Me desperté temprano para mi gusto, gire mi cabeza a mi lado y estaba Matías todavía dormido, me levanté con cuidado sin despetarlo.
Puse la pava para el termo y me prepare un mate, apenas termine de calentarse el agua lo pongo en el termo y me meto a bañar para después irme al cementerio.
Apenas silbó la pava, la apague y vacíe el agua al termo, agarre mis cosas para bañarme y después salí para el patio a buscar mi moto.
En el camino me arrepentí de no haber llevado una campera, corría un viento frio pero había sol, llegué al cementerio y saludé al guardia pasando directo a la tumba de doña Marta.
Me puse a contarle todo lo que había pasado en este mes, solté un sollozo al recordar a Jorge, me seguía doliendo su pérdida, trataba de calmarme pero no pude.
Mi hermano me dijo que a él lo habían cremado ya que nadie fue a reclamar su cuerpo, por eso solo venía a ver a mi vieja.
Una señora amablemente se acercó para saber si estaba bien, respondí que si y se alejo, suspiré tratando de calmarme, cuando note una presencia a mi lado, voltee y era Gio.
-- Hola sobri -- mostró una media sonrisa agachándose a mi lado con los ojos vidriosos -- contándole chismes a la vieja? --
-- Si -- limpie mis lágrimas -- y también algunas cosas que me están pasando -- sorbe mi nariz.
-- Mm yo también vine a chusmear un rato con ella, puedo? -- asentí y agarro el mate sentándose bien.
-- Sabes algo de peque?, por qué a mí no me responde los mensajes --
-- Cambio de número -- saco su celular -- ahora te lo paso, y si, está bien el viejo se está portando bien según lo que el cuenta -- guardo el teléfono.
-- Que bueno, y volvió al colegio que no? -- asintió.
-- China vos estás bien? -- me miró preocupado -- te noto muy decaída con la vista perdida --
-- Me parece que me estoy por enfermar -- menti.
-- Segura que es eso nomás? --
-- Ay tío -- tape mi boca para ahogar el llanto -- me conocen tan bien ustedes --
-- Permitite llorar china, no te lo guardes todo -- paso un brazo por mis hombros, apoye mi cabeza y comence a largar todo de nuevo por un buen tiempo -- si no me lo querés contar no importa, pero sabes que aca estoy para vos, como los demas -- me separé.
-- Tiene un pucho? -- sentía como mi cuerpo comenzaba a temblar y me estaba comenzando a doler la cabeza, debido a que no estaba consumiendo falopa.
-- Toma -- saco uno y me lo prendió.
-- Gracias -- hable levantándome -- me tengo que ir, quedé con un amigo para comer -- menti.
-- No queres que te lleve yo? --
-- No, ahí nomás, los dejó solos para que hablen -- me agache para agarrar mis cosas y me fui.
En mi casa deje la moto, y me fui caminado para la terraza donde se juntaba Cochi. Subí las escaleras y me senté casi en la orilla.
Saque una pequeña bolsa de falopa de mi bolsillo trasero, tire el cigarro y comencé a aspirar desesperadamente. Estaba volviendome adicta de nuevo, volví a caer donde tanto me costó salir.
Yo que me enojaba con Danilo por lo que estaba haciendo y ahora estoy en lo mismo, pero no fue por mi decisión la primera vez, fue por otra persona que me obligó y ahora estoy mucho más metida en este mundo.
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Apache // La china
RandomMicaela es una chica del fuerte apache actualmente con 15 años, y es hermana de unos de los líderes de las bandas más temibles, que le dicen el "Cochi". A los 7 años perdió a su mamá por un cruce de bandas en el que estaba involucrado su papá, al...