Sarocha Chankimha era una chica que siempre había tenido todo lo que había querido, hasta el día que descubrió a su prometida con su prima en la cama.
Desde ese día juro que ninguna otra mujer se burlaría de ella, debido a eso se alejó de su fami...
Freen Me contó lo que le hizo irse, y sin siquiera saberlo me reveló porque estaba en Hawái no sabía por qué me sentía tan feliz de que la idiota de su novia no la hubiera tocado nunca íntimamente y que ella sin saberlo me hubiera elegido a mí como la primera persona para perder su virginidad.
¿Aún seguiré siendo la única? ella no me ha hablado de ninguna otra mujer, así que lo más probablemente es que así sea.
Eso me haría la mujer más feliz del mundo, que estoy pensando ella y yo no somos una pareja de verdad solo es un contrato, ni siquiera tendremos sexo, eso ella lo pidió debo de dejar de pensar en tonterías, tengo que darme prisa para bajar a la cena, ya que me cambié de mejor aspecto bajé y escuché que el hermano menor decía.
- Pero se nota a leguas que es una don nadie, papá de seguro se ha de haber enterado que era hija tuya y la enamoró, es otra igual que Heidi no viste la ropa que te traía ella y su amiga.
- Ya cállate Saint, no sabes lo que dices- dijo Heng- si la peque está enamorada debemos aceptarlo, como lo hicimos en su momento con Heidi y tú no vas a decir ni Pío OK.
- papá ¿tú no dirás nada? Preguntó Saint- el hombre iba a contestar cuando la madre de Freen dijo.
- nadie dirá nada, sí Freen la quiere la respetaremos ok son 4 años lo que le tomó a mi hija volver a casa, y si ese es el precio que hay que pagar lo pagaremos ok y no se habla más del asunto- bajé para que se dieran cuenta de que estaba ahí, al verme ya mejor vestida me miraron de arriba abajo.
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- perdón por las fachas en las que llegué, pero me gusta viajar cómoda, aún no baja nadie- pregunté haciéndome la que no había escuchado nada.
Su padre me ofreció sentarme y su madre una Copa, estaba frente a sus padres, y con sus hermanos a un lado y no sabía qué decir hasta que escuché a su padre a preguntarme.
-¿a qué te dedicas? Rebecca- pregunto el padre de Sarocha
Era momento de mostrarles que no me quería aprovechar de su hija, y que me permitieran conocerlos mejor y no con la idea de que solo me quiero aprovechar de ella, estaba a punto de decírselos cuando Freen bajo y les dijo.
- papá Rebecca es presidente de la compañía hotelera Armstrong, la conoces es donde se hospedan siempre que viajan, la compañía es de su familia, pero ella es quien la dirige ahora, e Irin es dueña de una constructora que trabaja en sociedad con ellos, y si esta tarde llegaron en la ropa que llegaron es porque yo no les había dicho quién era, ellas no querían impresionarlos con su forma de vestir- el padre de Freen Asintió y me pidió una disculpa por la manera en que nos había visto.
- no tengo nada contra la gente humilde, pero ya me he llevado una que otra desilusión disculpa.
- no pasa nada señor en su lugar haría lo mismo, querría lo mejor para mi hija- dije.
En eso bajaron Irin y Nam muy sonrientes, pasamos a la mesa me acerqué a Freen a la oreja y le pregunté cuándo le diríamos a sus padres sobre nuestro compromiso, y ella dijo que entre más pronto mejor me alegro su respuesta y llevaba el anillo en el bolsillo desde el día que mi madre me lo entregó, esperando el mejor momento para entregárselo todos estaban hablando y sonriendo cuándo Freen se levantó y me tomó de la mano para que la imitara.
- Rebecca y yo tenemos algo que decirles- dijo Freen y todos voltearon a vernos.
- señor y señora Chankimha quiero pedirles formalmente la mano de su hija- dije y esperé su respuesta, su madre se llevó la mano a la boca y volteó a vernos y a ver a su esposo qué preguntó a Freen.
- ¿Es lo que tú quieres peque? -preguntó su padre, y ella asintió, volteó a ver a sus hermanos y les dijo- espero que ustedes también estén de acuerdo- ellos solo asintieron gire, a ver a su padre, Sentía que estaba tardando mucho en contestar hasta que dijo.
- bueno, tienen nuestra bendición- quite la silla y me arrodillé, quería hacerlo bien saqué la caja del anillo lo abrí, se lo mostré y le pregunté.
- Sarocha Chankimha, ¿me harías el honor de ser mi esposa? - ella asintió me extendió su mano y coloque el anillo en su dedo, me levanté la bese le dio una vuelta, así como mire que sus hermanos lo hacían.
Sarocha Chankimha
Rebecca le pidió a mis padres mi mano, una vez que nos dieron su bendición se arrodilló y me dio el anillo de compromiso, si no fuera porque sabía que lo nuestro era un arreglo, pensaría que era de verdad.
Parecía nerviosa en cuanto me lo puso se levantó me besó y me giró como lo hacían mis hermanos, fue un gesto muy romántico de su parte casi hace que se me salieran las lágrimas, pero sabía que todo era actuación, pero no pude evitar emocionarme, al ver a mi familia feliz todos nos abrazaban y felicitaban, estaban felices de que tuvieran novia y no solo eso me iba a casar por fin callaría los rumores.
- bueno, bueno ya está bien de tanto abrazo y beso, brindemos por su próximo matrimonio- dijo mi padre mientras abría una botella de champán y servía copas.
- ¿y ya tienen fecha? - preguntó mi madre- Rebecca y yo nos miramos y contestamos al mismo tiempo.
- en febrero.
- en febrero tan pronto- dijo mi madre viéndome
- no estarás embarazada, verdad- casi me atraganto con la bebida por la pregunta de mi madre ya que después de llegar había ido a mi habitación en donde estuvimos platicando un rato, fue donde le comenté de la condición de Rebecca y por la nula reacción de mi padre y mis hermanos supe que ellos ya lo sabían también.
- claro que no señora- contestó Rebecca
- solo que amo tanto a su hija que no quiero esperar más, quiero hacerla mi esposa- mi madre la vio y se le escapó una pequeña lágrima y después me abrazó.
- OK pues entonces tenemos muchísimas cosas que hacer, supongo que ya has adelantado algo verdad cariño- La verdad es que no había planeado nada aún, y si tenía muy poco tiempo porque conociendo mi madre querrá que sea una boda por todo lo grande, y con tal de verla feliz le daré el gusto para quitarle el mal sabor de boca de mi frustrada boda anterior.
- la verdad no mamá, pero estoy segura de que tú me ayudarás y Nam también ¿verdad? - Le pregunté a mi amiga y ella asintió, la noche transcurrió entre risas y anécdotas de mí y de Nam, que era casi otra hija para mis padres nos retiramos a descansar ya que al día siguiente tendríamos muchas cosas que hacer.