-¿Sigues enojado?-preguntó cauteloso-¿Vas a ignorarme por siempre?
Un resoplido fue lo único que obtuvo en respuesta. No necesitaba nada más, pues, estaba totalmente seguro que la molestía de su hermano seguía presente. Había intentado de todo para obtener su perdón, lavo los trastes tres días seguidos, preparo la comida, regó todas las plantas del jardín esta misma mañana y llegó a tales extremos que hasta lavo su ropa. Esta ley del hielo iba a matarlo.
-Por favor... Dime algo.
-Algo.
-¡Seokjin!
-¿Y qué es lo que quieres que diga? ¿Qué eres un irresponsable que por poco hace que me de un infarto?
Y explotaba la bomba. Cada vez que le dirigía la palabra era solo para recriminarle algo de la semana pasada. Taehyung le decía buenos días, el contestaba que no se le harían tan buenos si lo hubiesen secuestrado aquella noche. El rubio respiraba, Seokjin le informaba que por su inmadurez posiblemente ya no lo estaría haciendo.
-Supera.
-Y así preguntas por qué te ignoró-dijo endureciendo sus expresiones. Se levantó de la silla de comedor en ese momento, empezó a caminar con prisa y le importó muy poco dejar a mitad su desayuno.
-No, no te vayas. Lo siento-se disculpó, también se levantó de su asiento y siguió a su hermano que parecía adelantar la hora de irse al restaurante por culpa suya; no permitiría eso-Jinnie.
Lo alcanzó cuando esté tomaba las llaves de su auto, cerca de la puerta. El volteó a verlo seriamente y con una señal clara en sus expresiones de, "Perdí la paciencia".
-Deja de comportarte como un niño, Taehyung. Me decepcionas.
Taehyung no espero escuchar eso tan repentinamente, la forma tan fría y la implicación de esas palabras lo dejaron helado. Se quedó estático en su lugar. Recuerdos de un triste día en el que le dijeron exactamente lo mismo invadieron su mente. Susurro otras disculpas por lo bajo y solo pudo mirar el suelo. Su hermano pareció reaccionar.
-No... Discúlpame tu a mí, no debí decirte eso. Ven-extendió sus brazos.
El menor de ambos sintió sin fuerza sus piernas, pero aún así, se acercó lentamente hasta el pelinegro para corresponder su abrazo. Es increíble cómo con unas cuantas palabras pudiese revivir tantos malos recuerdos. Jin sabía perfectamente por lo que había pasado por qué el también sufrió su perdida. Al fin de tanto, también eran sus padres. Sin embargo, el nunca culpó a Taehyung por lo sucedido, todo lo contrario, lo apoyo y consoló por mucho tiempo, apesar, de que a él también le dolía y tuvo que cargar con más responsabilidades desde ese entonces.
El rubio comenzó a sollozar escondido entre medio de su cuello. El mayor poso los brazos en su cintura, como si de alguna forma, lo estuviera protegiendo. Era lo que buscaba en realidad; resguardarlo de todos los peligros del mundo. Se enojó mucho el pasado domingo por eso mismo, que su hermano menor llegara a media noche y en el auto de un completo desconocido; no fue algo que le agradará. Sentía que había fallado como su tutor y hermano. Hace nueve meses se prometió ser fuerte y optimista, pero también se prometió ser como un padre para Taehyung.
-Lamento que recordarás malos ratos por lo que dije. Pero debes entenderme Taehyung... Yo me preocupe mucho por ti. Regresarían a casa a las tres. A las tres-recalcó-No casi de madrugada.
-Per- pero no me pasó na- nada-trato de hablar, el nudo en su garganta estaba complicando lo.
-Lo sé, y eso hace que me mantenga en pié, lo aseguro. Pero ese no es el punto, ¿Sabes cuál es?-el otro negó-El punto es que intuyo que no estás aprendiendo mucho la lección, que respondas tan inmaduro a mis repriendas es prueba de ello. Quiero que te sientes y analices como pudiese haber cambiado tu vida si te secuestraban estando en ese lugar tan solitario, si un animal los atacaba o un ciento de cosas más que ni quiero imaginarme. Entonces recapacites y aprendas a valorar más tu vida.
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Mi Excepción | KookTae
FanfictionTaehyung y sus amigos deciden hacer un picnic en un sendero montañoso para despejarse del estrés acumulado por las exigencias escolares. Sin embargo, la suerte no está de su lado: El taxi que debía recogerlos se avería, dejándolos varados en medio d...