Capítulo 5: Permisos

2.2K 326 32
                                        

Tenía miedo.

Tenía miedo de preguntarle a mamá y que ella se negara. Ni siquiera pensaría en la reacción de mi padre; ya suficiente tenía mi cabeza como para soportar otro problema.

En la cocina de mi casa, recuerdo ir y venir con laz manos temblorosas. Por alguna razón sentía que no podía faltar, no podía cancelarle después de todo lo que había hecho. Pero también temía que, por no concentrarme un día en el estudio, moriría en una escuela que no quería. Estaba completamente nervioso, con mi corazón latiendo a mil por hora y muchos pensamientos distintos y controversiales entre sí. Quería a Bokuto pero también quería seguir con mis buenas calificaciones.

—¿Mamá?

Sentada en la mesa con sus papeles del trabajo, levantó la mirada por sobre sus lentes. Esa es mi madre, Anata Akaashi. Una recepcionista que trabaja más de lo que le pagan.

—¿Qué sucede, cariño?

Lentamente me siento frente a ella con mi cuerpo sudando por los nervios. Ella deja los papeles de administración a un lado y me presta atención por completo.

—¿Puedo preguntarte algo?

—Keiji, ya me estás asustando. ¿Está todo bien?

Fugazmente recuerdo que papá solía decirme que la belleza de mamá, con el pasar del tiempo, solo se intensificaba más. Me miraba tranquila a pesar del cansancio con sus bonitos ojos azules. De ella había heredado parte de mis colores, aunque papá no se quedaba atrás por el tono de piel y el cabello realmente negro. Mamá tenía un castaño simplemente oscuro.

—Sí, yo... —mordí mi labio inferior. Comenzaba a angustiarme por no poder hablar correctamente—. Prometo no volver a pedir esto y-y estudiar todo lo que pueda en...

—Keiji, ¿qué?

—Un chico me invitó a salir.

Solté sin pensarlo, sintiendo el alivio en mi pecho. Mamá me miró sorprendida.

—Él... Y-ya lo conoces, es Bokuto Kotaro. Quiere salir conmigo p-por... por aprobar matemáticas y eso, sí. ¿Puedo salir con él?

Mis mejillas ardían y cerré mis ojos con miedo. Estaba tan apenado...

Mamá rió y asintió, dándome una palmadita en la rodilla. Yo la observé.

—Eres grande ya, muchacho. Tú puedes manejar estas cosas —sonrió. Yo negué—. A parte te hemos dicho millones de veces con tu padre que no estés todo el día estudiando.

La exigencia parece ser que solo venía de mi parte. En ese momento, en vez de molestarme porque pareciera que a nadie le importaba mi rendimiento estudiantil, solo asentí y me fuí temiendo que cambiara su opinión. Realmente no conocía a Bokuto, solo había escuchado de él cuando le pregunté si podía ir a su casa.

Respiré hondo.

Entonces, sí podía salir con Bokuto Kotaro.

Entonces, sí podía salir con Bokuto Kotaro

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


HOLA, AMORES

cómo andan?

qué les pareció el cap? :]

espero les haya gustado!!!

nos veemoooos

tkm tkm tkm

Dulcemente, Bokuto³ | Bokuaka Donde viven las historias. Descúbrelo ahora