nueve

143 28 0
                                    

Los Wang estaban desesperados por encontrar a Yibo, en estos últimos meses ya se empezaba a notar la filtración de la información sobre sus  contactos, materiales y proyectos pues hasta ahora habían pedido a varios distribuidores por que otros empresarios habían ofrecido mejores condiciones de trabajo si cambiaban con ellos, perdieron algunas consesiones sobre proyectos y muchos de sus empleados principales había dimitido de la empresa alegando que sus sueldos, prestaciones y derechos estaban más bajo que en otras empresas.

Mientras Yibo vivía la bonanza de la vida, la idea de Zhan había estado genial como era que no lo había hecho antes, tenía una cuenta más que millonaria en el banco, había logrado comprar un penhause de lujo en la zona roja de Beijing, ideal para sus fiestas locas las cuales Wen Han ya tenía ajendadas, solo no se involucraria en las bebidas y las anfetaminas,  por que ese fue su problema en su juventud, que no se divertia con sus amigos ellos se divertian a sus costillas.

También había comprado una casa en una zona residencial de máxima gama para que cuando Zhan se divorcie de ese hombre que lo tiene bajo su dominio, vayan a vivir ellos cuatro juntos, sus hijos son niños listos seguro lo querrán en cuando les diga que el es su padre biológico y que ese ruin hombre los rapto de su lado solo por la ambición del dinero.

Los que estaban de fiesta en este momento eran los Lan, el bebé de Quirent y Mingjue llegó a este mundo con la torta bajo el brazo pues habían logrado todas sus metas para este año,  los proyectos con los americanos había sido el más jugoso, la empresa tenía sus finanzas libres de déficit y sus enemigos los Wang estaban tronando como palomitas, que más podrían pedirle a la vida, fácil un bebé sano, risueño, rechonchito y muy amado por sus padres tíos y primos.

Minjue presumia su botón de rosa a todos los que paseaban por el pasillo de maternidad, mientras su esposo descanzaba en la habitación demaciado molido como para mover un musculo, el medico le decía a los sobrinos del mayor su cuerpo tenía la capacidad de engendrar más hijos, podrían convencer al doncel mayor de no operarse justo ahora que su bebé acaba de nacer, los Lan dijeron que hablarían con el pero que su tío solía ser un hombre muy voluntarioso quizás en algunos meses que pase su descanzo por maternidad decida que si quiere operarse.

Solo TuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora