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Montaña Rusa de Emociones
You Belong With Me - Taylor Swift

Jake regresó al campus después de su dolorosa visita a casa, sintiendo el peso de las palabras de sus padres aún sobre sus hombros. A pesar de sus esfuerzos por ignorarlas, esas palabras seguían resonando en su mente, haciéndole cuestionar todo. Mientras caminaba hacia su dormitorio, sus pensamientos volvían una y otra vez a Jangmi y a la confesión que ella le había hecho la noche anterior. Sabía que tenía que hablar con ella, pero no sabía cómo empezar.

Por otro lado, Jangmi estaba en su dormitorio, pensando en su día con Jay y en todo lo que Ningning le había dicho. Aunque Jay había sido una compañía maravillosa, su mente seguía volviendo a Jake. Se preguntaba si realmente valía la pena arriesgarse con alguien que parecía tener tantas complicaciones y un pasado tan turbio. Sin embargo, había algo en Jake que la atraía irremediablemente, algo que no podía ignorar.

Esa noche, los amigos de Jake y Jangmi habían planeado una salida al parque de diversiones. La idea de pasar un día despreocupado y lleno de diversión era justo lo que ambos necesitaban. Jangmi decidió unirse, esperando que el día le ayudara a aclarar sus pensamientos.

Cuando todos se reunieron en el estacionamiento de la escuela, Jangmi vio a Jake, Sunoo y Heeseung cerca de un auto. Jake la vio y, con un gesto de la mano, le indicó que se uniera a ellos. Jangmi, sintiendo una mezcla de nervios y anticipación, se acercó.

—Hola, Jangmi. —dijo Jake con una sonrisa—. ¿Quieres venir con nosotros?

Jangmi asintió, tratando de mantener una expresión neutral.

—Claro, gracias. —respondió mientras se subía al auto.

El viaje hacia el parque de diversiones estuvo lleno de risas y conversaciones animadas. Sunoo y Heeseung hicieron todo lo posible por mantener el ambiente ligero, contando chistes y anécdotas divertidas. Jake, aunque participaba en la conversación, no podía evitar lanzar miradas furtivas a Jangmi, tratando de leer sus pensamientos.

Finalmente, llegaron al parque de diversiones y todos se dispersaron para disfrutar de las atracciones. Jake y Jangmi terminaron juntos en varias de las atracciones, y poco a poco, la tensión entre ellos comenzó a disminuir. Se rieron juntos en la montaña rusa, gritaron en la casa del terror y compitieron en los juegos de feria.

El punto culminante del día llegó cuando decidieron subir a la rueda de la fortuna. Jake y Jangmi se encontraron solos en una de las cabinas, mientras la rueda giraba lentamente, ofreciendo una vista impresionante del parque iluminado por la noche.

—Jangmi, necesito preguntarte algo. —dijo Jake, rompiendo el silencio que se había instalado entre ellos—. ¿Por qué me has estado evitando?

Jangmi miró hacia abajo, jugando nerviosamente con sus dedos.

—Ningning me dijo algo... —comenzó, su voz temblando ligeramente—. Dijo que tú y ella tuvieron una aventura. Y me hizo pensar que...

Jake sintió un nudo en el estómago. Sabía que Ningning podía ser problemática, pero no esperaba que llegara a este extremo.

—Jangmi, eso fue en el pasado. —dijo con sinceridad—. Ningning y yo tuvimos algo, pero no significó nada. Ahora, lo único que me importa eres tú.

Jangmi levantó la vista, encontrando los ojos de Jake llenos de una sinceridad que no había visto antes.

—¿De verdad? —preguntó, con un tono de esperanza y duda.

—Sí, de verdad. —respondió Jake, acercándose un poco más—. Desde que te conocí, algo cambió en mí. Me importas más de lo que puedo expresar.

La cabina se detuvo en la parte más alta de la rueda de la fortuna, y el mundo pareció detenerse junto con ella. Jake y Jangmi se miraron, el momento cargado de una tensión eléctrica. Sin pensarlo dos veces, Jake se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Jangmi respondió al beso, sintiendo una oleada de emociones que la abrumaron. El beso fue suave y lleno de promesas no dichas.

Cuando la cabina comenzó a moverse de nuevo, Jangmi se apartó, su corazón latiendo con fuerza. No sabía cómo procesar lo que acababa de suceder. Al bajar de la rueda de la fortuna, evitó a Jake, sus pensamientos corriendo en todas direcciones.

De regreso al estacionamiento, Jangmi decidió no ir en el mismo auto que Jake. Se unió a Jay, Yunjin, Jungwon y Ni-ki en otro auto, buscando un respiro de la intensidad del momento. Jay, notando su agitación, la miró con preocupación.

—¿Todo bien, Jangmi? —preguntó suavemente.

Jangmi asintió, pero su mente estaba en otro lugar.

—Sí, solo necesito un poco de tiempo para pensar. —respondió.

El viaje de regreso fue tranquilo, con Yunjin, Jungwon y Ni-ki charlando entre ellos, mientras Jay se mantenía en silencio, respetando el espacio de Jangmi. Ella, por su parte, no podía dejar de pensar en el beso con Jake y en todo lo que eso significaba.

Cuando finalmente llegaron al campus, Jangmi se despidió de sus amigos y se dirigió a su dormitorio, sintiéndose abrumada por la confusión y la emoción. Sabía que tenía que tomar una decisión sobre Jake, pero no estaba segura de estar lista para enfrentarse a sus propios sentimientos.

Jake, por su parte, volvió a su dormitorio con una mezcla de esperanza y miedo. Había sido honesto con Jangmi y le había mostrado sus verdaderos sentimientos, pero ahora solo podía esperar que ella estuviera dispuesta a darle una oportunidad.

Esa noche, mientras ambos se acostaban, sabían que el día siguiente traería nuevas oportunidades y desafíos. La montaña rusa de emociones en la que estaban subidos aún tenía muchos giros y vueltas por delante, pero tanto Jake como Jangmi estaban decididos a enfrentarlos, sin importar lo difícil que pudiera ser.

© StrawberryMoonlightt

So High School - Sim JakeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora