-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
Charlie seguía dentro de la casa cuidando a Bella. Pobre chica... no se merecía esto, pero yo tampoco. Y Edward, él sí que tenía toda la culpa. No solo me mintió a mí, también a Bella. De eso estoy segura.
Por otro lado, estábamos a punto de seguir con la broma cuando escuché pasos pesados acercándose. Volteé la cabeza y ahí estaban: los dos fortachones caminando hacia nosotros, como salidos de una película de acción. Los dos con cara de querer golpear a alguien.
—Tic toc, mi tiempo se acaba —murmuré en voz baja, cruzándome de brazos mientras los veía venir—
El que me arrastró como saco de papas y el papasito que casi se desmaya por mi belleza.
"No seas tonta... ¿tu belleza? Eres humana", pensé para mis adentros, rodando los ojos.
—Sam Uley, mucho gusto —dijo el guapo, estirando su mano hacia mí—. Lamento lo sucedido hace unos instantes.
—Un gusto... Creo que ya sabes quién soy —dije, tomando su mano—. La verdad no sé para qué me necesitan.
—Se hace tarde, Jacob y yo iremos a casa —interrumpió Billy, siempre tan simpático—. Cuídense, ven a visitarnos, Margaret.
—Claro, Billy, encantada —respondí con una sonrisa.
—Yo iré a ver a Emily —dijo el otro moreno con cara de querer romper algo. Se fue sin más.
—Bien, creo que yo también debería irme —dije mirando mi muñeca como si tuviera un reloj—. Uy, tardísimo, me voy ya.
—Espera, te llevaré a casa. Es muy tarde para que andes sola por el bosque —dijo Sam, cogiéndome de la mano. Seguro notó mi cara de susto.
—En realidad, iba a buscar algo de comer primero. No soy buena cocinando, y ahora que mamá no está... no podré disfrutar de sus delicias —dije sin querer soltar más de la cuenta. Por poco y le cuento toda mi vida.
—Entonces te llevaré a un lugar donde la amistad y el amor sobran. Te va a gustar. ¿Aceptas? —dijo con una sonrisa.
"Joder... qué guapo. ¿Y tú llorando por Edward?", pensé.
—Está bien. Pero... ¿el lugar es seguro? —pregunté, caminando hacia el bosque.
—Hey —me llamó de nuevo Sam—. Te llevaré en mi auto —dijo señalando un auto que, sinceramente, no había visto antes.
—Lindo carro —dije subiendo—. Mi hermano tiene uno igual, de hecho, tiene una colección.
—Gracias. Lo gané en una apuesta —respondió, abrochándose el cinturón.
—¿Y el lugar donde me llevas... no me van a ahorcar, verdad? —bromeé, recordando la escena con el chucho que me arrastró.
—No, claro que no. Además, no permitiría que te pongan un dedo encima —me respondió serio, mirándome—. Soy el jefe de la manada. El alfa. ¿Sabes de nosotros, verdad?
—Sí, mi padre me habló del tratado... Y, siendo sincera, creo que fallaste como jefe, porque tu "chucho cara de culo" casi me ahorca. Me arrastró como si fuera un saco. Exagerando un poco, claro.
—¿Paul? —preguntó. Así que así se llama.
—Sí, él. Paul —repetí.
—Es mi beta. Hablaré con él. No debió reaccionar así. Y menos contigo.
El camino fue bastante entretenido. Buena música, conversación ligera, y Sam... era divertido. Jamás imaginé tener una buena conversación con el alfa de la manada. Pero sí, resulta que los chuchos —como dice Rose— son gente agradable. Y sí... de buen cuerpo.
Literalmente me mintieron en especial Edward diciendo que eran feos, deformes y con una naturaleza de matar a quien sea, pues claro que era mentira, los chuchos eran un amor sin contar que casi uno me manda con Diosito.
—Antes de que bajes, quiero decirte algo —dijo mirándome fijamente.
Ya habíamos llegado.
—¿Qué pasa? Dime —pregunté, curiosa.
—No mires mucho a Emily, ¿sí? A Paul podría molestarle. Y no hagas preguntas sobre ella. Solo eso te pido —dijo, tomándome del mentón suavemente.
—Sí, capitán. Entendido —respondí, algo nerviosa, alejándome de su toque y bajando del auto.
La casa era hermosa. Una cabaña, grande, con luces cálidas y risas que se escuchaban desde el exterior. Muchas risas, demasiadas. Sam me tomó de la mano para guiarme hacia la entrada. Y no me molestó. Al contrario... me gustó. Su mano era cálida. Su presencia, tranquila. Esa sensación era nueva para mí. Diferente. Casi reconfortante.
EDITADO 01-07-2025
ESTÁS LEYENDO
HERIDA -Sam Uley-
Fanfiction-No puedes hacerme esto Ed- digo molesta y herida- -Entiende Margaret, Bella es mi tua cantante- dijo molesto y serio - -Pero yo soy tu compañera- digo tratando de no llorar delante de el - -Lo se , pero ella es débil y vulnerable- dice tratando de...
