Seis

158 19 1
                                        

El día comenzó lloviendo, a cántaros por así decirlo, las calles estaban inundadas y los zombies mojados, los sobrevivientes mojados. Aidan dormía de los pies, ahora dormíamos juntos, pero siempre manteniendo una distancia.

Debía preparar el desayuno para hoy, aun era muy temprano, las seis de la mañana, super temprano. Aidan todavía ni mosqueaba, encendí la televisión y baje el volumen.

Quería ver si al menos se veía la noticia de si algún elicoptero iba a rescatarnos pero parece que los demás países aún no estaban muy enterados de que en Estados Unidos estaba repleto de zombies.

Contaba cada día que pasaba, si era posible escribía como me sentía aveces en un cuaderno que encontré en una de las librerías, solo salíamos a recorrer con aidan los fines de semana. Los demás días nos quedábamos viendo películas y contando anécdotas.

En esta semana abre matado a por lo menos diez infectados, cada vez que tenía que disparar le a una trataba de cerrar mis ojos para no verlos.

Aun me daban escalofríos oír sus gemidos torturadores, tres meses y no teníamos escapatoria, quería irme a otro lugar, más cerca. Pero aidan decía que aun no era momento, que hasta que no respondan los pedidos de rescate no podíamos arriesgarnos a irnos de donde teníamos agua caliente, colchas, camas, todo.

Y aveces me enojaba con él, no quería estar todo el día encerraba, ya conocía cada rincon de la casa. Pero luego se me pasaba el enojo y volvía arrepentida pidiendo perdón y admitiendo que fui la boba.

— Aidan — hable moviendolo con mi pie

Este se quejaba y luego se despertó

— ¿Que sucede? — me miró algo dormido contestó

— Puedes venir aquí conmigo, hace algo de frío de ese lado.

Aa, me había olvidado de eso. En estos tres meses me sentí pocas veces atraía por aidan, bueno poco es poco referido a lo que me pasa. Pues me resulta super atento y detallista.

Realmente se preocupa por mi y pienso que quizás yo también le agrade, las atenteriores veces me cuido cuando me sentía triste, me consoló y quizás nose, podría gustarme.

Se que no es momento de pensar en novio y casamiento porque es una pavada, estamos en medio de zombies y no es momento para pensar en esas cosas, pero pienso que quiero al menos sentir una compañía.

— Si claro — Se acerco a mí y me abrazo — puedo verdad — Dijo dormido mientras pasaba su brazo alrededor de mi

— Si

Dije y tome su mano para llevarla hacia mi estomago, dios sentía su cuerpo calentito junto al mío. Podía olvidarme de todo lo vivido anteriormente

No se si es porque estaba ovulando o algo parecido pero me volví a dormir y el sueño que tuve con aidan era super caliente. Maldita sea, cuando desperté estaba mi cabeza sobre los regazos de aidan.

Siendo acogida por el y mimada, aun estaba dormido, miré la hora y era mediodía, no tenía ganas de levantarme, aun llovía. Traté de no moverme mucho para no despertar a aidan pero este se despertó igual.

— Buen día— Dijo acomodando su cabello largo.

— ¿Buen día? Buenas tardes mejor dicho — Reí

El río también y miró la hora

— Bueno si, dios jamás había dormido tan bien en mi vida. Eres super calentita me recuerdas a una gatita que tenia

— Me comparas con un gato — Dije haciéndome la enojada

— Ey, no dije eso

— ¿No? Eso dijiste — Le tire una almohada encima.

— No lo dije — Dijo algo juguetón y se subió encima de mí

Sin darme cuenta ya me estaba besando, fue un beso algo seco, solo paso sus labios mojados sobre los míos

𝐈𝐍𝐅𝐄𝐂𝐓𝐀𝐃𝐎𝐒Donde viven las historias. Descúbrelo ahora