esa manera yo iba a estar cerca de ellos tambien durante todo el mundial, pero ellos rechazaron mi propuesta.

- Si mejoro voy a ir a verte mi amor - soltó Tita sonriendo, su carita me dío algo de animo. Aunque sabía que no había muchas chances de que eso sucediera.

- Por laburo no voy a poder ir, pero si llegas a la final te vamos a ir a ver - soltó Rafael sonriendo mientras miraba a su novia con su bebé en brazos.

- No importa si no pueden ir. Ya tengo apoyo suficiente - dije y miré a mi hijo.

- Aww Gracias hermanito - soltó Agustín sonriendo, supongo que se sintió aludidio ya que era él único que iba a viajar a verme ademas de mi casa - Siempre supe que era tu hermano favorito.

- No lo decía por vos, pero bue - contesté yó haciendo reír al resto de la mesa.

Pasamos una hermosa tarde con ellos, pero yo no dejaba de pensar en la fiesta de Valentino Romero, maldita sea la hora en que acepté ir a ese cumpleaños. Ahora ya no tenía tantas ganas de ir. En realidad no quería ver a Enzo, no podía dejar de pensar en él, y eso me estaba asustando. Solo había pasado una semana y ya estaba haciendo efecto su sonrisa perfecta. Recuerdo odiar fuertemente a mi ex novio antes de llegar y ahora eso estaba cambiando. Estos días habían sido todo un lío, despues de ese karaoke tuve que actuar distante con él, no me costó mucho ya que él me ignoraba, salvo por las noches cuando ambos ya cansados nos poniamos en cama. Notaba en su rostro todas las noches que quería decirme algo. Esperaba que lo hiciera, pero nunca dijo nada.

El Veneno (Enzulian) [2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora