CAPÍTULO 15

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Escuchaba gemidos lastimeros y como rasgaban la puerta del año desde dentro

Me quedé paralizado unos momentos, luego reaccioné, un animal se había entrado a la casa, como estábamos más alejados del pueblo era normal que animales pequeños se metieran a la casa como ardillas

Pero ahora los sonidos que salían del baño no eran de un animal pequeño, incluso podría decir que parecían de un perro muy grande, escuchaba también como sacaba la lengua y jadeaba un poco

Con cuidado me acerqué con pasos pausados hacia la puerta del baño y mientras más me acercaba los sonidos lastimeros iban disminuyendo

Al estar parado frente a la puerta dejé de escuchar los ruidos y más bien, lo que sea que estuviera dentro, se apartó para que abriera la puerta

La abrí con cuidado y lo que vi me dejó pasmado, era un lobo, pero no un lobo cualquiera, nunca en mi vida había visto un lobo con tales dimensiones, ni si quiera creía que pudiera pasar por la puerta

Y eso no era lo más terrorífico, el lobo tenía unos ojos de color rojo rubí brillantes, era un Alfa sin duda, con un gran porte, un pelaje negro azabache

A pesar del miedo que tenía por que el lobo me atacara, no hizo ningún movimiento brusco, más bien al abrir la puerta ambos nos quedamos observando al otro

Segundos después el lobo comenzó a olisquear el ambiente, haciendo que lo imitara, fui consiente de que el aroma a chocolate provenía de ese lobo y entonces regresaron todos mis recuerdos sobre un lobito negro con el que jugaba en el claro detrás de la casa

- ¿Lobito? ¿Eres tú? – Di un paso hacia dentro del baño

El lobo sentado frente mí se inclinó hacia adelante para alcanzarme con su hocico, cerré los ojos como impulso y me quedé petrificado, sentí su respiración en mi frente y luego en mi cuello

Gruñó un poco y pensé que me mordería y sería todo, pero en vez de eso, siguió olisqueándome hacia abajo siguiendo mi brazo derecho hasta llegar a mi mano y luego hizo lo mismo con la otra

Sentí la humedad de su nariz en mi mano izquierda y como con esta la levantó, entonces volví a abrir mis ojos y vi como olisqueaba mi muñeca justo donde tenía la cicatriz de la mordida del lobito y que ahora estaba roja

Al reconocer empezó a mover su cola de un lado a otro emocionado y pasó su lengua por mi mejilla izquierda, yo sonreí, claro que era mi lobito

-Pero mira como has crecido ¿cómo entraste aquí lobito? – Intentó levantarse, pero era tan grande que no cabía en el baño – Tranquilo lobito, te lastimarás, siéntate

-Te extrañé mucho, ¿Dónde estuviste? ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué ya no volviste? – Al decir esas palabras sentí un dolor en mi pecho que se disipó cuando el lobo aumentó sus feromonas

Estaba muy sorprendido, se suponía que yo no podía oler las feromonas de nadie, pero definitivamente ahora sí, al menos las de este lobo

Me acerqué más hacia el lobo con cuidado y él bajo su cabeza a la altura de la mía, apoyé mi cabeza contra la del lobo y cerré mis ojos respirando profundo llenando mis pulmones de ese aroma que tanto me gustaba

Estuvimos unos segundos así y luego me separé para abrazar lo que podía de su pecho, en consecuencia, el lobo se acercó más a mí y empezó a ronronear, cuando sentí que me iba quedando dormido con el aroma, la sensación de protección y la melodía de su corazón y ronroneos el lobo emitió un bufido

Me separé de este y lo vi a los ojos, ya no tenían ese fuerte color rojo que había visto, ahora si era completamente el lobito que yo conocí, pero con dimensiones enormes

-Jimin- Escuché en mi cabeza fuerte y claro como me llamaba una voz que me era conocida

-Jimin, soy Jungkook, no quiero hacerte daño- Abrí mis ojos realmente sorprendido, el lobo frente a mí, mi lobito, era Jungkook

-Tranquilo, no pasa nada, ya tendremos tiempo para hablarlo, ¿te encuentras bien? – Aún no salía de mi sorpresa, solo logré asentir como respuesta

-Bien, emm... esto me suele pasar a veces, solo que ahora si soy consciente... Escucha, mi celo está por comenzar y no quiero hacerte daño – Solamente lograba escuchar y asentir a lo que me decía no lograba gesticular palabra

-Es mi primer celo y no sé como vaya a reaccionar Aron, así se llama mi lobo, creo que es mejor que regreses a tu habitación y me dejes aquí, ¿de acuerdo bonito? – Jungkook, su lobo, celo, ¿cómo? ¿cómo me llamó?

Suspiré cerrando mis ojos para reordenar mis pensamientos, volví a abrirlos y levanté mi cabeza para verlo nuevamente y escanearlo de arriba abajo

-Eres enorme – Fue lo primero que me salió

-Jaja lo sé, también estoy sorprendido

- ¿Cómo entraste?

-Era humano cuando entré

- ¿Tú me trajiste? ¿Qué pasó? ¿Me desmayé?

-Si en la cafetería, y nos trajo Aron

- ¿Tu lobo? ¿Estabas transformado?

-Si, es...complicado

-Espera, ¿dijiste que ibas a entrar en celo?

- Si...pero sé que no nos conocemos y tampoco sé cómo vaya a reaccionar

-Entiendo, ¿Qué edad tienes?

- Cumplo la mayoría de edad en una semana

- De acuerdo, yo... te traeré tus cosas





Aambrossia

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