15 | Last Day

1.1K 56 6
                                        




Madelyn Campbell

El sol brillaba con fuerza en el cielo despejado mientras Carlos y yo nos preparábamos para nuestra cita. Cuatro días habían pasado desde aquella noche mágica bajo la lluvia, y el recuerdo de esos momentos se había convertido en un rincón especial de mi mente.


Carlos me había sorprendido con la idea de salir a disfrutar de una cita divertida, y al despertar esa mañana, no pude evitar sonreír al pensar en las sorpresas que nos esperaban. Me vestí con una mezcla de emoción y nerviosismo, eligiendo un vestido veraniego y cómodo, con un toque de glamour para ir de acuerdo a la ocasión.


Cuando llegué, al parque de atracciones, Carlos ya estaba allí esperándome con una gran sonrisa en su rostro. Se veía increíblemente relajado, con una camiseta de algodón y unos jeans desgastados que le daban un aire casual pero atractivo. Su mirada se iluminó cuando me vio llegar.


- ¡Hola, Mads! - exclamó mientras se acercaba para darme un abrazo. - Te ves fantástica. ¿Lista para pasar un buen rato?


- ¡Hola, Carli! - respondí, sintiendo cómo mi corazón daba un pequeño salto ante su presencia. - Sí, estoy lista. No puedo esperar para ver qué has planeado.


Carlos me tomó de la mano, y juntos comenzamos a explorar el parque de atracciones. La mezcla de luces brillantes y música alegre creaba una atmósfera vibrante que encajaba perfectamente con el espíritu de nuestra cita. Primero, nos dirigimos a la rueda de la fortuna, una de las atracciones más icónicas del parque. Al subir, nos reímos mientras observábamos cómo la ciudad se hacía cada vez más pequeña a medida que ascendíamos. Desde la cima, la vista era impresionante.


- Esto es increíble - dije, mirando alrededor. - Es como si estuviéramos en una burbuja, alejados de todo.


- Y tú haces que este momento sea aún mejor - respondió Carlos, dándome un suave apretón en la mano.


Después de la rueda de la fortuna, nos dirigimos a los juegos de tiro al blanco. Carlos, insistió en que compitiéramos en una partida de tiro al blanco. La competencia fue feroz, y aunque me costó un poco hacer blanco, la risa y el ánimo de Carlos hicieron que todo fuera más divertido.


- ¡Vamos, Mads! ¡Solo queda un tiro más! - animaba Carlos mientras yo intentaba concentrarme en el objetivo.


Finalmente, con un último tiro certero, gané un pequeño peluche de un unicornio. Carlos me miró con admiración y me dio un beso en la mejilla, lo cual hizo que mi rostro se sonrojara. Él con sus acciones me enamoraba cada vez más.


- ¡Eres una campeona! - dijo mientras me entregaba el peluche.


- Gracias, aunque me temo que esto será un recuerdo más para mi colección de premios de parque de atracciones - bromeé, riendo.


El siguiente paso fue una parada en uno de los puestos de comida del parque. Pedimos un poco de todo, desde algodones de azúcar hasta hot dogs, y disfrutamos de la comida mientras nos sentábamos en una de las mesas de picnic.


- ¿Te acuerdas de esa noche bajo la lluvia? - preguntó Carlos, mirándome con una mezcla de ternura y nostalgia en los ojos.


- Cómo olvidarlo - respondí, sonriendo. - Fue una noche mágica.


- Me alegra que estemos haciendo más recuerdos juntos - dijo Carlos, mientras tomaba mi mano. - Me siento como si estuviera viviendo un sueño.

- Yo también - admití, sintiendo una oleada de felicidad. - Y no hay nadie con quien preferiría estar en este momento.


Después de comer, decidimos dar un paseo por los alrededores del parque, y Carlos sugirió que probáramos el laberinto. Me sorprendió lo rápido que nos perdimos, y pronto estábamos riendo y jugando como dos niños, tratando de encontrar la salida. Cada giro inesperado nos llevaba a una nueva risa, y en un momento, Carlos se inclinó para darme un beso rápido y espontáneo en la mejilla.


- Eres increíble, ¿lo sabes? - me dijo, mientras me miraba con una sonrisa que iluminaba su rostro.


- Tú también lo eres - respondí, sintiendo que cada palabra era sincera.


Finalmente, al caer la tarde, nos dirigimos hacia la última atracción, la montaña rusa. La adrenalina corría por nuestras venas mientras subíamos y descendíamos, gritando y riendo a todo pulmón. Cuando la montaña rusa se detuvo, nos reímos, disfrutando del alivio después de la emocionante experiencia.


- Eso fue increíble - dijo Carlos, recuperando el aliento.


- ¡Sí! Fue la manera perfecta de terminar la noche - respondí, mientras nos dirigíamos hacia la salida del parque.


Carlos me miró con un brillo en los ojos y dijo:- Mads, ¿te gustaría hacer esto otra vez? Me encantaría volver a pasar tiempo contigo.


- A mi también me gustaría. - respondí, sonriendo de oreja a oreja. - Definitivamente quiero hacerlo otra vez.


Nos dirigimos juntos hacia el estacionamiento, ambos con una sensación de satisfacción y felicidad. La cita había sido todo lo que esperábamos y más. Mientras nos despedíamos, Carlos me abrazó y me susurró al oído:- Esta ha sido una noche perfecta. Gracias por hacerla tan especial.


- Gracias a ti por planearla. Fue la mejor cita que tuve. - dije, dándole un último beso en los labios antes de subirme al auto. - Nos vemos pronto, Carli.


- Nos vemos, Mads - respondió con una sonrisa cálida mientras yo me alejaba, sintiendo que esta noche era solo el comienzo de algo maravilloso. No quería estar en ningún otro lugar ni con otra persona. Solo con él.


---------------------------------

Me encanta que esten comentando más seguido en los capítulos!! Me gusta saber que opinan y cómo reaccionan 😁❤

Se viene drama.....

Espero que les guste!!

J.

Lover - Carlos AlcarazHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora