03

5.5K 358 34
                                        


Había llegado el Gran Premio de Mónaco y con eso una también  relación mejorada de Charles y Carlos. Las últimas semanas donde no tuvieron que viajar por algún Gran Premio le hicieron caso a Max y fueron a terapia de pareja—aunque todavía lo fueran novios, pero en algún momento si—habían descubierto que estos últimos años Esteban (quien estaba secretamente enamorado de Charles) quería separarlos y fue el culpable de todo lo que pasó entre ellos los últimos años.

En aquella consulta que salvo casi completamente su relación se enteró que hace años Esteban le había enseñado un vídeo antiguo a Carlos de Charles besándose con una chica, provocando que el español hablara mal a las espaldas de su novio ojiverde.

Sin saberlo cada palabra del moreno fue grabada y luego enseñada al castaño, provocando ese odio sin sentido que tuvieron estos años. Y así fue como inició una guerra de odio sin sentido.

Ambos se tomaron enserio cuando Checo y Max les dijeron que debían confesar realmente sus sentimientos en la cita con la Dr. K , quien también fue también mucha ayuda estas últimas semanas.

Al día siguiente de que Max les recomendara a su amiga y psicóloga hicieron una cita para esa misma semana.

El día que hicieron la cita.

Charles y Carlos podían sentir el miedo carcomerlos, sabían lo que significaba agendar esa cita, pero aún así estaban dispuestos a intentarlo, luego de que sus amigos lo encerraron a ambos el anterior día.

El español sostenía el teléfono en voz alta y marcó el número que Max les había pasado, también las palabras de los pilotos que anteriormente también estaban peleados les sirvieron mucho.

«—No dejen que un error sin hablar los separe. La comunicación es lo principal.»

Eso los había motivado más a intentar volver a ser amigos o volver a ser los novios que un día fueron.

Charles miraba a Carlos quien esperaba que contestaran para la cita, quien diría que estarían en una misma habitación sin pelear después de años de dejar ser novios.

Algo de él tenía esperanza, la otra tenía miedo de que terminarán peor de como estuvieron estos años, pero sin duda primero lo intentaría con todas sus fuerzas.

Intentaría que volvieran a ser uno solo.

—Consultorio de la Dr. K. ¿En que puedo ayudarle? —respondió una mujer al otro lado de la línea. Carlos frunce los labios intentando buscar las palabras adecuadas para agendar aquella cita.

Charles se rio en silencio, este no podía ser el hombre que lo callo con su polla, se ganó una mirada de advertencia de su compañero y es por eso por lo que le arrebato el teléfono ganándose otra mirada del mayor,  pero él solo se encogió de hombros en respuesta.

—Eh... sí. Buenas, quisiera agendar una cita de ¿pareja? —Charles escucho como una leve risa se hizo presente en el teléfono. ¿se burlaban de ellos o qué?

—Disculpe por la intromisión. ¿Terapia de pareja me dijo?

El ojiverde asintió y miró a él moreno en busca de una fecha para la cita.

—Tenemos disponible para este viernes a las dos. ¿Confirmo?

Ambos se miraron confundidos ante el hecho de que no le preguntan cuando ellos podían, pero como es la primera vez que hacían estas cosas no le tomaron mucha importancia, más tarde investiarían en línea.

—Confirmo.

—¿A nombre de quién? —Preguntó la chica.

—Carlos y Charles.

C²

Presente.

Charles y Carlos caminaban por el estacionamiento del paddock, algunos ojos se voltearon a verlos y otros simplemente los ignoraron o eso se quisieron decir para si mismos.

Los dedos de Charles agarraron sin darse cuenta el meñique para intentar disipar un poco el miedo que sentía dentro. Mientras Carlos al sentir aquel tacto con él sintió como su corazón volvía a latir después de años y por la misma persona que lo hacía.

—¿Listo? —Preguntó Charles.

—¿A tú lado? Siempre.

Ambos se tragaron una sonrisa y siguieron como si nada. Cuando llegaron a la entrada donde tenían que enseñar sus pases, el ligero contacto murió, pero ellos sabían que más tarde volvería.

La Dr. K les había recomendado que comenzaran a ser más amigables con él otro y eso incluía ir juntos algunos lugares como casi amigos que se habían convertido en estas semanas.

La Dr. K tenía claro que esos dos se amaban y que estaban hechos para él otro, lo único que las circunstancias—en este caso una persona—los separó, pero una conexión como la de ellos no se rompía así de fácil, podían odiarse, casi matarse, tener sexo con otros para olvidarse, pero al final del día pensaban en el otro como tanto se necesita respirar.

Él monegasco y él español entraron al lugar donde sería la entrevista, aunque no les tocará a la misma hora, desearon seguir el consejo de la psicóloga.

—Nos vemos luego —le dijo Carlos a Charles antes de este último irse.

Charles estaba muy emocionado por su premio de casa, al igual que Carlos, porque a pesar de que ese odio que un día sintió ahora era puro amor.

Carlos era el primero en ser entrevistado, mientras eso Charles se reunió con alguno de sus amigos esperando que fuera su turno de la entrevista.

—¡Max! Que bueno verte, hombre —dijo Charles con una sonrisa. Este le agradecía de todo corazón el contacto de la psicóloga porque sin ella lo más seguro es que hubieran tenido sexo y hubieran seguido con su relación toxica.

—¿Listo para perder?

—Hoy no, hermano —murmuro el ojiverde con una sonrisa que no se la quitaría nadie.

—Estás muy confiado —dijo Max arqueando una ceja en modo de burla.

—Eso parece. ¿Y Checo?

—¿Qué con él? Está en entrevistas.

Charles se rio de Max, a pesar de saber que no le interesaba su hombre no podía evitar sentirse un gato en celo. Él ojiverde le dio una palmada en el hombro para calmarlo.

—Solo iba a saludarlo, no detrás de él —bajo la voz para decir eso último—, eso te lo dejo a ti.

—Hoy amanecimos muy bromitas, ¿no, Charles?

Mientras en la entrevista con Carlos, llegó la hora de responder la pregunta que tanto había esperado.

—¿Qué ha pasado con tu mayor rival? Ahora mi fuente confirma que han llegado juntos.

El moreno carraspeo y se acercó el micrófono a sus labios.

—Las cosas se han calmado ligeramente, pero eso no quiere decir que aún no sea mi mayor rival.

Porque Carlos sabía que a pesar de que las cosas mejoraran completamente con Charles (si es que lo hacían) seguiría siendo su mayor rival, el mayor rival de un piloto en su compañero de equipo era una frase que siempre se recordaba. 

————•°•✿•°•————

¡Buenas madrugadas!  Más tarde subiré la que creo que será la última parte de está mini historia de Charlos. Después de escribir estar escribiendo, me sentí con mucha inspiración.

Que pasen bonita noche, día o tarde.

Sin más que decir;

Se despide;

Kiki R

𝗗𝗲𝘀𝗲𝗼 𝗢𝗰𝘂𝗹𝘁𝗼  || 𝒞𝒽𝒶𝓇𝓁𝑜𝓈Donde viven las historias. Descúbrelo ahora