Capítulo 25: Libre

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- Enzo 32 -

Este día no pudo comenzar de una peor manera...

Todo el vuelo a Miami había sido muy cansador para mi, sobre todo por lo distante que Julian se mostraba conmigo en público. Cuando me fui a dormir por fin en mi habitación junto a la cama de mi compañero cerré los ojos pensando de que hoy sería un mejor día para mi, pero no fue así.

Cuando agarré el teléfono mientras largaba la primera meada del día mi corazón se detuvo al leer el mensaje que tenía del hermano de Valentina.

"Valentina está internada, lo intentó de nuevo"

parpadeé un par de veces para corroborar de que lo que estaba leyendo era cierto, pero al aclarar mi visión pude leer de nuevo el mismo mensaje. Odiaba a Valentina, siempre lo haré, pero quedarme en el mundo solo con mis hijos no era algo que deseaba en este momento, por muy loca que esté esa mujer, a veces servía en casa. Sentí miedo al principio por su casi muerte, pero despues sentí verguenza al lamentar de que no había tenido exito su intento.

Había hecho bien en dejar a Oli y Benja a cargo de mis viejos, ellos viajaban en unos días a Miami para acomodarse para su estadía acá en lo que duraría mi participación en el mundial. Ojalá que sea hasta el final esta vez tambien. Toda esta situación me hacia pensar en cómo se lo diría a Olivia, en el caso de que su madre ya no esté mas... La duda me invadía fuertemente al no tener una respuesta para eso. 

Contesté el mensaje de mi cuñado sin mucho interes genuino en el tema «Por mi que se muera» pensé y quise escribierle eso, pero no correspondía. Al final terminé el chat diciéndole de que si algo pasaba que me llamara. Por lo menos ahora estaba internada donde correspondía, no podía hacer daño en ese estado. Espero que esta vez la familia no rompa las bolas con sacarla del loquero antes de tiempo. Ahora yo era su esposo, la decisión final estaba en mi supongo. Por fin me senti libre, despues de mucho tiempo.

Me metí a la ducha y jabonaba mi cuerpo cuando escuché del otro lado unos golpecitos a la puerta.

- ¿Enzo? - soltó Julián del otro lado - ¿Te falta mucho?

- Recien entro Ju... ¿Que pasó?

- Me estoy meando - soltó la dulce y delicada princesa, haciendome reír por la forma en que lo dijo.

- Entrá, no tiene trava - dije yo mientras me daba vuelta para que cuando mi compañero ingrese no viera mis partes. Aunque dudo que eso sea problema, pero no quería quedar cómo que quería mostrame desnudo ante él.

Julian Entró y escuché que levantó la tapa del inodoro y descargó su orina. «Él siempre tan educado, levantando la tapa del inodoro» pensé mientras recordaba que siempre discutiamos por eso.

- Buen día - me dijo, notablemente incómodo - Que verguenza esto.

- No pasa nada bro, no estoy viendo nada - contesté mientras continuaba con mi ducha.

- Yo si... Y ya te dije que no me digas Bro - soltó y me quedé callado un rato sin saber cómo continuar esa charla.

- Nada que no hayas visto antes - solté con una sonrisita pícara. acaso esto era ¿algo? habían pasado un par de días esperando que ese "algo" pasara entre él y yo.

- No sabía que te habías hecho ese tatuaje - dijo y yo caí a lo que se estaba refiriendo. La ultima vez que había estado desnudo con julian no tenía el tatuaje de las rosas en la parte baja de la espalda casi en mis gluteos.

- Ah - solté yo - Ese me lo hice hace una banda. Se nota que ni bola me dabas en redes sociales.

- Fue justo despues de tu cartita de mierda?

El Veneno (Enzulian) [2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora