-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
Me encontraba en casa de Emily, sentada en la sala junto a los chicos. Estábamos conversando sobre nuestro fin de semana, riendo entre bromas y anécdotas, mientras el olor de la comida llenaba el ambiente.
Ya habían pasado unas cuantas semanas desde que mi familia se fue, y aunque al principio me sentí algo sola, ahora me daba cuenta de que había hecho grandes amigos, tanto en la reserva como en el instituto. No era lo mismo que estar con mis hermanos, ahora me sentía mas liberal, mas segura de mi misma, sin depender de Edward o cualquier miembro de mi familia. Había conexión, confianza... y caos, sobre todo cuando Jared abría la boca.
—En conclusión, mi fin de semana estuvo bastante bueno —dije, sonriendo con satisfacción.
—¿Y sin nosotros? —preguntó Jared, fingiendo indignación mientras se llevaba una mano al pecho—. Eso duele, Marga, duele en el alma.
—Pues sí —respondí burlona, con una sonrisita traviesa—. Ustedes son un dolor de cabeza.
—Fingiré no haberte escuchado —replicó él, dramatizando una tristeza que evidentemente no sentía—. Así es como se rompe el corazón de un hombre lobo, señores.
—No molestes, Jared —intervino Emily desde la cocina, girándose con una cuchara en mano—. Ustedes siempre van a La Push, no se hagan los sufridos.
—Mejor te ayudo a servir la comida, Emi —dije poniéndome de pie. La verdad es que tenía ganas de hacer algo útil.
—Sí, ya es hora, los demás deben estar por llegar —dijo Emily mirando el reloj de pared.
Me giré hacia Jared con una ceja levantada.
—Oye, Jared...
—¿Qué pasa, amargada? —dijo él con una sonrisa burlona, le encantaba llamarme asi.
—Mi apodo es Marga, no amargada, imbécil —le lancé una mirada de advertencia.
—Me voy a quejar con Sam —respondió él, siendo muy dramático de su parte—. Estás insultando a uno de sus valientes hombres.
—Sam y yo somos un gran dúo, dudo que te haga caso a ti —le respondí con una sonrisa triunfante.
—Claro, solamente porque eres su impronta........—la ultima palabra quedo al aire.
Ese término... impronta. No lo entendí del todo, mis hermanos nunca mencionaron algo así y mi papá menos. Fue una de esas palabras que te hacen sentir excluida, como si todos supieran algo menos tú. Antes de que pudiera preguntar, Emily lo interrumpió.
—¡Jared! —dijo Emily con tono autoritario—. Ve a limpiar afuera, ahí tienes la escoba y el recogedor, córrele.
—Aish, está bien, disculpa—se quejó él, arrastrando los pies como un niño regañado.
Me giré hacia Emily con curiosidad.
—¿Qué es... impronta? —pregunté con curiosidad, esperando que ella me lo explicara.
ESTÁS LEYENDO
HERIDA -Sam Uley-
Fanfiction-No puedes hacerme esto Ed- digo molesta y herida- -Entiende Margaret, Bella es mi tua cantante- dijo molesto y serio - -Pero yo soy tu compañera- digo tratando de no llorar delante de el - -Lo se , pero ella es débil y vulnerable- dice tratando de...
