CAPÍTULO 33

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Todo es negro... Una oscuridad profunda

Hace frío...mucho frío

Tristeza, lágrimas recorren desde el borde de mis ojos hasta el suelo

Es muy triste, siento que me ahogo

...

¿Por qué estoy tan triste?

Me duele, duele mucho

Pero esta, esta tristeza...no es mía



Una luz...

Fue, un rayo



De pronto estoy corriendo, tengo que llegar

Siento la saliva acumularse en mi boca

Mis extremidades duelen, parece que llevo una eternidad corriendo

Estoy fatigado



Otra vez la luz, es otro rayo

Iluminó todo y ... percibo el olor a tierra mojada

Llueve y hace frío, más, siento mi entrañas ardiendo, mis pulmones y patas están por ceder

De pronto un aullido agónico y más a la lejanía un sollozo, no...es un llanto desgarrador



Otro rayo, estoy al borde de un bosque, la lluvia torrencial moja mi pelaje, las gotas que caen se confunden con mis lágrimas pero aún así puedo ver...

Frente a mí, una pradera se abre paso, pero no es eso lo que llama mi atención, es una mancha blanca en el medio, parpadeo con esfuerzo, me acerco cuidadosamente, me necesitan...

Al estar unos metros más cerca lo veo o...los veo, son un lobo y algo más que no distingo

Parece un holograma, aparecen y desaparecen ante mí, casi transparentes, trato de enfocar mi vista todo lo que puedo, no estoy soñando

El lobo aúlla una vez más y algo dentro de mí se remueve con angustia, suelto un gemido lastimero, mis lágrimas aún ruedan hacia abajo y unos segundos después ante mi gemido el lobo fija la mirada en mí

Es...celestial, el lobo más hermosos que he visto nunca, un lobo adulto bastante más pequeño que yo de pelaje completamente blanco con unos ojos azules zafiro, alargados y brillantes, es precioso, pero, está sufriendo, de alguna manera puedo sentir el dolor, la tristeza y algo más...miedo quizás

Quería acercarme más, pero al intentarlo el lobo se levantó con gracia pero gran velocidad gruñendo y posicionándose impidiendo mi paso entre algo que protege y yo

-Ni un paso más Alfa- dijo con fuerza y desdén

Iba a responder cuando un grito desgarrador rompió el silencio y tras otro rayo que iluminó el lugar me di cuenta de que lo que el lobo protegía era una persona, y que el llanto lastimero, los sollozos y el dolor provenía no del lobo si no de aquel ser

-No los lastimaré, quiero...solo quiero ayudar- traté de sonar amable y gentil

Otro sollozo, el lobo blanco frente a mí fijó su mirada dura en la mía como escaneándome, y luego de un suspiro se levantó y se colocó, pero ahora detrás de la persona que lloraba dejándome verlo o verla claramente

Su cabello era blanco y brilloso, casi platinado, era muy largo, como una cascada espesa que se expandía alrededor del cuerpo tendido en el pasto, era liso con algunas ondas en las puntas, cubría totalmente el cuerpo de la persona que claramente lloraba, su respiración era errática como la mía hace unos minutos

Tu eres mi LUNADonde viven las historias. Descúbrelo ahora