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Daryl intento cerrar los ojos y descansar pero con Danielle presente eso nunca era posible.
— Daryl — pronunció esta — ¿Lo intentamos otra vez?
— Danielle, no me has dado ni 15 minutos — respondió Daryl con cansancio.
Apenas llevaban dos días desde que llegaron al santuario, mismos que no habían desaprovechado para nada y donde la cosa iba más allá de sus intenciones para que la rubia saliera embarazada.
Habían sabido que no era necesario acostarse diario para ello, tan solo debían esperar a los días fértiles de Danielle, pero ambos ignoraron eso con el pretexto que era mejor prevenir y estar seguros.
Una muy grande mentira, tan solo querían estar ahi pegados con el otro porque ya comenzaba a ser obsesivo la manera en la que ambos se deseaban.
— ¿No te funciona después de 15 minutos? — se burló Danielle mientras se sentaba en la cama con solo una cobija cubriéndola.
— Para los hombres es más lento — respondió Daryl poniendo su mano en la espalda desnuda de la chica — ¿No te has puesto a pensar en que pasaría si nada de esto funciona?
— Si. — ¿Y?
— Me cambio de nombre y me voy a otro país — respondió Danielle causando el ruede de ojos en Daryl — ¿Que? Es lo más lógico.
— No tiene nada de lógico.
— No se que voy a hacer, si esto no funciona entonces tendré que decir la verdad por mucho que no quiera — dijo Danielle — Espero que por lo menos seas muy fértil.
— ¿Y si tú no lo eres?
— No, yo si lo soy — asintió Danielle — Es por eso que te digo que espero que tú lo seas.
— Entonces solo esperemos — comentó Daryl — ¿Cómo podría saber si soy infertil?
— No sé — respondió Danielle — Hay que preguntarle al doctor Carson.
— Esta bien — dijo Daryl — ¿Podemos descansar, Danielle?
— Si, como quieras — murmuró la rubia levantándose para comenzar a vestirse — Ya vuelvo.