Madelyn Campbell
El contrato con Nick había terminado oficialmente, y la falsa relación que habíamos mantenido por tanto tiempo. Mi álbum, Without Me, finalmente había salido, y el bullicio de su lanzamiento había sido una mezcla de alivio y emoción. Era todo un éxito al nivel musical. Todos estaban sorprendidos y a gusto con las canciones. Ahora, podía concentrarme en lo que realmente importaba para mí: Carlos.
Habían pasado dos largas semanas desde que nos vimos por última vez, y aunque la espera había sido dura, me sentía optimista. Hoy era el día que había estado esperando, nos íbamos a encontrar nuevamente. Carlos y yo habíamos decidido ir juntos al concierto de Coldplay, un plan que habíamos hecho antes de la confusión y el caos. El concierto representaba una oportunidad para disfrutar de un momento juntos y empezar a construir algo nuevo, libre de las presiones que nos habían afectado.
Mientras me preparaba para el evento, me sentía llena de una mezcla de nerviosismo y emoción. Elegí un vestido cómodo pero elegante, uno que me hiciera sentir segura y feliz. Me miré al espejo una última vez, respiré hondo y salí de mi apartamento con la esperanza de que esta noche sería el comienzo de algo maravilloso.
Cuando llegué al lugar del concierto, Carlos ya estaba allí esperándome. Estaba vestido casual pero con estilo, y al verlo, el corazón me dio un vuelco. Su sonrisa, cálida y genuina, me hizo sentir que todo estaba en su lugar. Caminamos hacia el estadio juntos, la atmósfera vibrante del lugar y el entusiasmo de los fans se sentían contagiosos.
—¡Hola, Mads! —Carlos me saludó con un abrazo apretado que me hizo sentir inmediatamente a gusto.
—Hola, Carli —respondí, sintiendo el alivio de estar en su presencia nuevamente. —Estoy tan emocionada por esta noche.
Nos dirigimos a nuestros asientos, y el estadio estaba lleno de energía. La música y la emoción en el aire eran palpables, y mientras esperábamos que el concierto comenzara, no pude evitar sentirme profundamente agradecida por la oportunidad de estar aquí con él.
Cuando las luces se apagaron y el primer acorde de la guitarra resonó en el estadio, la emoción en el aire era indescriptible. Coldplay salió al escenario y la multitud estalló en vítores. Carlos y yo nos abrazamos mientras disfrutábamos del espectáculo, dejándonos llevar por la música. Cada canción era como una ola de emoción que nos envolvía. Cantábamos juntos con todas nuestras fuerzas, compartiendo una experiencia que parecía más significativa que nunca. Las canciones de Coldplay, llenas de esperanza y emoción, parecían resonar con nuestras propias vivencias y sentimientos.
En un momento durante el concierto, mientras sonaba una de nuestras canciones favoritas, Carlos se inclinó hacia mí y susurró suavemente: —Finalmente podemos estar juntos, Madelyn.
Esas palabras me llenaron de una alegría inmensa. Me miró con una ternura que me hizo sentir que todo había valido la pena. Su voz era un susurro lleno de promesas y esperanza, y su cercanía me hizo sentir una conexión profunda y genuina.
Nos sonreímos el uno al otro, nuestras sonrisas eran un reflejo de la felicidad que ambos estábamos sintiendo. En ese instante, el mundo parecía girar alrededor de nosotros, y no importaba lo que hubiera pasado antes. Lo único que importaba era el momento presente y lo que estábamos construyendo juntos.
Cuando la canción terminó, Carlos me tomó de la mano y me miró a los ojos. —Me alegra tanto que estemos aquí. Estas dos semanas han sido largas, pero valió la pena.
—Sí, lo han sido —le respondí, sintiendo un nudo en la garganta. —No puedo esperar para ver qué nos depara el futuro.
Nos inclinamos hacia adelante y nos besamos suavemente, un beso lleno de cariño y de esperanza para lo que estaba por venir. Era un gesto que encapsulaba todos los sentimientos que habíamos acumulado durante el tiempo que estuvimos separados.
El resto del concierto lo disfrutamos al máximo, sumidos en la música y en nuestra conexión renovada. Cada canción parecía hablarnos directamente, y mientras disfrutábamos del espectáculo, me sentía más cerca de él que nunca. La música se convirtió en una banda sonora para nuestro nuevo comienzo, y el sentimiento de estar juntos de nuevo me llenaba de una felicidad que no había experimentado en mucho tiempo.
Al final del concierto, mientras la multitud se dispersaba, Carlos y yo salimos del estadio con una sensación de felicidad. La noche había sido mágica, y el hecho de que estuviéramos empezando de nuevo me daba una renovada esperanza para el futuro.
Mientras caminábamos hacia el auto, nos tomamos de la mano, disfrutando del silencio que seguía a la tormenta de emociones del concierto. La paz que sentía al estar a su lado era el indicio de que, finalmente, estábamos listos para enfrentar lo que viniera, juntos.
En el camino de regreso, hablamos de nuestras expectativas y de cómo íbamos a manejar nuestro nuevo comienzo. La sinceridad y el compromiso que compartíamos eran palpables, y sabía que estábamos en el camino correcto.
Finalmente, cuando llegamos a casa, nos despedimos con un último beso, lleno de promesas y esperanzas para lo que nos esperaba. Me sentí completa y feliz, lista para enfrentar el futuro con la certeza de que, juntos, podríamos superar cualquier desafío.
La noche con Carlos había sido todo lo que había esperado y más. Mientras me preparaba para dormir, me sentí en paz, sabiendo que por fin estaba con él.
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Me encantan, es normal?
¿Qué opinan?
Espero que les haya gustado.
J.
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Lover - Carlos Alcaraz
FanfictionElla cantante. Él tenista. Dos profesiones diferentes, pero ambos están dispuestos a ser los mejores.
