Cap: 47

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Micaela:

Me desperté en una especie de campo, el sol hacia brillar a las flores de diferentes colores que estaban por ahí. No entendía nada, solo me acordaba que estaba con mi hijo y de ahí me preocupe.

Comencé a gritar su nombre al igual que el de su hermana y su papá pero no recibía ninguna respuesta así que seguí caminando por ese pasto verdoso.

-- Mimu! -- me llamaron.

Esa voz no la escuchaba hace años y por más que hayan pasado muchos solo ese tono de voz podía ser de una persona y ese apodo, mi mamá.

"Mimu" solía decirlo al intentar explicar mi nombre cuando era más chica, no me salía decir "Mica" y terminaba diciendo eso.

-- ¿Mamá? -- voltee a ver -- Mamá! -- comencé a derramar lágrimas caminando hacia ella para abrazarla.

-- Te extrañe, perdón, perdón -- dije recordando la promesa que había echo, matar a la persona que la mato, pero nunca me imaginé que esa persona sería mi papá.

-- ¿Perdón por qué china? -- se separó de mi.

-- Prometí vengarme de vos y... -- me interrumpió.

-- Sh, nunca te pedí eso. Lo que pasó, paso no hay vuelta atrás, no fue tu culpa y nunca lo será ¿Sabes?  -- asentí y la abrace de nuevo.

-- Feliz cumpleaños Moni, te amo--

-- Te acordaste -- profundizó el abrazo.

-- Como podía olvidarme --

No sé por cuánto tiempo estuvimos así, abrazadas, hasta que otra voz familiar hizo que me separara. Al ver en la dirección de donde me hablaban pude ver a Marta y en sus brazos a un bebé.

Corri a ella y la abrace con cuidado sin lastimar al bebe. Marta dejaba besos por toda mi cara con una sonrisa melancólica.

Tenerlas a mi lado devuelta me llenaba el alma completamente, las extrañaba mucho.

Las mire a las dos y estaban igual como el día que dejaron de respirar. En ese momento sentí mucha culpa, pude haber evitado sus muertes.

-- El es benjamín, tu bebé -- me extendió sus brazos con el y lo alce.

Múltiples lágrimas salieron de mis ojos de nuevo, estaba cargando a mi primer hijo.

-- Te amo y perdón dejarte solito -- susurré en su oído dejándole un beso en su cabecita. -- ¿Dónde estoy? ¿Y los demás? -- pregunté mirandolas.

-- Eso no importa, tenés que volver china --

-- Pero quiero quedarme Marta -- sorbe mi nariz.

-- Los años no te quitan lo terca que sos, ¿No? -- dijo haciendo que me ría.

-- Me dijiste vieja -- abrí la boca ofendida.

-- No, estás hermosa así. --

-- Mimu tenés que volver, no podes quedarte acá -- la mire en forma de súplica -- Tenés dos hijos hermosos, una familia -- sonrió y una lágrima cayó por su mejilla -- Tenés que despertar por ellos, ninguno podría soportar que no vuelvas --

En ese momento quería quedarme con ellos, pero sabía bien que no podía, era muy egoísta de mi parte al no pensar en los demás.

-- Mica tenés que volver antes de que se haga tarde -- mire a Marta.

Las miraba a ambas y pudieron notar lo que quería decir, pero no me salían las palabras.

-- Si te sentís culpable sobre lo de nosotras, te perdonamos aún que no fue tu culpa -- asentí insegura.

Apache // La chinaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora