Cápitulo 2: Lizzie

3K 168 2
                                        

Sus palabras resuenan en mis oídos con el mismo tono de odio con el que tantas veces me lo repetía.

"No sirves para nada. No eres nada."

¿Cómo puede un padre decirle eso a su hija?

No es humano.

Sin embargo, eso me hizo más fuerte en cierto modo. Ahora nadie se mete ni conmigo ni con mis amigas. Somos las chicas más populares del Internado, todos quieren ser como nosotras. ¿Por qué iba ha sentirme mal?

 Que la presencia de algún hombre que no conozca no me resultará del todo cómoda no me impedía hacer grandes cosas.

Miro el reloj de la mesilla de noche y al ver la hora me levanto corriendo. La luz entra por la persiana iluminando la habitación de paredes en color blanco con fotos en ellas.

Yo no comparto habitación con nadie por lo que no temgo que preocuparme de despertar a mi compañera.

Abro el armario no muy grande de madera oscura. Cojo un short vaquero de tiro alto, con una camiseta blanca algo corta con el logo de Yves Saint Laurent en negro. No me molesto en coger mochila simplemente cojo un pequeño bolso de cuero marrón. Completo el conjunto con unas gafas de sol y unos tacones negros.

Me recojo el pelo en un moño alto. 

En el Internado la directora no es muy estricta con lo que respecta a la ropa que llevemos puesta, ni al maquillaje. Pero los alumnos sí. La ropa es una de las cosas por las que la sociedad de este instituto esta dividida.

Para terminar delineo mis ojos con el lápiz de ojos negro y luego echo rimel alargando mis pestañas. Eso hace que mis ojos azules resalten con fuerza. Además, los ojos en negro dan fuerza al aspecto de la persona. También hecho una capa de gloss sobre mis labios.

Cojo los dos libros que necesito para las primeras horas y salgo de mi habitación tras cerrar con llave.

Voy hacía la curva donde están  las escaleras y donde quedo con Nikki. Nikki es una de mis pocas amigas de verdad. También está en el grupo de las populares.

No pasa ni medio minuto cuando veo su melena rubia acercarse.

Camina a paso rápido hasta mí.

Con el resto de los alumnos somos bordes, frías, simplemente superiores; pero entre nosotras eso cmabia. Ni yo soy cerrada con ella ni ella es fría conmigo. Cuando estamos juntas somos simplemente nostras mismas.

-  Hola, Lizzie.

-  Hola. ¿Qué tal?

-  Bah, sin más. ¿tú?

-  Bah, sin más- digo imitándola mientras ella se ríe y pega suavemente en el brazo.

-  Oye, ¿sabes que hay una chica nueva?

-  ¿en serio? No tenía ni idea.

-  ¿has hecho la colada?

-  E, no. ¿Por qué?

Vamos a darle la bienvenida a la novata- dice mientras sonríe y va hacía mi habitación. La sigo negando con la cabeza mientras me río

 -  Espérame, rubia.

Media hora después avanzamos por el campus con dos bolsas llenas de ropa y una lista que lleva Nikki. No tardamos en visualizar a la chica nueva, ya que es la única que aún no esta en ninguno de los grupos.

Es una chica de pelo oscuro y piel pálida. Tiene los ojos azules, pero más oscuros que los míos. No es muy alta ni muy grande. La señalo levemente para que Nikki vea que la e encontrado. Ella asiente y caminamos hacía ella.

Al vernos llegar la chica Indie que esta con ella suelta un pequeño bufido y se aparta de ella.

-  ¡E, tú! ¡La nueva!- le llamo aún cuando no hemos llegado.

-  Tengo nombre…

-  Me alegro por ti- la corto rápidamente.

-  Venimos a darte tu horario- le dice Nikki sonriendo con ese brillo especial en sus ojos color avellana.

-  Mira. Lo primero es hacer la colada. Aquí tienes

-  La chica Indie te dirá donde está. Una vez está hecha dile a cualquier niña de primero que es para Lizzie y Nikki, ellas sabrán que hacer- le acabo de explicar yo.

-  Pero, ¿vosotras de que coño…?- empieza a decir entre tartamudeos antes de que la chica Indie se la lleve.

-  No me cae bien- asegura Nikki.

-  Se deja la ropa- le digo yo.

-  Déjala. Ya la pillaremos desprevenida. No es bueno enfadarnos, ella lo ha conseguido.

-  Oye, Nikki. Sabes que te quiero pero, acabas de conocerla ¿Cómo la puedes odias?

-  No lo se. Simplemente no la trago.

-  Vamos. Tenemos que ir a Historia.

-  Uff.

-  Sí. Uff. Venga, rubia, andando. A ver si vemos a alguna de primero por  el camino y se llevan esto.

-  Historia es esa clase que damos con esos chicos tan…

-  Sí, Nikki.

-  Adoro Historia de repente. Eso sí. Al rubio me lo pido yo. Ni se te ocurra acercarte.

-  Tranquila no lo haré. El de los ojos verdes me parece más guapo.

-  Sí eso lo dices ahora. Pero luego te cortas delante de ellos.

-  Ya bueno, ya sabes que no me siento muy cómoda hablando con chicos que no sean Zack o Will- dos chicos que conocemos desde que entramos al Internado. Zack y yo fuimos al mismo instituto por lo que ya nos conocíamos. Y Will y Nikki vivían cerca antes de venir aquí.

-  Sí, lo sé. Por el gilipollas de tu padre, lo sé. Pero tienes que superarlo, tía. No todos los hombres son iguales.

-  Lo sé. Lo acabaré superando.

-  Eso esperó.

-  Pero tú ni mu de esto a nadie.

-  Si no lo he hecho hasta ahora, ¿para que empezar ahora?

-  Tienes razón. Así que no tendías excusa si lo hicieras.

-  ¡que no lo voy ha hacer!

-  ¿lo juras?

-  ¿otra vez?

-  Sí.

-  Lo juro.

-  Genial. Ahora vamos a clase de Historía.

-   Sí. Los tíos buenos nos esperan.

-  ¡Nikki!- le regaño divertida y ella se ríe.

Diferentes: PoderososDonde viven las historias. Descúbrelo ahora