La siguiente clase que me toca es Historia. No me apetece nada y me da muchísima pereza volver a dar lo que ya he visto y aprendido en años anteriores como la primera y la segunda guerra mundial, la edad media, Grecia y Roma, etc..
A si que intento ir lo más despacio posible juntando la punta de mi bota derecha con el talón de la izquierda y viceversa, hasta que choco contra algo o mejor dicho, alguien que está obstruyendo mi camino. Levanto la vista para ver quien es el que o la que me hará llegar aún más tarde a historia , más de lo que ya tenía planeado llegar y me encuentro con su perfecta y clara sonrisa, sus ojos azul mar y su precioso pelo negro, que hace que no pueda mirar hacia otra parte.
La sonrisa aparece en mi cara como por arte de magia.
-Veo que alguien no tiene muchas ganas de ir a clase- me dice Ethan, con una sonrisa aún más grande que la mía.
-Me toca Historia y no me apetece nada-suspiro.
-A mi me toca música, y ya sabes lo mal que se me da asi que...
-A si que estás yendo a paso lento para llegar tarde.
-Enefecto. Exactamente igual que tú.
-A la noche nos vemos en el fuego del fin de semana. No se a que hermandad le toca,pero seguro que es divertido.
-Vale. Y cuando el resto no se de cuenta, nos escabullimos y asi nos quedamos tu y yo solos.
-Mmmm... Me parece un plan perfecto.
Los dos nos reímos y seguimos charlando unos minutos más hasta que nos parece que ya llegamos lo suficientemente tarde.
Me da un tierno beso de despedida y yo le correspondo. Después de esto los dos continuamos nuestros caminos que llevan hasta la tortura inevitable. Pero ni la profesora de historia va a poder arruinarme el día con sus continuas broncas específicamente enviadas hacia mi persona, porque mi novio ya me ha alegrado el dia.
Abro la puerta del aula, me disculpo por llegar tarde y me siento en el pupitre que sobra. La clase continúa pero yo no hago ni caso, pues me imagino una playa enorme y preciosa con el sol brillando en el fondo y varios bañistas tomando el sol en la casi blanca arena.
El grito de la profesora me devuelve a la realidad, pero al ver que no va dirigido a mi, centro toda mi atención en la pobre desgraciada al que sí va dirigido. Ni siquiera sé su nombre. Seguramente es una de las chicas nuevas que a llegado a lo largo de esta semana y que no me ha tocado a mi hacer de guía para ella.
-¿Poque está usted en la playa,profesora? Creia que había venido yo sola-grita la chica.
-Mire señorita Smith, lo primero no está usted en la playa y lo segundo vamos a tener que llevarla a un psiquiatra.- dice la profesora histérica.
-Que no, mire, toque la arena. ¡Es casi blanca y hace un día estupendo para darse un baño! Y mire el sol brilla como nunca.
-Señorita Smith acompáñeme que la voy a llevar a un psicólogo ¡ y los demás quiero que estéis en silencio hasta que vuelva!
La profesora se lleva a la chica a rastras y toda la clase se queda en silencio intentando entender lo que ha pasado. Sobretodo yo. La chica había descrito la playa con la que yo estaba fantaseando antes de que me interrumpieran, pero, ¿ Cómo va a ser eso posible?
En lo que queda de clase sigo dándole vueltas al tema, hasta que suena el timbre y salgo corriendo del aula. ¿A quién le puedo contar lo sucedido? Creo que la respuesta correcta es no contarselo a nadie. Cuando tenía seis años fuí con el colegio a un bosque para que los profesores nos enseñaran los diferentes animalitos y plantas que viven ahí. Yo estaba muy aburrida y me imaginé que a la profesora que nos guiaba se le caía una colmena de abejas encima y así se callaba. Al de dos minutos, esa misma profesora se puso a gritar: ¡Quitadmelas, quitadme las abejas de encima! Todo el mundo se quedo preocupado por la pobre mujer que habia perdido la cabeza, ya que ninguna abeja le estaba atacando, pero estaba gritando justo lo que yo me habia imaginado. Al llegar a casa se lo conté a mi madre pero no me hizo caso. Sus palabras exactas fueron "imaginaciones tuyas".
Sigo caminando y llego a mi habitación. Me pongo un vestido con la parte superior con bordados étnicos y la parte inferior granate. El estilo étnico es mi favorito y por eso las populares me llaman " la chica Indie" pero como se suele decir ,a palabras necias, oídos sordos. El vestido es corto pero no importa, hoy es Viernes y tenemos el fuego de fin de semana y si tengo frío aguantaré. Conjunto el vestido con una chaqueta negra y unos botines. Decido dejar mi pelo largo y castaño oscuro suelto, con unas ondas perfectas callendo como una casacada. Me doy un poco de rimel y mepinto la raya. No me gusta mucho maquillarme porque es un poco incomodo pero el resultado merece la pena. En cuanto acabo de arreglarme voy a la habitación de Mia. Cuando toco la puerta su compañera de habitación, Emily, abre.
- Vaya, hola Haley. ¿ Preparada para el fuego?
- ¡Claro! ¿Y tu Emily?
- Ansiosa
Las dos reimos y ella continúa hablando.
-¿ Esta noche habia pensado que unos amigos y yo podriamos ir con vosotras al fuego, ¿ Que te parece?
- Genial. También vendrán mi novio y sus amigos.
-De acuerdo nos vemos en las escaleras en media hora. ¡Adiós!
-Hasta luego.
En ese momento aparece Mia tan guapa como siempre, con un vestido precioso. La parte de arriba es azul clara lisa y se asemeja un poco a una blusa. La parte inferior, es una falda negra con lineas formando triangulos azules. Ha convinado el vestido con unos zapatos de tacón negros clásicos y un bolso negro a juego. Lleva su pelo rojo recojido en un moño trenzado.
-¡Vaya Haley! ¡Que guapa!
-¡Bueno y tú, mírate!
- Jajaja gracias pero corre que tenemos que ir a la habitación de Rachel y después hemos quedado con Ethan, Lucke y el resto. Ah! y en la fiesta nos esperan Emily y sus amigos, asi que venga, vamos.
Tira de mi brazo y las dos salimos corriendo hacia la habitación de Rachel. Para cuando llegamos a su habitación, Rachel ya está fuera esperandonos, tiene puesto un top morado muy brillante con la espalda abierta, conjuntado con unos pitillos negros y unos zapatos negros de plataforma. Se ha planchado el pelo y se lo ha recogido en una coleta baja a un lado.
-Tarde- indica con cara de enfado falsa.
Las tres corremos por las escaleras, esquibando a la gente.Al final del todo le veo.Está guapísimo con su pelo negro alborotado y sus ojos más brillantes que nunca.
Me acerco a Ethan y él a mí y nos damos un profundo beso. Es reconfortante que llegue el fin de semana y poder besar a tu novio sin tener que estar alerta haber si no hay ningún profesor.
-¡Hey, parad ya que nos dais envidia al resto!-Grita la inconfundible voz de Mia, mientras Rachel y los amigos de Ethan rien sin parar.
Todos nos ponemos en marcha, Cuando llegamos al fuego del fin de semana, buscamos a Emily. Cuando nos encontramos con ella y sus amigos es cuando empieza la fiesta. Toda la gente que está en la fiesta lleva una bebida en la mano y la mayoria están borrachos perdidos. Agarro a Ethan del brazo y nos vamos a un lugar aparte, nadie del grupo se entera porque casi no se tienen en pie y los que todavia se sostienen están muy ocupados bailando o charlando. Mientras nos vamos alejando del resto, contemplo como la llama de la fogata va disminuyendo en tamaño a medida que nos alejamos y como la gente se amontona junto a ella, asemejandose a las sombras.
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Diferentes: Poderosos
Ficção AdolescenteEn uno de los mejores internados del estado de California estudian y viven cientos de alumnos.Entre los cuales ocho son especiales. Ocho que son diferentes. Ocho que no saben lo que son. Ocho que no saben lo que tienen. Ocho adolescentes que tienen...
